Confesión y conquista

1175 Palabras
El viaje no resultó como él pensaba, pero al menos pudo declararse. No esperaba que ella le correspondiera, siendo sincero, pues había pasado mucho tiempo y era lógico que tomara un rumbo distinto al suyo. Sin embargo quería recuperarla y lo iba a hacer. Ya no era su maestro y por lo tanto, no estaba prohibido que salieran juntos. Cuando él la conoció ya era mayor de edad pero no tenía la madurez para tener relaciones, ahora que se volvió toda una mujer, finalmente iba poder saborearla sin que pareciera un acto inmoral. Nunca hizo nada malo a una estudiante y nunca intentaría agredir a una colegiala. Solo le excitaba las mujeres que se vestían como una. Y más si tenían el rostro aniñado. Amaba su inocencia y las veces que se sonrojaba cuando la miraba, le resultaba simpático y tierno a la vez. Su corazón le pertenecía a ella y se lo iba a devolver. Su desprecio, lo quemaba por dentro y no sabía cómo hacer que le hiciera caso de nuevo. No quería ponerla incómoda, así que la trataba distante en la oficina. Quiso mandarle mensajes pero no sabía si era buena idea. La idea era conquistarla, no alejarla nuevamente de él. Si le insistía demasiado podría asustarla y ponerla más incómoda de lo que ya estaba y no quería que eso ocurriera. Acordó actuar normal y decidió esperar el momento en que su novio la defraudara, no tendría que esperar mucho tiempo porque estaba seguro que ocurriría muy pronto. Cuando Anubis volvió a la oficina se sentó en su escritorio y ignoró la presencia de su jefe durante el resto del día. Al volver al departamento encontré a Daniel platicando muy a gusto con Magali y pensamientos de desconfianza volvieron la volvieron a invadir. -Hola amiga, ¿Cómo te fue? -Hola Amor. -Hola Daniel, ¿viniste a verme?, qué sorpresa. -En realidad no… estoy ensayando con Magali el guión de una obra que haremos juntos. -¿Actuarán en una obra juntos?, ella no me dijo nada. -Fue algo de improviso Anubis, me avisaron esta mañana, ¿no es genial? -Sí, me alegro por ti. -Bueno, creo que ya debo irme, ¿ensayamos mañana a la misma hora? -Claro, nos vemos mañana. -¿Ya te vas?, ¿por qué no te quedas un rato más? -Disculpa, no puedo. Mi programa empieza en media hora y debo irme. -Cierto que conduces un nuevo programa, lo había olvidado. -Nos vemos-me beso y se fue. -Debes estar emocionada-dijo viendo a Magali quien tenía una enorme sonrisa dibujada en el rostro. -Hacía tanto que no subía a un escenario, sabía que meterme en los medios iba a ayudarme a conseguir empleo en eso. -¿Probaste como conductora solo por eso? -En parte sí, pero también me gusta salir en la tele. Y espero pronto estar en la pantalla grande. -Seguro lo harás. -Quita esa cara, Daniel y yo solo estábamos ensayando. -Y vendrá solo para verte a ti. -Si te vas a poner así, mejor ensayamos en otro lugar. -No, está bien, ¿Qué papel harás en la obra? -El de una mujer embarazada que lucha contra el impulso de beber. -Que interesante. -Y Daniel es mi pareja. La miró fulminante y ella se echó a reír. -Es broma, será mi doctor. Debiste haber visto tu cara. No quería que le afectara tanto, pero al ver como su novio venía a la casa solo para ver estar con su amiga, le hacía pensar miles de cosas. A veces ensayaban en el teatro hasta largas horas de la noche y eso no la dejaba dormir tranquila. Tenía que esperar que Magali llegara para estar en paz. La noche del estreno, fue a ver la obra en primera fila y grande fue su sorpresa cuando en una escena salió Alejandro. Dio una actuación sensacional y le hizo recordar la obra que la invitó cuando iba al colegio. Su personaje miró fijamente donde estaba sentada y se sonrojó, trato de disimularlo pero al tener la piel sensible, se le notaba mucho. La actuación de ambos fue impecable, se complementaban perfectamente y su conexión en el escenario era excelente. Terminó la función y el público los ovacionó de pie. Se fijó en el rostro de satisfacción de Alejandro y él le guiñó un ojo. No sabía si ese guiño había sido para ella, pues había mucha gente sentada a su alrededor. Se quedó a esperarlos fuera del teatro para felicitarlos y se sonrojo al volver recordar el guiño de Alejandro. “¿Por qué era tan fácil hacerme sonrojar?” Pensó, quería que salieran rápido para no tener que encontrarse con él. Entró para ver si ya estaban por salir y los vio rodeados de gente. Alejandro se sacaba fotos con el público y se dio cuenta que ella lo estaba viendo. Se alejó de sus fanáticos y se acercó a ella. Quería irse corriendo pero ya era demasiado tarde. -Hola Anubis, que sorpresa verte aquí. -Felicidades por la obra. -Gracias, ¿qué te pareció? -Estuviste muy bien. Pero estoy confundida, dijiste que no volverías a actuar. -No estaba en mis planes, el director me llamó porque uno de los actores se enfermó a última hora. -Ya veo. -Y, ¿viniste sola? -No, yo… Magali y Daniel lograron librarse del público y se fueron donde ella estaba. Felicitaron a Alejandro y lo invitaron a celebrar con ellos. -¡¿Qué?!-pensó Anubis en voz alta. -No quisiera ser mala compañía. -Para nada amigo, puedes venir con nosotros, ¿verdad? -Yo no tengo problema, y ¿tu Anubis? -No…ninguno… -Entonces, iré. Fueron a un local de comida rápida y ordenaron una pizza de tamaño familiar. Magali se sentó junto a Daniel y ella estaba en medio de Daniel y Alejandro, era una situación incómoda y no participó de ninguna conversación. -¿Estás bien?-pregunto Magali?.-no has dicho ninguna palabra desde que llegamos. -Nada, todo está bien. Veía a Daniel y Magali muy cercanos, y en ese momento le dieron ganas de retirarse, Daniel no la miró en ningún momento y le daba la sensación que Alejandro se burlaba de ella. Alejandro no dijo nada fuera de lugar y eso la tranquilizó, se preocupaba que intentara insinuarle algo frente a Daniel, pero afortunadamente no lo hizo. Llegaron al departamento y Magali no dejo de alardear de su maravillosa actuación. A ella también le gustaba mucho el teatro, pero por cuestiones de la vida no pude seguirlo. Era una meta que tenía pendiente. Fui a su habitación y su celular comenzó a sonar. Inicio de chat Alejandro Gracias por haber asistido, lástima que tu novio sea un idiota. Anubis Mi novio no es un idiota. Alejandro ¿Crees que no me di cuenta como le daba más importancia a tu amiga que a ti? Anubis Es normal, acababan de presentar una obra juntos. Alejandro ¿Quieres seguir engañándote con eso? Anubis Adiós. Fin del chat. Leyó los demás mensajes y no tenía ninguno de Daniel, ya me estaba cansando esa situación.
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