***Gabby*** Siete pm. Me encontraba en mi departamento con los nervios de punta, esperando a que él llegara por mí. Dijo que vendría a buscarme a las siete treinta, y aún faltaban treinta minutos. Sin embargo eso solo me ponía más nerviosa. Usaba un bonito vestido que el muy descarado compro para mí, uno que por cierto, era más que bonito, precioso de hecho. No podía, ni iba a dejar de admitir, que sus gustos para la ropa, eran excelentes. Siempre sabía como vestir bien. En fin, el vestido era escotado, ceñido, con un corte de cuatro dedos por encima de mis rodillas y de un color blanco perlado precioso. Por otro lado, utilizaba unos tacones algo altos, pero solo lo suficientes para igualar su estatura. Eran de color n***o. Algo simple pero muy elegante. Habia ido temprano al salón de

