Capítulo 5

1072 Palabras
Mis hermanas están inquietas por saber qué es lo que les quiero decir y la verdad es que yo también estoy un poco ansiosa por esta noticia. Solo espero que esto sea algo que nos una como familia, quiero que mis hermanas amen a mi padre y que no lo vean como un padre ausente y borracho. —Dalia, ya tengo hambre — me dice Sofía haciendo pucheros —Ya vamos a almorzar, solo esperen un momento — les digo a mis tres hermanas —Esta bien — dicen las tres al mismo tiempo Mis hermanas se ponen hablar de cosas sin mucha importancia y yo solo espero que mi papá salga de la ducha para que venga a almorzar. —Hijas, ¿Cómo están?, se ven muy grandes — dice mi padre sentándose a la mesa —¿Ya no vas a gritar? — pregunta inocentemente Sofia —No Sof, ya no va a gritar, no ves que ya no está borracho — dice Vanesa No se que decir, mi padre se ha vuelto más blanco de lo que ya es por el comentario de Vanesa. —Vanesa tiene razón Sofía, ya no estoy borracho y no voy a gritar — dice mi padre —Que bueno papito, yo te quiero mucho, no quiero que me grites — dice Sofia bajándose de su silla para abrazar a mi padre —Es por eso que me voy a internar para poder curar mi adicción con el alcohol — dice mi papá —¿Es eso cierto? — es lo primero que dice Martha —Si hija, lo voy a hacer porque no quiero que ustedes tengan un padre que no es responsable, un padre borracho, quiero que me quieran por ser cariñoso, juguetón con ustedes, yo las amo demasiado y se que me he equivocado demasiado en estos últimos años, pero quiero remediar mis errores, ¿ustedes me perdonan? — termina de hablar mi papá con lágrimas en sus ojos —Yo te perdono y te voy a esperar hasta que estés completamente sano — dice Vanesa —Yo también te perdono— dice Sofía —Yo también te perdono — le digo dándole una sonrisa tranquilizadora —Te perdono, porque aun quiero que ese padre cariñoso y juguetón que eras hace unos años regrese y no quiero que se vuelva a ir — dice Martha levantándose de su sitio y dándole un abrazo a mi padre Mis hermanas y yo imitamos su acción y vamos a darnos todos un abrazo —Mis chicas Smith, siempre serán mis chicas Smith, las amo demasiado y prometo no defraudarlas  nunca mas — dice mi papá El almuerzo paso entre risas y comentarios felices, estoy feliz que mi padre haya tomado la decisión de internarse para poder controlar su adicción al alcohol. Terminamos de almorzar y Martha me ayuda a lavar los servicios y yo me pongo en contacto con mis profesores para que me puedan apoyar en los temas que el día de hoy falte. Solo espero que todo esto salga bien y que mi padre de verdad quiera cambiar. Mi vida no ha sido sencilla en muchos modos, pero siempre pa lante como el elefante. Ya son pasadas las 4 de la tarde y mis hermanas ya han terminado sus tareas, yo aun no las acabo, también pedí permiso al trabajo para asi poder ponerme al día en las clases y que no se me acumule. Llevo 3 horas haciendo tareas y aun no acabo. No les ha pasado que cuando no van a la escuela o universidad, bien pasan las cosas mas interesantes o dejan mas tarea. Pues a mi me esta pasando lo segundo, mis profesores se han empeñado en dejarme demasiada tarea. —Dalia — me llama Sofia —Dime princesa — le digo —Me hecho daño — me dice mostrándome su dedito —Oh, tranquila te voy a curar — le digo con una sonrisa para tranquilizarla Mis hermanas son algo muy delicado para mi, ellas son mi debilidad, pero también mi refugio. *** Me despierto y son las 5 de la mañana, tengo que alistarme si no quiero llegar tarde a la universidad. Ayer converse con mi padre y hemos quedado que se ira a internar el día de hoy, lastimosamente no odre acompañarlo, pero mis hermanas lo harán por mi. Estoy feliz, me siento muy afortunada por tener la familia que tengo, no somos perfectos, ¿pero quien lo es?, mi familia tiene errores como cualquier otra familia, lo importante es que lo asumimos y lo superamos como familia que somos Termino de alistarme y de preparar el desayuno y loncheras de mis hermanas. Voy de cuarto en cuarto despertando a mis hermanas para que se alisten. —Chicas, ya vámonos que se nos hace tarde — les digo a mis hermanas —Cuídate mucho Dalia, te quiero hija — me dice mi padre —Yo también te quiero padre, se fuerte — le digo dándole un abrazo —Ya vámonos que llegaremos tarde — me dice la pequeña Sof Llegamos al autobús y subimos las cuatro. 1 hora después estamos en la puerta de su escuela. —Cuídense, se portan bien y quiero que sean buenas con Martha — les digo a Vanesa y a Sofia —Si Dalia — dice Vanesa y Sofia —Cuídalas — le digo a Martha Me despido y me voy a tomar mi carro para la universidad. Llego a la universidad y apenas entro hay un ser despreciable que me habla. —Pero miren quien llego, ¿hoy si te dieron permiso de venir? — me dice Jacob —No estoy para tus berrinches, aléjate — le digo molesta Veo como Jacob se acerca peligrosamente a mi y yo por acto reflejo retrocedo hasta chocar contra la pared. Juro que siento su respiración chocar y su aliento a menta me embriaga, no puedo dejar de mirar sus labios rosados que están entre abiertos. ¿Qué carajos estoy diciendo? CONCENTRATE DALIA —Y si no me quiero alejar — me dice él como un lobo y yo solo soy un conejito asustado Me he quedado sin habla. Si, yo Dalia, la perra mas diva de toda esta puta universidad me he quedado sin habla. —El raton te mordió la lengua — me dice él riendo Mi autocontrol vuelve a mi y me siento segura de lo que voy hacer.
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