- Hola Alejandra, ya estamos en la puerta. - Digo cuando ella contesta la llamada.
- Bien, espérame unos minutos y ya voy.
- Vale. - Terminamos la llamada y veo como Clau mira a todos lados.
- Arle por favor devuélveme mi teléfono lo necesito.
- No. - Es lo único que Le digo, la conozco tan bien y se que no se quedará callada.
- Tendré más de mil mensajes.
- Pues que se aguanten hasta que puedas contestar.
- Pero no sabré de qué están hablando, no leeré más de mil mensajes.
- No pasa nada, no te vas a morir porque no los leas ni porque no sepas de qué están hablando en estos momentos. - Cuando ella iba a responder me salva Alejandra al llegar donde estamos y nos saluda. - ¿Recuerdas a Alejandra?
- Si, hola. - Dice y no puedo creer que tenga vergüenza.
- Hola guapa, sois las tres idénticas de verdad. - Dice Alejandra haciéndonos reír y a mi trasladarme un poco al pasado. - Bueno vamos, llegaremos justo donde tu hermana porque me está esperando.
- ¿Y podemos ver a Teo? - Pregunta Clau sin dejar que ella termine de hablar.
- Si, él está en el cuarto oscuro de la galería, aún sabiendo que está todo en orden no deja de verificar. - Veo el rostro de ilusión que tiene Clau en todo el camino y eso me satisface.
- Dani mira la sorpresa que te traemos. - Grita Alejandra para que Dani se dé la vuelta.
- Peque. - Dani sale corriendo para abrazar a Clau y yo solo me rio.
- Y a ti no te dice nada. - Dice Alejandra al ver la reacción que ha tenido Dani en cuanto a Clau.
- Siempre pasó a segundo plano cuando está la peque. - Digo riendo porque me encanta verlas así y a Dani haciendo de sobreprotectora.
- Tú ¿Por qué no me dijiste que la traerías? - Pregunta mientras me saluda.
- Porque si te decía no iba a ser sorpresa. - Digo de manera obvia.
- Bueno, yo a ti no te voy a matar por traerla, pero a mi me mataran por no decir que tú venías. - Me dice Dani riendo y se a quien se refiere. - Vamos a ver si podemos entrar al cuarto.
Nos dirigimos al cuarto y cuando Dani asoma su cabeza para preguntar si puede pasar yo me apartó y me quedo detrás del todo mientras ellas pasan.
Alberto se levanta corriendo a saludar a Clau. - Mi cuñadita guapa. - Dice mientras le da dos besos y se abrazan.
Miro a Teo el cual me está buscando con la mirada porque sabe que Clau no vendría sola. - A ver Alberto ¿y yo qué? - Le reclamó por pasar de mi.
- Tu también eres guapa pero a ella tenía más tiempo que no veía. - Dice abrazándome y haciéndome cosquillas. - Además ya sabía que tú venías. - Dice de la nada y miro a Teo para ver su reacción.
- ¿No te podías quedar callada unos días? - Le reclamó a Dani.
- Entonces ¿Yo era el único que no lo sabía? - Pregunta Teo haciéndose el ofendido y me encojo de hombros. - Estas muy guapa. - Dice cuando se acerca y me da dos besos.
Ese contacto hace que me estremezca y él lo nota y se sonríe. - Hola Claudia. - Se dirige a Clau y Dani viene a mi.
- ¿Qué pasa entre ustedes dos?
- No lo sé, lo único que sé es que, siento como todo mi cuerpo reacciona cuando él está cerca de mí. - Digo en un susurro para que nadie escuche.
- Y me dice Alberto que desde hace mucho tiempo no lo veia sonreír como un tonto y mas cuando hablan de ti. - Miro a Diana cuando terminó de hablar sin creer lo que acababa de decir. - No me mires así, eso lo dicen los que lo conocen de hace años.
No pongo más atención a lo que me está diciendo ya que no quiero hacerme ilusiones, me quedo mirándole con su cámara junto a Clau mientras le enseña algo.
- A Clau y a ti les gusta el arte, de manera diferente pero les gusta. - Le digo a Dani a ver si toma valor.
- Claro, es mi hermana pequeña. - Dice y se aleja de mí y sé que es para que no siga hablando.
- Teo ¿Nos vamos a comer y después sigues mirando esto que la verdad no entiendo para qué si ya la exposición está hecha. - Habla Dani después de hablar con Alejandra.
- Por fin alguien habla mi idioma. - Dice Teo poniéndose de pie y haciendo que todos nos riamos.
- Ya me extrañaba que no dijeras nada Teo. - Dice Clau riendo.
- Clau. - Le llamo la atención.
- Déjala Arle que esta pequeñaja me conoce mucho. - Dice abrazándola.
No puedo creer lo bien que se llevan. - Y ¿Ustedes desde cuando mucha confianza? - Les pregunto sin entender mucho.
- Si miraras más el i********: y el Twitter mío te dieras cuenta. - Me dice Clau y se que es por reclamo ya que nunca le comento ni le doy al corazón a nada de lo que publica.
- Bueno nos vamos. - Dice Alberto tirando de Clau para que salga.
- ¿Celosa? - Pregunta Teo al pasar por mi lado.
No se detuvo y sólo me miraba y sonreía. - Dios esa sonrisa me volverá loca. - Respiro profundo y no hago caso a lo que mi yo interior dice.
Después de la comida volvimos a la galería para volver abrirla para el público.
Están todos hablando mientras yo me pierdo en cada paso que Teo da por toda la galería mirando todo alrededor, cuando simplemente se detiene en un cuadro me acerco a él y antes de llegar lo escucho hablar.
- Mi niña, cuanta falta me haces, me encantaría que estés aquí conmigo, esta iba ser la primera exposición que haríamos juntos. Hay días que me arrepiento de abrirla y aunque este con la cámara en mano no es lo mismo que cuando tu estabas aquí, tu me inspirabas, me dabas ideas y ahora no tengo ninguna no se que hare cuando esta termine porque ya no tengo inspiración de nada, ya no tengo ánimo de salir como antes con cámara en mano a todos lados, ahora sólo la uso cuando estoy en el estudio y es para ver las fotos que ya están ahí.
La verdad no se porque siento esto en el pecho pero escucharlo hablar así con ella, me hace dar cuenta que aún la ama y no mirara a nadie mientras la siga extrañando como lo hace. Veo como se limpia la cara y me imagino que son las lágrimas que ha soltado y decido alejarme antes de que note que estoy aquí.
- Gracias por traerla. - Me dice Dani cuando paso por su lado.
- Ella quería vivir esto y, ha sacado buena nota, así que se lo merece.
- No sé cuando tendré las fuerzas para hablar. - Me dice después de un suspiro y mirándola.
- ¿Has hablado con Alberto? - Le pregunto mirándola y olvidando lo que sentía hace un momento.
- No, no tengo valor. - Dice mirándome.
- Tienes que tenerlo, no lo podrás ocultar toda la vida. - Le regaló una sonrisa y ella me la devuelve.
- Gracias por ser mi amiga aparte de mi hermana.
- Para eso estamos las hermanas menores. - Le digo dándole un abrazo. - Sabes que cuentas conmigo para todo.
- Lo sé chiquita. - Dice dándome un beso y apartándose de repente. - Bueno, ya está bien de dramas y, pasará cuando tenga que pasar, ahora vamos a disfrutar. - Dice con una sonrisa, esa sonrisa que tanta fuerza me daba cuando yo estaba en el hospital.
- Arlette ¿Puedes venir por favor? - Me dice Alejandra.
- Claro, ¿Dime? - Pregunto cuando estoy a su lado.
- Teo quiere que vayas un momento. - Me dice sin más y se va dejándome aquí sin saber que hacer, y pongo rumbo a la oficina.
Tocó la puerta y escucho cuando dice que pase.
- Hola. - Digo al entrar.
Me regala una sonrisa. Dios esa sonrisa. Respiro profundo y quiero que se vayan los tantos pensamientos de mi cabeza.
- Pasa, cierra la puerta por favor. - Hago lo que me dice y comienzo a caminar al centro donde está el sofá.
- ¿Qué necesitas? - Pregunto para romper el silencio y tratar de apaciguar mis nervios.
- Verte.
- Ya no te conformas con sólo un mensaje.
- Estás aquí ¿Por qué me conformaría con un simple mensaje cuando te puedo ver? - Dice mientras se acerca a mi.
- Teo. - No me deja hablar poniendo su dedo índice sobre mis labios.
- Shhhh, no digas nada, sólo quiero verte y sentirte cerca de mí. - Dice cuando me abraza y en este momento siento como mi corazón se quiere salir, lo único que hago es dejarme llevar por este mar de sensaciones que estoy sintiendo.