Narra Teo
Es que no me puedo creer que hasta esta mañana fue que me pude comunicar con Arlette.
¿Me gustaría saber porqué no quería hablar conmigo? Pero no tardaré mucho en ir á verla y en cuanto me pueda escapar unos días más tranquilo le llegare de sorpresa y no tendrá más remedio que atenderme.
- ¿En qué tanto piensas? - Me pregunta Alberto cuando se acerca a mi.
- En Arlette. - Le digo con una tonta sonrisa.
- Mi cuñada te tiene loco hermano. - Me dice riendo.
- Nunca creí que iba a volver sentirme así, es que ni siquiera tengo palabras para describir lo que siento.
- Te entiendo, así me siento yo con Dani. - Me dice mirándola a lo lejos.
- Oye, ¿Tú no la has notado rara en estos días? es como si supiera algo pero que no me quiere decir.
- Que va, yo la veo igual. - Dice pero de inmediato se levanta y se va, creo que él también sabe algo y no me dice.
Estoy en la computadora pero pendiente a todo y no se si es que estoy paranoico y son cosas mías pero entre Dani y Ale hay algún secreto y tengo la sospecha de que tiene que ver conmigo pero no se que pueda ser, sólo las veo hablar entre ellas y de vez en cuando me miran y sin sospechar de que las veo vuelven a su charla y risitas que la verdad me esta poniendo nervioso.
Me vuelvo a concentrar en la computadora y una de las fotos que tengo aquí me traslada a ese momento que viví con Karla.
*- Hola mi amor. - Le digo al entrar al salón y verla recostada en el sillón.
- Hola vida ¿Qué tal en el estudio?
- Bien, pero levanta de aquí que te tengo una sorpresa. - Le digo tirando de ella.
- Espera que me voy a caer. - Me dice riendo mientras la llevo a la habitación para que se cambie de ropa.
- ¿Tú sorpresa está aquí dentro? - Como amo a esta mujer y en la forma que me está hablando en estos momentos me invita a hacerle el amor como tanto nos gusta, pero no tenemos tiempo.
- Amor, eres muy buena tentación en estos momentos, pero lamentandolo mucho no nos podemos entretener porque en sí ya vamos tarde.
- ¿Y dónde me llevarás?
- Solo ponte ropa cómoda y zapatos para caminar. - Le digo mientras salgo al salón para que se vista rápido.
Aprovecharemos este día para ir al lugar donde queramos o no nos volvemos niños, estar este fin de semana en casa de mis padres y que ellos hayan decidido irse a la casa rural lo hemos aprovechado, yo por el trabajo que tenía que hacer y ella porque ha descansado.*
Entran los chicos haciendo que vuelva a la realidad de repente entra Dani y la veo hablar con Alberto y están pendiente a su teléfono, me siento impaciente y no entiendo el porqué, de repente escucho a Alberto gritar y le veo levantarse e ir corriendo a la puerta. - Mi cuñadita guapa. - Dice mientras le da dos besos y la abraza.
Veo a Clau y de inmediato empiezo a buscarla porque se que ella no vendría sola. - A ver Alberto ¿y yo que? - La escucho reclamarle entre risas.
- Tu también eres guapa pero a ella tenía más tiempo que no veía. - Le dice para luego abrazarla y hacerle cosquillas. - Además ya sabía que tú venías. - Dice de la nada y me quedo mirándolos lo cual ella me mira quizás para ver mi reacción.
- Y nosotros. - Dicen los demás y aquí sí que me quedo sorprendido.
- ¿No te podías quedar callada unos días? - Le reclama a Dani.
- Entonces ¿Yo era el único que no lo sabía? Pregunté haciéndome el ofendido y veo cómo se encoge de hombros. - Estas muy guapa. - Digo acercándome y dándole dos besos.
Ese contacto entre ella y yo hace que me de una corriente y puedo notarlo también en ella, le sonrío y me dirijo a Clau. - Hola Claudia.
Ale me dice de aprovechar que la galería cierra unas horas para ir a comer.
- Por fin alguien que habla mi idioma. - Digo y todos se ríen.
- Ya me extrañaba que no dijeras nada Teo. - Me dice Clau riendo.
- Clau. - Arlette la llama para que no siga.
- Déjala Arle que esta pequeñaja me conoce mucho. - Digo abrazándola.
- Y ¿Ustedes desde cuando mucha confianza? - Pregunta cruzándose de brazos
- Si miraras más el i********: y el Twitter mío te dieras cuenta. - Le dice Clau y aquí ya no me meto porque son cosas de hermanas.
- Bueno nos vamos. - Dice Alberto tirando de Clau para que salgamos.
- ¿Celosa? - Le pregunto al pasar por su lado.
No me detengo y cuando miro hacia atrás la veo allí parada y le sonrío y hago un gesto para que venga con nosotros.
Después de la comida voy caminando por la galería antes de abrir las puertas y me vuelvo a encontrar con la última foto de nuestro último viaje juntos. - Mi niña, cuanta falta me haces, me encantaría que estés aquí conmigo, esta iba ser la primera exposición que haríamos juntos. Hay días que me arrepiento de abrirla y aunque este con la cámara en mano no es lo mismo que cuando tu estabas aquí, tu me inspirabas, me dabas ideas y ahora no tengo ninguna, no se que hare cuando esta termine porque ya no tengo inspiración de nada, ya no tengo ánimo de salir como ante con cámara en mano a todos lados, ahora sólo la uso cuando estoy en el estudio y es para ver las fotos que ya están ahí.
Limpio las lagrimas que salen de mis ojos y respiro profundo, la verdad es que creía que sería más fácil según van pasando los días con la galería abierta, pero no, cada vez se me hace más difícil y aunque sientas todas esas cosas por dentro cuando estoy cerca de Arlette no me puedo sacar a Karle de mi corazón, no me veo capaz de reemplazarla por alguien más, la verdad es que no creo que algún día logre enamorarme como lo estaba.
Me voy a la oficina para evitar que me vean así, lo que menos quiero es que Alberto vuelva a decirme lo mismo, de que tengo que seguir adelante, de que tengo que volver amar y muchas más cosas que no me apetece volver a escuchar.
Arlette, Karla. Karla, Arlette. Tan distintas y tan iguales al mismo tiempo. - Me voy a volver loco. - Sujeto mi cabeza con las manos mientras me apoyo en la mesa con los codos. - ¿Qué voy hacer? - Pregunta que en estos días no sale de mi cabeza, me siento muy bien hablando con Arlette pero a la vez me siento fatal porque no es mi niña. - ¿Qué hago?
- Teo, ¿Estás bien? - Escucho a Ale.
- Ale ¿Sabes dónde está Dani? - Le pregunto a al ser la primera que se me presenta al abrir la puerta.
- No, ¿Quieres que le diga que venga?
- No, Mejor dile a Arlette que venga por favor. - Le digo un tanto tímido.
- Ahora le digo. - Me regala una sonrisa y se va.
Mientras espero a que llegue sigo mirando la computadora pero no me concentro y empiezo a caminar por toda la oficina y todas las emociones encontradas.
Tocan la puerta y digo que pase con una sonrisa a sabiendas que es ella y la verdad es que no me entiendo.
- Hola. - Dice nada más entrar.
Le regalo una sonrisa y siento como mi corazón palpita con sólo verla.
- Pasa, cierra la puerta por favor. - Le digo y ella después camina al centro de la oficina.
- ¿Qué necesitas? - Me pregunta y supongo que para romper el silencio que se a formado sólo por quedarme mirándola.
- Verte.
- Ya no te conformas con sólo un mensaje.
- Estás aquí ¿Por qué me conformarías con un simple mensaje cuando te puedo ver? - Le digo mientras me acerco a ella.
- Teo. - No la dejo hablar poniendo mi dedo índice sobre sus labios.
- Shhhh, no digas nada, sólo quiero verte y sentirte cerca de mí. - Le digo cuando le abrazo y en este momento siento como mi corazón estalla y hace que se forme un nudo en mi garganta. - Necesitaba este abrazo. - Le digo con mis ojos llenos de lágrimas.
- Yo también. - Me dice luego de un suspiro, nos quedamos con muestras miradas cruzadas no se cuanto tiempo.