—Mi señora, hemos encontrado al animal —Didi señaló al pequeño gato en sus brazos Ezra sonrió ampliamente. Luego, regresó la mirada a Shakti. —¿Qué tienes para decir? Shakti despegó la vista de sus medicinas dañadas y miró a Ezra. Aunque sentía irá contra la mujer frente a ella, Shakti le dedicó una sonrisa sardónica. —Todos tienen un precio… Dime, ¿Cuál es tu precio? ¿A qué has renunciado por llegar a dónde estás? Dignidad, tiempo y la esencia de la vida. A diferencia de ti, yo no te juzgo por ser así conmigo… Sé lo que es vivir bajo un sistema injusto, donde mujeres como tú y yo pagamos los platos rotos de las malas decisiones o somos víctimas de caprichos sin sentido —Argumentó—. Muchos desechan sus principios para ganar más dinero y ser más poderosos… Yo solo me valgo de eso para c

