¿Qué? ¡No, no, no! —Nicolás, sale de la cama —ordeno desesperada. Con mucha dificultad deja de mirar a Ariana para mirarme a mi confundido. —Sal de la cama —repito más alto. —¿Qué te pasa? —pregunta sorprendido. —Nicolás vete, sal de mi casa. Comienzo a pasearme de un lado a otro sin saber que hacer. —¿Mami? —murmura Ariana somnolienta. —¡Él no es tu papá! —grito más fuerte de lo debido y me arrepiento de inmediato, ya que Ariana se asusta y comienza a llorar. Nicolás me da una mirada amenazante y abraza a mi hija. Parece un verdadero papá, protegiendo a su hija. Soy una mierda de mamá —pienso. Hice llorar a mi hija por un arranque de locura. Yo nunca le había gritado a mi hija, y esta no debería haber sido la primera vez. Suspiro sin saber que hacer y corro al baño. ¿Qué acab

