—¿Entonces ya son novios? —cuestiona Lindsay al otro lado de la línea—, pues a mi me parece que ya no pueden negar sus sentimientos. Incluso en el canal circula el rumor de que el jefe está enamorado, porque su humor ha mejorado muchísimo. Sonrío al escuchar lo último, pues era cierto, Alexander últimamente ya no se caracterizaba por ser un ogro, y creía que se debía a mi presencia, o eso quería imaginar mi mente de chiquilla enamorada. —No estamos negando nada —digo mientras termino de sacar los cupcakes del horno para comenzar a decorarlos—. Yo sé que él me quiere, solo que no me ha pedido que sea su novia formal, pero son solo detalles. —¿Por qué no te lo ha pedido aún? —pregunta ella algo indignada—. ¡Que te de tu lugar, amiga! —Alexander dijo que quería encontrar un momento ade

