–Salgamos de acá– le digo devolviéndole esa sonrisa. Al salir del restaurante tuvimos que correr al estacionamiento, unos periodistas al parecer se enteraron de que la banda estaba acá, o de la tal Marry o quizás de mi hermano, en fin, creo que logramos librarnos de ellos. Le di la dirección y nos fuimos en su deportivo que compro esta mañana, el camino fue muy rápido a mi departamento. Necesitaba un cambio de ropa y cambiar mi vendaje. Al llegar mi hermanito frunció el ceño, si mi departamento el cual arriendo no es de los mejores, el edificio se ve... se ve como un sencillo edificio, si, no quiero hacer comentarios hacia el porqué a pesar de algunas fugas de agua, una que otra puerta dañada, o que a veces corten el agua o luz ha sido mi hogar desde mi independencia. Al subir a mi pis

