(Macarena)Me dormí antes que terminaran de conversar, por lo que a la mañana siguiente recién me pude enterar de todo. A mediodía se reunirían mi esposo, mi cuñado y mi suegro con el abogado. Yo me quedé en la casa de don Carlos y allí los esperaría. Francesca llegó poco antes de la hora de almuerzo, había pasado por mi casa y mi nana le dijo dónde encontrarme. Las cosas entre ella y yo no andaban del todo bien, no es que estuvieran mal, pero nunca habíamos vuelto a conversar del tema, por lo cual, los temas pendientes no habían sido zanjados. ―Te traje esto ―me dijo con miedo entregándome una bolsa negra. Dentro, había un paquete de regalo, el que abrí de inmediato. Eran dos mantas tejidas a mano. ―Gracias, ¿los hiciste tú? ―Sí, es mi primer trabajo a crochet, estoy aprendiendo.

