14 de febrero –Llegó el día, arriba– Katerina me pega con su almohada–que necesito ayuda para levantarme, estoy que me orino. –Ya, ya– me levanto rápido de la cama, voy al otro lado y la ayudó a ponerse de pie– esa pancita hermosa–dejo un beso en su vientre. –Estoy como una ballena–inician a salir lágrimas de sus ojos y hace un puchero– me voy a orinar–se va llorando al baño. –Amiga estas hermosa muchos quisieran estar como tú, embarazada y con un cuerpo perfecto– cada vez voy alzando más la voz. Me pongo de pie y suspiro, hoy me caso, qué emoción, me voy a mi mueble donde saco mi peineta e inicia a desenredar mi cabello. Mi amiga sale del baño y ya se ve menos tensa. Está con un sostén deportivo y un short de pijama, su vientre es perfecto, realmente no sé cómo ni una estría le sal

