_ Y yo sé que has estado indagando mucho sobre las hermanas. – responde alzando una ceja. – Las voces hablan, Elizabeth. – ¿es qué no puede decir algo más? _ ¡No me puedes decir algo más! Dios, siempre es lo mismo; “Las voces hablan” “Los espíritus dicen muchas cosas”, necesito más. – respondo, y es entonces cuando me doy cuenta que estoy hablando con uno, mi madre es un espíritu, y yo estoy hablando con ella. Comienzo a sentir una sensación extraña recorrer mi cuerpo, Edrian. Seguro es él. – ¿Me dirás algo de utilidad? Si no es así déjame despertar para ayudar a mi pareja. – agrego. _ Bera se enamoró. – responde. – Se enamoró del hombre equivocado, siempre nos decía, “Si el me deja moriré” y un día sólo la encontramos sin vida. Semanas antes de ese suceso había encontrado a Elizabeth c

