Miles de años atrás, el mundo estaba gobernado por dos reinos, el reino celestial, el cual estaba compuesto por ángeles y seres luminosos, por otra parte, el reino infernal, el cual estaba compuesto por demonios y lacras que eran desterradas por sus actos maliciosos. Cada reino tenía su rey, en el caso del reino celestial, el rey de la luz, bondad y amor era un ser superior a un ángel, este había alcanzado un nivel máximo de luz, obteniendo los poderes totales de la piedra blanca, el Rey Arteo, el cual tenía un solo descendiente, ya que solo eso las leyes escritas les permitían. El reino infernal era reinado por Malterio, rey de la oscuridad, de la maldad, del sufrimiento de las almas terrenales, estaba gobernado por unas de las almas más oscuras del universo, el cual había sido un ser

