Capítulo 26

1531 Palabras
Perfecto, Toby me ayudará a acercarme a ella. - Creía que no te gustaría Toby. - Le digo con mi doble intención cuando llegó donde están. - ¿Estás de broma? Toby no es... - Me quedo esperando a que termine pero no lo hace y sigue jugando con el que ahora está acostado al borde de la piscina. - ¿No es qué? - Pregunto para que termine la frase. - Nada. - Dice y si cree que me quedaré así está equivocada. - Va Arlette, dilo. - Habla Mari animándola a que siga hablando. - No, claro que no lo voy a decir. - Dice ella tratando de no reírse. - Arle, si no lo dices tú lo diré yo. - Dice Mari y me quedo mirándola ¿Desde cuándo hay confianza para que le diga así? - Si hermanito, no me mires así Arle y yo nos hemos hecho amigas. - Vale. - Digo mirando a Mari y después la miro a ella. - ¿Vas a terminar la frase? - No. - Dice sin pensarlo dos veces. - Vale como quieras. - Le digo sin más. - Vamos toby. - Digo y me voy a jugar con las niñas pero Toby se ha quedado con ella y aunque me da un poco de celos lo dejó porque por lo menos acepta al bicharraco. Llegó donde están las niñas pero entra una llamada y tengo que contestar. - Diga. - Respondo. - ¿Señor Santamarina? - Dicen del otro lado y me sorprende porque nadie me dice así. - Depende a cual Santamarina se refiera. - Digo tratando de no reírme. - ¿Teo Santamarina? - Noto que pregunta con duda. - Si, soy yo ¿Quién habla? - Ahora pregunto con curiosidad. - Soy el inspector que lleva el caso de su esposa. - Sentí que se me heló todo el cuerpo al escuchar esas palabras. - ¿Ya tienen al responsable? Pregunté. - A la culpable. - ¿La? me pregunto sin entender nada. - ¿Ha dicho LA culpable? - Pregunté sin creer lo que me dice. - Sí señor Santamarina, pero necesitamos que venga en persona. - Si, pero ahora estoy en Barcelona pero, puedo arreglar todo para ir mañana. - Me quedo en silencio por unos segundos. - Gracias inspector. Me quedo parado, no puedo creer que por fin pagará la persona que me ha hecho sufrir en esta vida. Siento como mis ojos van ardiendo y prefiero alejarme de las niñas para que no me vuelvan a ver así y más Ivana que lo pasó muy mal con la partida de Karla. - Que idiota soy ni siquiera puedo decir que, que murió. - Me digo a mi mismo. - ¿Te encuentras bien? - Me sobresalto por escucharla. Iba a decir que estaba bien pero las lágrimas me traicionaron y salieron. - Teo... - Por fin voy a saber quién la mató. - Es lo único que digo y voy a buscar a mi padre para decirle y después llamar a Antonio. Narra Arlette Después del mal encuentro que tuvimos por encontrarlo mirando mi trabajo, estaba muy furiosa con él pero al verlo así y no entender bien lo que me ha dicho se me encogió el corazón. Tenía pensado seguirlo pero la voz de Mari hizo que me detenga. - ¿Qué pasó? Abro la boca para hablar pero por unos segundos no me sale la voz. - ¿Mataron a alguien muy cercana a Teo? - Me pregunto y siento como me voy quedando con poco aire a mi alrededor. - ¿Te encuentras bien? - Me pregunta Mari con cara de preocupación. - No sé, ¿Por qué Teo lloraba? No entiendo, me dijo que por fin sabrá quién la mató pero, ¿A quién mataron? - No se si yo sea la indicada para decirte. - Me dice y puedo notar lo indecisa que está en quedarse o irse con Teo. - Mari, ve con él yo estaré bien. - Seguro que fue con papá y no te voy a dejar sola así como estas. Escucho a Alberto y Dani. - Ve con él no voy a estar sola. Ella mira y ve cuando entran y sólo así me regala una sonrisa y se va. - Hey ¿Qué te pasa? - Se acerca Dani corriendo al verme. - No se. - Es lo único que puedo decir. - Es que te sientes mal porque viste a Teo llorando. - Dice mi subconsciente y creo que hasta ahora es la primera vez que le doy la razón. - ¿Te peleaste con Teo otra vez? - Pregunta Alberto de la nada y negué con la cabeza. - Por cierto, ¿Dónde está? - Solo dijo que por fin sabrá quién la mató. - Miró a Alberto de repente y me paro frente a él. - Tú. - Heyy, yo no he matado a nadie, espera ahí ¿De qué hablas? - Fue lo único que dijo, tú lo sabes ¿A quién mataron? - Alberto abre los ojos y mira a Dani sin saber qué decir. - Alberto dime ¿por qué Teo se puso así con esa llamada? ¿Por qué dijo que por fin sabrá quién la mató? ¿A quién mataron? - A mi tía Karla. - Cuando mire era Ivana. - Pero lo extraño es que... - Hace silencio y traga saliva y sigue hablando. - Desde que te conocí la siento más cerca que nunca. Me acerqué a ella y siento como mi corazón se está tranquilizando, escucho como Alberto dice que necesita encontrar a Teo pero no le doy importancia. - ¿Mientras está la comida me quieren ayudar con mi trabajo? - Le pregunto a Ivana y Regina diciendome que si sin pensarlo dos veces. - Alberto. - Él se detiene y me mira. - Después hablamos. - Asiente y se va llevándose a Dani y dejándonos aquí a las tres. Entramos al estudio y es verdad que no tengo mucha cabeza para esto pero con la ayuda de Ivana y Regina que se unió a nosotras todo va siendo más llevadero y más rápido, yo me encargo de las medidas y cortar y ellas de pegar donde yo les digo. La maqueta ya está lista y me sorprende, sólo nos queda decorar el interior y ya está. - Quedó super bien. - Dijo Regina super contenta, en cambio veo muy callada a Ivana. - ¿Te pasa algo Ivana? - Le pregunto y veo como salen algunas lágrimas de sus ojos. - Hey, no llores, me harás llorar a mi también. - Es que todo esto me hizo recordar a mi tía. - Me dijo pero después sonrió. - Gracias por llegar a la casa, hacía falta alguien como tú. - Me dice esto y yo me quedo aquí sin saber que hacer o qué decir. De repente siento como Regina me abraza desde atrás e Ivana también me abraza y yo me lleno de amor por ellas. - Anda yo, no sabía que teníamos este amor tan repentino por los niños o mejor dicho niñas. - Dice mi yo interior y me hace reír. - Es tarde, hay que ayudar a poner la mesa para comer. - Les digo y nos vamos agarrada de la mano las tres. Al llegar al comedor vemos que está la mesa lista y la madre de Teo saliendo con una cazuela de la cocina. - ¿Le ayudamos María? - Le pregunto y ella niega. - No cariño, ya todo está listo, sólo falta que vengan todos y a comer. - Nosotras les decimos. - Dicen las niñas y se van corriendo. - María. - Digo y luego me arrepiento por lo que iba a preguntar. - Dime cariño. - Me dice ella muy sonriente y no entiendo como puede estar así cuando Teo está mal. - ¿Cómo…? ¿Cómo sigue Teo? - Pregunto y me sonríe. - La noticia le llegó de sorpresa y con sentimientos encontrados, pero ya está bien. - Me dice y la verdad es que no entiendo nada. Cuando iba a preguntar escucho voces y al mirar vienen todo menos él, ¿Dónde estará? Alberto se acerca y me abraza por detrás. - ¿Cómo va el trabajo cuñadita? - Me pregunta sonriendo. - Va muy pero muy bien con la ayuda de estas dos señoritas. - Digo mirando a Ivana y a Regina sonriendo la cual ellas me devuelven la sonrisa. - Pero no me vuelvas a decir cuñadita y ya suéltame. - Vale, vale. - Dice y se aleja no sin antes darme un sonoro beso en la mejilla y más sabiendo que no me gusta. - Albertooo. - Le regaño y todos se ríen por nuestra escena. Antes de sentarme lo veo salir de la cocina junto a su madre y le veo una gran sonrisa en su rostro. - Muy bien Familia, vamos a comer. - Me quedo mirándole, es que no creo que hace un momento atrás veía lágrimas en sus ojos y ahora los veo brillando y con una sonrisa en sus labios. Este tío parece bipolar. Dice mi yo interior y aguanto para no reírme ya que no me atrevería a decir de qué río. Todos estamos sentados y queda la silla de mi lado vacía. Es un complot contra nosotras, tú porque no lo soportas y a mi porque me mata su olor. Pongo mis ojos en blanco por mi yo interior y respiro profundo, cuando él ya está sentado me acerco a él. - ¿Crees que podríamos hablar después de comer? - Le pregunto al oído. Te dijo que me mata su olor y vienes tú y te acercas así a él. Dios que alguien me diga como callarme por dentro. - Claro. - Es lo único que dice con una sonrisa para después empezar a comer.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR