Perfecto, Toby me ayudará a acercarme a ella.
- Creía que no te gustaría Toby. - Le digo con mi doble intención cuando llegó donde están.
- ¿Estás de broma? Toby no es... - Me quedo esperando a que termine pero no lo hace y sigue jugando con el que ahora está acostado al borde de la piscina.
- ¿No es qué? - Pregunto para que termine la frase.
- Nada. - Dice y si cree que me quedaré así está equivocada.
- Va Arlette, dilo. - Habla Mari animándola a que siga hablando.
- No, claro que no lo voy a decir. - Dice ella tratando de no reírse.
- Arle, si no lo dices tú lo diré yo. - Dice Mari y me quedo mirándola ¿Desde cuándo hay confianza para que le diga así?
- Si hermanito, no me mires así Arle y yo nos hemos hecho amigas.
- Vale. - Digo mirando a Mari y después la miro a ella. - ¿Vas a terminar la frase?
- No. - Dice sin pensarlo dos veces.
- Vale como quieras. - Le digo sin más. - Vamos toby. - Digo y me voy a jugar con las niñas pero Toby se ha quedado con ella y aunque me da un poco de celos lo dejó porque por lo menos acepta al bicharraco.
Llegó donde están las niñas pero entra una llamada y tengo que contestar.
- Diga. - Respondo.
- ¿Señor Santamarina? - Dicen del otro lado y me sorprende porque nadie me dice así.
- Depende a cual Santamarina se refiera. - Digo tratando de no reírme.
- ¿Teo Santamarina? - Noto que pregunta con duda.
- Si, soy yo ¿Quién habla? - Ahora pregunto con curiosidad.
- Soy el inspector que lleva el caso de su esposa. - Sentí que se me heló todo el cuerpo al escuchar esas palabras.
- ¿Ya tienen al responsable? Pregunté.
- A la culpable. - ¿La? me pregunto sin entender nada.
- ¿Ha dicho LA culpable? - Pregunté sin creer lo que me dice.
- Sí señor Santamarina, pero necesitamos que venga en persona.
- Si, pero ahora estoy en Barcelona pero, puedo arreglar todo para ir mañana. - Me quedo en silencio por unos segundos. - Gracias inspector.
Me quedo parado, no puedo creer que por fin pagará la persona que me ha hecho sufrir en esta vida. Siento como mis ojos van ardiendo y prefiero alejarme de las niñas para que no me vuelvan a ver así y más Ivana que lo pasó muy mal con la partida de Karla. - Que idiota soy ni siquiera puedo decir que, que murió. - Me digo a mi mismo.
- ¿Te encuentras bien? - Me sobresalto por escucharla.
Iba a decir que estaba bien pero las lágrimas me traicionaron y salieron.
- Teo...
- Por fin voy a saber quién la mató. - Es lo único que digo y voy a buscar a mi padre para decirle y después llamar a Antonio.
Narra Arlette
Después del mal encuentro que tuvimos por encontrarlo mirando mi trabajo, estaba muy furiosa con él pero al verlo así y no entender bien lo que me ha dicho se me encogió el corazón.
Tenía pensado seguirlo pero la voz de Mari hizo que me detenga.
- ¿Qué pasó?
Abro la boca para hablar pero por unos segundos no me sale la voz. - ¿Mataron a alguien muy cercana a Teo? - Me pregunto y siento como me voy quedando con poco aire a mi alrededor.
- ¿Te encuentras bien? - Me pregunta Mari con cara de preocupación.
- No sé, ¿Por qué Teo lloraba? No entiendo, me dijo que por fin sabrá quién la mató pero, ¿A quién mataron?
- No se si yo sea la indicada para decirte. - Me dice y puedo notar lo indecisa que está en quedarse o irse con Teo.
- Mari, ve con él yo estaré bien.
- Seguro que fue con papá y no te voy a dejar sola así como estas.
Escucho a Alberto y Dani. - Ve con él no voy a estar sola.
Ella mira y ve cuando entran y sólo así me regala una sonrisa y se va.
- Hey ¿Qué te pasa? - Se acerca Dani corriendo al verme.
- No se. - Es lo único que puedo decir. - Es que te sientes mal porque viste a Teo llorando. - Dice mi subconsciente y creo que hasta ahora es la primera vez que le doy la razón.
- ¿Te peleaste con Teo otra vez? - Pregunta Alberto de la nada y negué con la cabeza. - Por cierto, ¿Dónde está?
- Solo dijo que por fin sabrá quién la mató. - Miró a Alberto de repente y me paro frente a él. - Tú.
- Heyy, yo no he matado a nadie, espera ahí ¿De qué hablas?
- Fue lo único que dijo, tú lo sabes ¿A quién mataron? - Alberto abre los ojos y mira a Dani sin saber qué decir. - Alberto dime ¿por qué Teo se puso así con esa llamada? ¿Por qué dijo que por fin sabrá quién la mató? ¿A quién mataron?
- A mi tía Karla. - Cuando mire era Ivana. - Pero lo extraño es que... - Hace silencio y traga saliva y sigue hablando. - Desde que te conocí la siento más cerca que nunca.
Me acerqué a ella y siento como mi corazón se está tranquilizando, escucho como Alberto dice que necesita encontrar a Teo pero no le doy importancia.
- ¿Mientras está la comida me quieren ayudar con mi trabajo? - Le pregunto a Ivana y Regina diciendome que si sin pensarlo dos veces.
- Alberto. - Él se detiene y me mira. - Después hablamos. - Asiente y se va llevándose a Dani y dejándonos aquí a las tres.
Entramos al estudio y es verdad que no tengo mucha cabeza para esto pero con la ayuda de Ivana y Regina que se unió a nosotras todo va siendo más llevadero y más rápido, yo me encargo de las medidas y cortar y ellas de pegar donde yo les digo.
La maqueta ya está lista y me sorprende, sólo nos queda decorar el interior y ya está.
- Quedó super bien. - Dijo Regina super contenta, en cambio veo muy callada a Ivana.
- ¿Te pasa algo Ivana? - Le pregunto y veo como salen algunas lágrimas de sus ojos. - Hey, no llores, me harás llorar a mi también.
- Es que todo esto me hizo recordar a mi tía. - Me dijo pero después sonrió. - Gracias por llegar a la casa, hacía falta alguien como tú. - Me dice esto y yo me quedo aquí sin saber que hacer o qué decir.
De repente siento como Regina me abraza desde atrás e Ivana también me abraza y yo me lleno de amor por ellas. - Anda yo, no sabía que teníamos este amor tan repentino por los niños o mejor dicho niñas. - Dice mi yo interior y me hace reír.
- Es tarde, hay que ayudar a poner la mesa para comer. - Les digo y nos vamos agarrada de la mano las tres.
Al llegar al comedor vemos que está la mesa lista y la madre de Teo saliendo con una cazuela de la cocina. - ¿Le ayudamos María? - Le pregunto y ella niega.
- No cariño, ya todo está listo, sólo falta que vengan todos y a comer.
- Nosotras les decimos. - Dicen las niñas y se van corriendo.
- María. - Digo y luego me arrepiento por lo que iba a preguntar.
- Dime cariño. - Me dice ella muy sonriente y no entiendo como puede estar así cuando Teo está mal.
- ¿Cómo…? ¿Cómo sigue Teo? - Pregunto y me sonríe.
- La noticia le llegó de sorpresa y con sentimientos encontrados, pero ya está bien. - Me dice y la verdad es que no entiendo nada.
Cuando iba a preguntar escucho voces y al mirar vienen todo menos él, ¿Dónde estará? Alberto se acerca y me abraza por detrás.
- ¿Cómo va el trabajo cuñadita? - Me pregunta sonriendo.
- Va muy pero muy bien con la ayuda de estas dos señoritas. - Digo mirando a Ivana y a Regina sonriendo la cual ellas me devuelven la sonrisa. - Pero no me vuelvas a decir cuñadita y ya suéltame.
- Vale, vale. - Dice y se aleja no sin antes darme un sonoro beso en la mejilla y más sabiendo que no me gusta.
- Albertooo. - Le regaño y todos se ríen por nuestra escena.
Antes de sentarme lo veo salir de la cocina junto a su madre y le veo una gran sonrisa en su rostro.
- Muy bien Familia, vamos a comer. - Me quedo mirándole, es que no creo que hace un momento atrás veía lágrimas en sus ojos y ahora los veo brillando y con una sonrisa en sus labios. Este tío parece bipolar. Dice mi yo interior y aguanto para no reírme ya que no me atrevería a decir de qué río.
Todos estamos sentados y queda la silla de mi lado vacía. Es un complot contra nosotras, tú porque no lo soportas y a mi porque me mata su olor. Pongo mis ojos en blanco por mi yo interior y respiro profundo, cuando él ya está sentado me acerco a él.
- ¿Crees que podríamos hablar después de comer? - Le pregunto al oído. Te dijo que me mata su olor y vienes tú y te acercas así a él. Dios que alguien me diga como callarme por dentro.
- Claro. - Es lo único que dice con una sonrisa para después empezar a comer.