De camino a la casa, el viaje estuvo muy silencioso. Nos quedamos en un semáforo y me aproveche de su distracción para escapar. Corrí hacia una estación de servicio y me encerré en el baño. –//–//–//– Salimos del canal y nos dirigimos a mi casa cuando de repente, salió del vehículo y comenzó a correr intentando alejarse de mí. Que testaruda, ¿no entendía que yo controlaba todo en la ciudad?. Suspire y estacione el coche, revise su ubicación en mi teléfono y conduje hacia esa dirección. El rastreador me llevó a una estación de servicio. Baje del auto y note como Anubis dejaba su escondite para irse a otro lugar. –//–//–//– “Por favor que no me encuentre, que me deje en paz, por favor”, no podía mantenerme en un solo lugar, tenía que seguir corriendo. –//–//–//– No podía correr para

