Capítulo 32

1531 Palabras
Se terminaron los días en casa y estoy de vuelta en las galerías con las exposiciones y con todas esas personas que vienen a disfrutar de cada viaje realizado a través de mis fotografías. Aunque no pude contenerme y le pedí a Dani que me diera el número de Arlette para hablar con ella de vez en cuando. - Si. - Responde ella del otro lado. - Hola Arlette ¿Cómo estás? - Ehh, bien ¿Y tú? - Le note que respondió con dudas. - ¿Sabes quién te habla? - Creo que es el pesado del jefe de mi hermana. - Me dice y puedo notar que está conteniendo para no reírse. - ¿Pesado yo? - Pregunté haciéndome el indignado. - Bueno, eso creo. - Y aquí ya no pudo contener más y se salió riendo. - Perdona a tu hermana por darme tu número, pero es que me puse pesado y hasta que no me lo dio no la deje tranquila, no la vayas a matar por eso. - Le digo riendo. - Tranquilo que no me apetece ser la hermana mayor, prefiero seguir siendo la peque. - Dice sin dejar de reír y contagiandome hasta que me doy cuenta de lo que dijo. - Querrás decir la mediana. - Le digo por si escuché mal. - Si, la mediana. - Dice riendo. - Es que me dice peque y a Cris chiquita. - Dice ahora riendo menos. - ¿Alguna vez te he dicho que me gusta escucharte sonreír? - La verdad es que no. - Me dice dejando de reír. - Bueno, pero no era para que dejes de reír por completo. - Bueno, ya no estás diciendo payasadas para que me siga riendo. Y así pasamos casi todos los días hablando antes, durante y después de cada exposición y en todas las conversaciones la conocí un poco más. Descubrí que su color favorito es el azul, que su comida preferida es la paella de verdura, que le gusta más el agua que cualquier otra bebida, perdió a su padre con 9 años, que le gusta el deporte al aire libre, que le gusta estar con su familia, leer, ir al cine y cuando no va al cine y tiene tiempo se la pasa mirando series en Netflix, que estudió derecho para defender a las mujeres maltratadas y que hace poco menos de un año descubrió su nueva pasión sobre la ingeniería civil y que hace sólo meses descubrió que le encanta dibujar y ahora la arquitectura. Todo lo que voy descubriendo de ella hace que me quiera acercar aún más, es como un imán que me atrae. ¿Puede ser posible sentir tantas cosas por Arlette muy parecidas a la que sentía por Karla siendo ellas tan diferentes? Y cada vez más descubro que no tienen nada que ver la una con la otra salvo la ingeniería y los dibujos. Karla aunque era solidaria, en la vida se le habría ocurrido meterse tan de lleno en la vida de alguien que no sea su familia, su color era el violeta, le gustaba mucho el vino tinto y la paella sea cual sea la odiaba, la verdad es que me gustaba burlarme mucho de ella por eso. -Teo. - Escucho que me llama Dani. - Hola. - Le respondo regresando a la realidad. - Abróchate el cinturón ya vamos a aterrizar. - Me dice sonriendo por la cara que tengo ahora mismo. - No me di cuenta, este viaje se me ha hecho corto. - Me di cuenta, no dejabas de reírte sólo y par de veces te escuché susurrar el nombre de mi hermana. Dice mientras me abrocho el cinturón haciendo que me ahogue aún sin tener nada en la boca por lo que acabo de escuchar. - ¿De qué hablas? - Pregunto cómo puedo. - De nada. - Dijo riéndose y sin volver hablar del tema por más que le pregunté. Al llegar a casa llame a Arlette pero no me comunique y así pasaron días sin hablar con ella ¿Qué le pasará? Seguro que habrá visto mis llamadas y los mensajes ¿Por qué no quería hablar conmigo? ¿Qué habrá pasado? ¿Qué hice sin darme cuenta? Narra Arlette Ese fin de semana en Barcelona fue una locura. Con todo lo que me contó Teo ahora entiendo muchas cosas y ya no me desespero porque me pasen cosas diferentes a lo que me solía pasar. Mi trabajo de arquitectura fue un éxito y creo que el profesor sospechó algo de mi trabajo, aunque no me dijo nada pero me imagino que Teo habló con él. Al llegar a casa vuelvo a estar sola aunque no por mucho tiempo ya que están en Tarragona y después vuelven a Madrid, Dani me preguntó si quería ir a uno de los últimos pero no se, tendría que ver como lo haría para con las clases de la uni y el trabajo que conseguí ya que tengo muy poco tiempo allí. - Hola chiquita. - Me dice Dani nada más contestar la llamada. - Hola Dani ¿Qué tal todo? - Muy bien, ya dentro de nada volvemos a Madrid porque la piden mucho allí. - Me dice con entusiasmo. - Arli, ¿Seguro que no quieres venir? Aún quedan tres días. - Es por el trabajo, llevo poco tiempo y no quiero estar pidiendo permiso cada mes. - Te entiendo, ¿Pero si me acompañaras unos días en Madrid? - Siempre que pueda si, pero no le digas nada a Teo. - Tranquila que no diré nada. Van pasando los días y sólo quedan horas para que regresen. Teo y yo hemos estado muy comunicativos últimamente y hablando de nuestras vidas de antes y por lo menos yo de como soy de un tiempo aquí, pero si quiero ir a las próximas exposiciones con Clau es mejor que no siga hablando con él para poder adelantar la uni, hable con Antonio y le dije lo que quería hacer y él dijo que me ayudaría con los demás profesores, hable con mi jefa en la tienda y me dijo que no había problemas siempre y cuando repusiera las horas en los demás días. Lo que Clau no sabe es que iremos en M & G con Teo Santamarina su amor platónico como lo llama ella y por el cual dijo que quería estudiar todo lo relacionado con la fotografía. -Dani. - La llamó para que me vea a un lado. - Arlette. - Dice acercándose para abrazarme. - ¿Qué tal el viaje? - Muy bien. - ¿Y las expos? - Pregunto con duda. - Alucinante, todos los días llenos, tanto que Teo bajaba las puertas con melancolía y con ganas de volverla a subir al otro día. - Eso me decía. - Digo sin pensar y al segundo me arrepiento por lo que dije. - Tranquila que ya sé todo lo que hablaban. - Dice por como me pegué en la frente. - ¿Cómo que todo lo que hablamos? - Bueno, las conversaciones en sí no, pero a Teo se le escapó decir que va hablando mucho contigo. Me quedo mirándola y no me puedo creer que él le haya dicho eso cuando yo no tenía en mente decirle nada. - ¿Vamos donde están los chicos? - Me pregunta - No. - Dije sin pensarlo. - Va, así me despido que no les veré hasta que volvamos abrir Expo aquí. - Prácticamente me suplica. - Vale, ve tú y yo te espero aquí. - ¿Estas loca? Venga vamos. - Dice tirando de mí al punto que si no empiezo a caminar me puedo caer. - Hola. - Digo al llegar donde están todos. Ellos me miran y me devuelven el saludo con dos besos en lo que Teo se queda mirándome y hace que me ponga nerviosa. - Hola Arlette. - Me dice. - Hola Teo. - Le digo yo sin más. - ¿Quedamos para tomar algo antes de irme a Barcelona? - Me pregunta sin más cuando me aleja un poco de los demás. - Lo siento pero es que tengo mucho lío entre la uni y el trabajo. - Vale. - Cuando iba a volver a hablar después de unos segundos en silencio lo llaman para que se vayan. - Lo siento pero me están esperando, hablamos luego. Se despide con dos besos y se va. - ¿Nos vamos? - Pregunta Dani cuando se acerca a mi junto a Alberto. - Si. - Respondo sin más y empiezo a caminar hacia el coche. Dejamos a Alberto en su piso y al llegar a casa nos ponemos al día Dani y yo, ella contándome todo y sobre las personas que repetían algo que no le veo lógica ya que son las mismas fotos cada día en cambio yo solo me dediqué a escucharla y a decir poca cosas de lo que hice aquí y menos contarle que me puse en contacto con Alejandra para que me ayude con el regalo que le haré a Clau y el cual Dani cree que soy yo sola. No hablé con Teo en ningún momento y fue lo mejor porque así no me entretenía y pude terminar unos cuantos trabajos que me enviaron por estas semanas fuera de la uni. Dani me preguntaba el por qué no hablaba con él y siempre le decía que si hablaba no me iba a concentrar para los trabajos y que me dejara tranquila. Logre convencer a Dani para que se fuera a casa de Alberto desde ya, porque Clau llega mañana y se supone que también es sorpresa para Dani.
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