***Luke*** Al llegar a casa me encerré en mi habitación. Mis hermanas ya estaban dormidas. ¡Gracias a Dios! Y solo me senté al filo de la cama con mis codos reposando sobre mis rodillas. Mire hacia un lado, y sobre la mesa de noche, estaba la foto enmarcada de Katherine, la única mujer de la que me habia enamorado en toda mi vida. Supongo que era la historia más larga y patética de mi vida amorosa. Y no es que tuviera una, porque realmente no la tenía. Después de ella, no quise involucrarme emocionalmente. Pero llego Gabriela y todo eso comenzó a cambiar. Lo que comenzó como un juego, poco a poco fue haciendo mella y mis sentimientos hacia ella aumentaron. Crecieron hasta que ya no pude detenerlos. Solo me quedo ocultarlos, alejarme para no revelarlos. Y si… fue lo más cobarde que he hec

