Estaba en la sala de estar con mi guitarra tocando una cancion, que en su tiempo le dedique a Sierra, pero que ya no recuerda.
— ¿Que estas haciendo? —Hablo mi Padre al terminar de bajar las escaleras, haciendo que deje de tocar y voltee a verlo.
Su expresión dura como siempre.
— Estoy tocando. —Hablo sin darle importancia y volver a concentrar mi atención en las cuerdas de la guitarra.
— Tendrías que estar haciendo otra cosa, en vez de desperdiciar tu tiempo con esa estupidez de querer ser músico.
Lo ignore.
Seguí tocando, hasta que mi Padre me saca el instrumento de las manos.
— Vamos a ver, si con esto te olvidas de ese absurdo sueño.
Levanto la guitarra y la aventó a la chimenea que se encontraba encendida, asi prendiendo fuego mi guitarra.
Es lo que mas amo ademas de a Sierra.
Ahi frente a mi veo como mi sueño se quema junto a esa guitarra.
— ¡¿Porque hiciste eso?! —Grite lleno de enojo.
Me acerque a él con la intención de golpearlo pero antes de que mi puño lo toque me detuvo del brazo y me termino golpeando él a mi.
Fue tan fuerte el golpe que caí al piso.
Toque mi mejilla adolorida.
— Eso es para que aprendas a no levantarme la mano.
Se iba para arriba.
Volteo a mirarme.
— Levantate y anda a hacer lo que te pedi.
Termino de subir las escaleras.
Agarre un balde de agua de la cocina y volví a apagar la chimenea.
Sostuve con mis manos los restos de mi guitarra.
Lo ultimo que me daba felicidad ya no esta y todo por culpa de él.
Si estuviera mi Mamá me apoyaría pero tuvo que morir ella en vez de mi Padre.
Deje los restos ahí y me fui a la dirreccion que me dio mi Padre.
(...)
Estaba nervioso.
Jamás había hecho algo así.
No se si podría hacerles algo asi a una familia, que seguro no tiene nada que ver con lo que haya pasado.
Me bajo el pasamontañas y saco la pistola de mi bolsillo.
Pateo la puerta de la casa haciendo que se abra.
Los gritos de la mujer y los niños me hicieron querer irme y no hacerlo.
Pero estoy seguro que si hago eso me va a ir peor.
O mejor dicho a Sierra.
No, no me puedo ir.
— Dejen de gritar. —Pedi con amabilidad.
— No voy a hacerles nada. —Los tranquilize.
Agarre a dos de los brazos y el otro se sostuvo de su Mamá.
Los lleve afuera y los metí con rapidez al auto.
(...)
— Listo. —Le informo a mi Padre luego de haber llegado de s********r a esa familia.
— ¿En donde los dejaste? —Inquirió.
— En la sala.
— De acuerdo, ya podes retirarte. —Aviso.
Todo sin siquiera mirarme.
Sali del despacho y me fui al hospital.
Cuando venia para acá me llamo mi medico avisándome que estaba en el primer lugar para trasplante de órgano.
Ya iba a tener mi pulmón y todo seria mejor o eso espero.
(...)
Llegue al hospital.
Entre al enorme edificio enfrente mio.
Subí al piso correspondiente.
Iba caminando por los pasillo con la mirada baja, pensando en Sierra como siempre, cuando choco con alguien.
Levanto mi cabeza.
Encontrándome con Sierra.
Ella es con quien choque.
Que casualidad, iba pensando en ella y aparecio delante mio.
— ¿Colton? —Pregunto nerviosa.
¿El porque?
No lo se.
— ¿Sierra?