Dan Intenté pedirle al conserje su teléfono para poder saber que estaba pasando y llamar algunas personas, pero el hombre dijo que nunca usaba su teléfono durante el trabajo, pensar que en las películas todo parece tan coincidentemente fácil. Así que sin saber qué estaba sucediendo, salí de ese lugar con la mitad de las esposas aún en mi muñeca y el conserje detrás de mí como si yo fuera un niño al que supervisar. Cada vez más comprobaba que estaba debajo del teatro de eventos, podía escuchar bastante movimiento arriba, aunque lo preocupante es que no escuchaba nada de música. Me detuve entonces y me volví al anciano delgado de nuevo, viendo como su ropa le quedaba un poco floja y su rostro muy relajado como si no deseara hacer mucho realmente. —¿Desde hace cuánto trabaja aquí? —le pregu

