CONOCERSE

1360 Palabras

**ADRIANA**  Helena asintió, incapaz ya de contener el llanto. Las lágrimas comenzaron a rodarle por las mejillas con la misma libertad con la que uno vuelve a respirar después de una larga asfixia. Lloraba con el cuerpo entero, con los hombros, con la espalda, con los labios temblando, como si por fin se le hubiese abierto una compuerta sellada por años de dolor. No sabía qué hacer al principio. Me quedé quieta, mirándola, intentando asimilar lo que acabábamos de descubrir. Yo no lloraba. No aún. Pero lo que sentía era demasiado vasto para reducirlo a lágrimas. Era una ola inmensa que venía de lejos, desde todos los vacíos de mi infancia, desde todas las preguntas sin respuesta, y ahora se estrellaba suavemente contra esta revelación: ella era mi madre. Y entonces, Helena se inclinó

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR