Ahora entiendo se refería a Ilek, me rio ante su ocurrencia, ¿mi novio?, expresión de seriedad, sus ojos tratan de leer mis expresiones, pero no puede y además veo como se está enojando. –¿Te refieres a Ilek? –digo entre risas. –Si, como sea, ¿es tu novio?, lo digo porque no quiero ser el juguete de una jovencita, que al parecer le gustan los mayores que ella. –Kevin –digo seria– para, no me vengas a juzgar y no, no es mi novio, tranquilo que tú no fuiste ningún juguete, no estaba con nadie cuando pasó aquello entre nosotros. Estoy enojada, no tiene por qué expresarse así de mí, además, ¿de verdad se pone a hablar de edad?, mi hermano y él deben tener la misma edad. Estúpido. Lo veo fijar su mirada en el fuego y respirar profundo –¿quieres té? –Si por favor y con una de azúcar. Se

