Capítulo 27

1526 Palabras
El aire de este lugar es suave pero lamentablemente me toca seguir con mi trabajo ya que mañana iremos a la playa todo el día según Dani. Me he quedado aquí esperando a que Teo salga, aunque ahora me estoy arrepintiendo de querer preguntar así que me voy al estudio antes de que salga. Entro y empiezo a trabajar con los muebles y detalles. Que aburrida eres, lástima que no pueda salir yo sola, ellos allí disfrutando y tú aquí trabajando. - No me puedo dormir con esto, es el trabajo final y el profe dijo que con esto sabremos en realidad que queremos hacer con nuestra vidas. Miro a todos lados, no me puedo creer que esté hablando conmigo misma, no puede ser que me esté volviendo loca. Me levanto para estirar un poco el cuello y sigo sin hacerle caso a mi yo interior porque si me llevara de mi voz interna no hiciera nada. - Perfecto. - Digo en voz alta al ver que he terminado y empiezo a bailar como una tonta o mejor dicho hago el intento de bailar. Voy en busca del tejado que está del otro lado y me encuentro con él mirándome y con ganas de reírse, me imagino que no lo hace por educación. O por no discutir contigo ya que no se lo he puesto fácil. -Deja que coja más confianza y verás como se arrastrará por el suelo. Mi yo interior como siempre sin dejarme tranquila y yo aquí roja como un tomate por la vergüenza que estoy sintiendo en este momento. - Yo, ehhh, termine el trabajo.- Dijo encogiéndose de hombros. - Bueno me falta ponerle el techo y ya está. - ¿Puedo verlo? - Pregunta con esa sonrisa y al pedirlo de esa forma no me pude negar. - Si. - Le respondo sin poder apartar mi mirada de la suya. - Gracias. - Dice y entra, veo que se acerca a la maqueta. - Aún falta colocarle el techo. - Le digo. No dice nada, sólo se queda mirándola y la verdad es que me estoy poniendo muy nerviosa. - ¿No está bien? ¿Por qué no dices nada? - Pregunto acercándome a él para ver bien su cara. - Si, si que está bien, demasiado bien diría yo. - Dice pensativo y con los ojos bien abiertos. - Pero, siempre hay un pero. - Digo encogiendo los hombros. - Y con la cara que tienes es que no está bien y muchos peros saldrán. - No, no hay peros... es sólo que... - No termina la frase y vuelve a mirar la maqueta. - ¿Qué te llevó hacer esta maqueta? - Me pregunta con duda. - No sé, empecé con el plano y me salió así. - Y ¿Todos los detalles? - Prácticamente los acabo de hacer. - ¿Ivana no te dijo nada del plano ni de los detalles? - No, Pero, ¿Por qué lo preguntas? Las medidas las hice yo en casa antes de venir y en cuanto a los detalles pues los hice aquí. - Es que antes vine y vi cuando Ivana y Regina estaban aquí contigo. - Debiste entrar. - Me miró de repente. - ¿Para que te molestaras conmigo? No gracias. - Dice a la defensiva. - Antes entraste sin avisar. - Me defiendo. Veo que vuelve a mirar la maqueta y hace ruido al tragar. - Bueno, ¿De qué querías hablar conmigo? - Pregunta sin dejar de mirar la maqueta. - ¿Puedes dejar de mirarla? Si se estropea te echaré la culpa a ti. - Digo en plan broma. - Ni la he tocado. - Dice mirándome y vuelve a mirarla. - Es sólo que no puedo dejar de mirarla. Este tío está loco. Y que lo digas. Algo más en lo que estoy de acuerdo con mi yo interior. - Te puedo jurar que si mi familia o cualquiera que me conozca bien ve esta maqueta se quedará igual que yo. Sigue mirándola y ni preguntar nada, total ya no tiene la cara triste como antes ahora tiene una cara de tonto que no pueden con ella. - ¿Pero, cuando me vas a decir lo que querías? - No es nada importante. - Digo para salir del paso. - No te creo. - Dice poniéndose frente a mi. - ¿Me estás diciendo mentirosa? - Pregunto haciéndome la indignada. - No, para nada, pero sé que algo ronda en esa cabecita. - Dice sonriendo y poniendo su dedo índice en mi frente, acto que me hace sentir un escalofrío y mi reacción es dar un paso atrás. - Lo siento. - Dice mirando su dedo. - ¿Has sentido eso? - Creí que sólo yo lo había sentido. Hay Dios como me gustan cuando están juntos. Mi yo interior no se queda callada, a la mínima encuentra que decir para descontrolarme. - No entiendo por qué me pasa eso contigo y no es la primera vez que pasa. Nos quedamos en silencio y al tenerlo frente a mi hace que mi corazón reaccione y se acelere un poco más, pero como sé que me pasa siempre que estoy cerca de él ya me preparo psicológicamente para no caer como un balón al suelo. Dios qué bien huele. Frunzo el entrecejo por el lío que tengo en mi cabeza, estoy luchando conmigo misma para no tirarme en sus brazos y besarlo ahora mismo y la verdad es que no entiendo porque me pasa eso. - ¿Qué querías preguntarme? - Me dice después de un tiempo largo mirándonos sin decir palabra alguna. - ¿Por qué llorabas cuando nos encontramos al entrar de la piscina? - Pregunté sin más, ahora sólo espero que no me llame entrometida. Suspira y me regala una sonrisa. Dios que nunca deje de sonreír. Parece que con mi yo interior estamos de acuerdo en que nunca deje de sonreír. - Me llamaron para decirme quien provocó el accidente de mi... - Deja de hablar y con mi mirada le indicó a que siga hablando. - ¿Me prometes que no dirás nada de lo que te diga aquí? - Lo prometo. - Digo levantando la mano derecha haciendo que riamos. - Estuve casado. - Abro los ojos de par en par. - Si, así como lo escuchas, estuve casado y a alguna persona se le ocurrió hacer algo en el coche de ella para que ocurra un accidente. - ¿Cuándo ocurrió? - A principio de tomarme el descanso de los viajes para estar con ella. - No me lo puedo creer. - Digo sorprendida. - Es una historia larga aunque no complicada. - ¿Algún día me la contrarias? - Le pregunto con duda. - Podría, pero no quiero, no quiero contarte mi vida sin que antes dejes de pelear conmigo por todo. - Me quedo mirándole y no creo lo que me está diciendo. - También quiero que dejes de darme corriente cada vez que te toco. - Aquí habla riendo y es cuando me doy cuenta que estaba bromeando. - Que tonto eres. - Digo pegándole en el hombro. - Un tonto que quiere ser tu amigo y conocerte. Ahora dime tú ¿Cómo es que hiciste esta maqueta? - Ya te dije, no tenía nada en concreto en la cabeza, hace dos o tres días en casa empecé a dibujar el plano y me salió esto. Se queda mirándome y la verdad es que me está desesperado con lo mismo, ¿Por qué preguntan tanto sobre la maqueta? ¿Por qué su familia y amigos se quedarán sorprendidos cuando la vean? Nos quedamos sin decir nada por un momento y cuando me doy cuenta la distancia es casi nula. - Espero algún día no ponerme tan nervioso como estoy ahora. - Dice y puedo notar como su pecho sube y baja como si estuviera fuera de control. Si tu supieras lo mal que me pongo cuando estás cerca de mí y ahora mucho más. Dios que aún no puedo creer la poca distancia que hay entre nosotros. Dile que no se aleje. Al escuchar mi yo es que reaccionó sobre la distancia que hay entre nosotros, su mano está a punto de rozar mi mejilla y soy yo la que no aguanta más y sale corriendo. - Arle ¿Qué te pasa? - Escucho que alguien me pregunta pero no presto atención y me dirijo a la salida y empiezo a correr sin rumbo alguno. No se cuanto tiempo estuve corriendo y ahora estoy caminando por todo el paseo sin saber donde ir, ya que nunca había estado aquí. La vida muchas veces nos regala oportunidades y no sabemos cómo afrontarla y por eso salimos corriendo como cobardes y eso es lo que tu y yo hemos hecho hoy, salir corriendo porque yo tampoco tuve el valor de fastidiarte como siempre para que te quedarás, de decirte cositas aquí dentro de tu cabeza para que reaccionaras, porque aunque sea una fastidiosa y no deje de martillarte con ideas y palabritas aquí dentro de tu cabeza, también tuve miedo por lo que estabas sintiendo y te insistí en que saliera corriendo pero, algún día tienes o mejor dicho tenemos que afrontar lo que estamos sintiendo por Teo. Escuché todo lo que mi yo interior me dijo y si, soy una cobarde por salir corriendo. Miro a todos lados y no tengo idea de donde estoy, pero no me pongo nerviosa ni nada y empiezo a caminar para terminar en una parte de la playa desierta y me senté donde el agua roza mis pies cuando sube.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR