I
-Noah es hora de levantarse amor -dice mi madre mientras me acaricia el cabello para despertarme- recuerda que hoy es tu primer día de clases, no puedes llegar tarde.
-Buenos días ma -digo mientras me estiro- lo sé ma, ya me levanto.
-Bueno amor, yo iré a prepárate el desayuno para luego llevarte a la escuela.
Mi madre me deja solo después de eso, yo me paro de la cama para dirigirme a mi baño. Veinte minutos después ya estoy listo, me encuentro en el comedor desayunando.
Hoy será un día largo, veré a la hermosa de Neylan en la escuela, solo espero que su hermano no me caché viéndola. Porque si sucede seré hombre muerto.
Neylan es menor que yo por dos años y la hermanita menor de mi mejor amigo, sin contar que es mejor amiga de mi hermana Jía... eso no es lo peor, lo peor es que me enamoré de ella y Owen si se entera me matará.
Owen sobreprotege mucho a su hermanita, dice que es su mayor tesoro. Y de verdad lo es, es un hermoso tesoro que me gustaría poder tener de novia y al cual si sucediera cuidaría con mi vida, lástima que no puedo hacerlo.
-Noah, ¿estás allí? -me dice Jía sacándome de mis pensamientos-.
-Si hermanita, ¿por que la pregunta? - le digo intentando disimular mi sonrojo-.
-Porque hace como un minuto te estoy hablando para poder ir a la escuela.
-Oh, lo siento hermanita, no te escuché.
-¿No será que piensas en Neylan? -dice sorprendiéndome-.
-¡No! ¿De donde sacaste esas bobadas? -digo algo sorprendido, porque me han pillado-.
-¿Crees que no me doy cuenta de la forma en la que mirar a mi mejor amiga? Es muy obvio que te gusta, asta te sonrojaste.
-No le digas a nadie por favor, si se entera Owen soy hombre muerto.
-Tranquilo hermano, no diré nada, lo prometo.
-Bueno, ahora vamos enana, llegaremos tarde a clases.
Luego de decir eso ambos vamos asta el carro para emprender el viaje asta la escuela.
Aproximadamente quince minutos después estábamos en la escuela. Mi madre nos dio un beso en la frente a cada uno y antes de irse me izo prometer que cuidaría a mi hermanita.
Atrás de el auto de mi madre se estaciona otro del cual sale Owen y Neylan, quienes se acercan a saludar.
Mientras Neylan y Jía hablan, yo y Owen hacemos lo mismo caminando detrás de ellas para asegurarnos de que no les pase nada a nuestras hermanitas... aunque yo más bien estoy asegurándome de que mi hermana y la niña que me empezó a gustar lleguen sanas y salvas a su salón.
Agradezco a que Owen aún no se de cuenta de nada, porque se que si se llega a enterar me matará.
-Vamos hermano, ya dejamos a las chicas en su salón -dice Owen-.
-Si, vamos -digo un poco ido-.
-¿Como estuvieron tus vacaciones?
-¿Como crees que estuvieron? Pendejo, estuvimos juntos todos los días y aún me preguntas que como estuvieron mis vacaciones -le
digo mientras le doy un golpe en la cabeza de manera de juego-.
-Ah si es cierto -dice mientras ríe y se soba el lugar donde lo golpee-.
-¿Eres o te haces? -le pregunto-.
-Pos soy pendejo, y para eso no hay remedio.
-Bueno dejemos de hablar porque llego la profe.
La profesora llegó al salón y empezó inmediatamente con la lección de el primer día de clases. Como de costumbre estuvo todo muy pesado, más de lo normal, lo único que me consolaba era saber que veré a la hermosa de Nely después de clases. Porque su familia irá a cenar a la casa.
Yo conocía Owen gracias a que la empresa de mis padres y la de los padres de el hicieron una colaboración, luego de eso se hicieron tan amigos que nosotros en sus reuniones no teníamos de otra que jugar. Así nos empezamos a conocer y nos hicimos inseparable.
Aunque luego nacieron nuestras hermanas y ellas crecieron prácticamente juntas. Así que se adoran.
Mi mente empezó a divagar al pasado, la clase estaba muy aburrida y inconscientemente me concentre en esos recuerdos y más en los que aparece Neylan, esos se ven más hermosos y es algo extraño.
Nunca pensé que lo que decían sobre enamorarse fuese verdad, pensé que era solo un invento de el cerebro del ser humano, pero tal parece no es así porque este sentimiento me está matando... el echo de estar a sentimientos de ella y no poder acercarme a besarla me está matando, no poder abrazarla, decirle cuánto la quiero, no poder ponerme cursi con ella.
Todo me hace ponerme enfermo, el amor es eso, una simple enfermedad.
Una enfermedad que no tiene remedio...