Al bajarnos del taxi, noté que estaba amaneciendo, ya estaba un poco claro, eran pasadas las 5am. Caminamos por el lobby y subimos, fui un poco más rápido porque no veía la hora de meterme en la cama, pero en el ascensor, ellos no se iban a quedar en silencio, por supuesto. -Ahora conquistas alemanes, ¿quieres internacionalizar la…?-Le pegué en el brazo a Simón, no lo dejé ni terminar. Odio sus comentarios tan cutres. -Tú como que quieres morirte hoy. -No, pero lo digo en buen plan. Hay que aceptar que el tipo está bueno, podrías echarle el ojo.-Lo miré de reojo y los chicos rompieron en risas. -Después de viejo, marica. Ya te me hacías extraño tú.-Se burló Alonzo. Llegamos al piso y entramos a la habitación. -Pero hablando en serio, deberías salir con otras personas Ari.-Dijo Ivá

