(Vicente) No podía apartar las palabras de Clara de mi mente. ¿Qué tenía que ver Boris Achondo en esto? Luciana, víctima y victimaria. Cristian, una marioneta. Miriam..., ¿qué tenía que ver ella en este asunto? ―¿Qué pasa? ―me preguntó mi Capitana al llegar a casa y observar mi mutismo. ―Estoy preocupado, no me gusta nada lo que dijo Clara ―respondí. Ella se acercó a mí y se apoyó en mi pecho, rodeándome la cintura con sus brazos. ―No debí desconfiar de ti ―murmuró. ―No, mi amor, no digas eso, estabas en tu derecho, todas las pruebas apuntaban en mi contra, incluso lo que dijo Rossy... ―No me importa lo que diga o lo que deje de decir esa mujer. ―¿Qué vamos a hacer? ―le pregunté, por mi culpa estábamos en el ojo del huracán y no sabía cómo sacar a mi esposa de la situación

