Capitulo 7

1713 Palabras
Fiesta y visitas indeseadas ASHLEY Me desperté en una cómoda cama que ya se me hacía familiar, intento levantarme, pero lo que recibo es un gruñido que me eriza la piel involuntariamente, veo sobre mi hombro a Connor tranquilamente dormido, se ve hermoso con sus facciones relajadas tan vulnerable, creo que esta es la primera vez que lo veo tan pacifico, quito con la mayor delicadeza posible su brazo y me levanto de la cama para salir de la habitación. Ya abajo me siento en el comedor y le pido a Azucena que me traiga algo ligero para desayunar pues no tengo mucho apetito, recibo un tazón de frutas con jugo, después de desayunar le pregunte a una chica de mantenimiento si había visto a cinco niños y ella me comenta que anoche Connor los había traído y acostados en los cuartos de la planta baja. Me tomé la tarea de buscar a todos y cada uno de los niños para llevarlos un rato a pasear al parque de la manada, ellos obvio no se negaron. Y aquí estoy ahora empujando a Sophia en uno de los columpios para infantes mientras ella grita de alegría. - ¿Quien tiene hambre? -. Les pregunto una vez ellos llegan a donde me encuentro, todos levantan la mano. - ¿Qué quieren comer? Todos dan su opinión sobre la comida, cada uno quiere algo diferente, pero terminamos optando por comida italiana. Al llegar a un restaurante cercano de comida italiana buscamos una mesa para seis, en cuanto nos sentamos mi teléfono suena y veo que es un número desconocido. Llamada -¿Dónde estás?.- Escucho la gruesa vos de mi mate. -Estoy bien tranquilo. -No has respondido a mi pregunta. -Estoy en un restaurante con los cachorros, cálmate que en peligro no estoy, traje algunos de tus guardaespaldas con nosotros. - ¿A qué hora llegas? - Habla algo más calmado por mis palabras -No sé a las dos y media. -Ok, ten cuidado. -No soy una niña Connor. -Claro que sí. -Eres un fastidioso. -Pero así me amas. - ¡Ja! Ya quisiera él. -Síguete diciendo eso tal vez así un día te lo creas. -Sabes que me amas, bueno adiós. -Adiós. Fin de la llamada Después de terminar la comida los niños me pidieron postre y pusieron los ojos del gato de Shrek a lo cual no pude resistirme, se ven tan tiernos. -Vale, vale, pero no pongan esas caritas que me derrito de ternura-. Les digo a lo que ellos ríen, todos piden cosas distintas Sophia pidió helado de chocolate, Mark pidió fresas con crema, Gabriel pidió una torta de queso, y Matías y Stella pidieron una torta tres leches y un bizcocho de frutas, por mi parte pedí un soufflé de fresas para llevar. Salimos del restaurant después de dejar todo en la cuenta de Connor y los lleve a mi antigua manada, todos estaban muy emocionados por conocer a otro alfa y beta y más sabiendo que eran hermanos de su luna, a ellos les brillaban los ojitos de la emoción. Al llegar, mis hermanos se sorprendieron al verme de regreso tan pronto y con muchos niños, que al parecer les sorprendió mucho más. - ¿Ese idiota te puso de niñera ahora? -. Rugió Thomas alterado a lo que yo explote de la risa. -No hables así enfrente de los niños, y no, son de unas chicas de la manada, los conocí ayer y los saque a pasear un rato ¿algún problema con eso? -. Les digo desafiante, pero en tono de burla. -Primero, feliz cumpleaños pequeña, tranquila fiera solo pensé que te obligaban a hacerlo-. Quedo estupefacta al oír. sus palabras - ¡AY POR LA DIOSA LUNA NO ME ACORDABA QUE HOY ERA MI CUMPLE AÑOS! -. Grito haciendo exaltar a los niños. -Perdón. -Íbamos a ir a tu manada a entregarte un regalo, pero como está aquí-. Dice Louis sonriente, me entrega una caja de terciopelo rojo, la agarro con suma delicadeza y la abro, dentro hay un collar de oro blanco de dos lobos formando un corazón, pero solo la mitad. - ¿Y la otra mitad? -. Les pregunto curiosa, ellos me entregan otra caja y adentro esta la otra mitad faltante, esto está muy raro. -Veras, estos collares representan el amor de los mate, eran de mama y papa, me los dieron, y pidieron que te los entregáramos a ti en cuanto encontraras a tu mate, pero solo si tú se lo quieres dar a Connor- .Dice Thomas sonriente, sé que aún no ha terminado por lo cual me quedo callada.-Mira este collar no solo representa el amor, también representa confianza, lealtad a tu pareja, así si se lo das a Connor el tendrá que prometerte fidelidad eterna, es casi como casarse excepto que sin ninguna ceremonia o registro ni nada de eso ¿comprendes?. -Si, es hermoso gracias-. Digo para seguidamente abrazarlos con lágrimas en los ojos. -Los amo muchos idiotas. -Y nosotros a ti enana-. Dice a coro los dos haciéndome sonreír débilmente. -Y tenemos noticias, unas muy buenas. - ¿Que noticias? -. Pregunto picada por la curiosidad. -Encontramos a nuestras mate-. Dicen los dos a coro, de nuevo, pero olvidándonos de eso abro los ojos como platos y una sonrisa se escapa de mis labios llegando a ser más grande que la del gato de Alicia en el país de las maravillas. -¿Quiénes son? ¿cómo se llaman? ¿las conozco? -. Digo muy feliz y emocionada, detrás de ellos salen dos chicas una es pelirroja de ojos amarillos y la otra es castaña de ojos negros y la verdad son muy lindas. -Hola-. Dice la pelirroja tímida. -Soy Katherine Jame, soy de su manada luna tal vez no me recuerde ya que soy nueva y ella es mi hermana Luisa James. -Un placer, soy Ashley, aunque de seguro ya lo saben-. Digo sonriente a lo que ellas responden igual, pero cuando iba a continuar una de los gemelos me interrumpe. - ¡Tía Kathy! -. Gritan efusivamente, Gabriel, Mark y Sophia, corre a los brazos de la cual ahora sé es su tía, la cual lo recibe con los brazos abiertos. - ¿Cómo están mis pequeños? ¿y su mamá? -. Les pregunta ella llenándolos de besos, y así pasamos casi toda la tarde hasta que me di cuenta de la hora y eran las ¡CINCO! -Se nos hace tarde nos tenemos que ir, Connor esta como loco buscándome-. Les digo a mis hermanos y mis cuñadas. -Si Katherine y yo vamos con ustedes, mientras Louis y Luisa se terminan de arreglar-. Katherine cargaba puesto un vestido muy hermoso de encaje, con cuello alto pegado hasta el comienzo del muslo abajo es todo suelto con tela blanca y mi hermano va con un traje n***o y una corbata del color del vestido de Kathy. -Vale, pero vamos que tengo que entregar a los niños-. Le digo empujando a Thomas al carro junto con los niños. Estamos fuera de la casa de Connor y está muy silenciosa, que extraño, pero igual entro y apenas termino de cerrar la puerta todas las luces se prenden y un montón de gente sale y me asusta gritando un sorpresa, miro a todos en la habitación buscando a Connor el cual no veo por ninguna parte y eso por alguna razón me decepciona. -Me buscabas-. Dice la voz de Connor detrás de mi asustándome mientras posa sus brazos en mi cintura y por alguna razón eso me hace sentirme segura. -No te ilusiones perrito-. Le digo en tono burlo haciendo que el bese mi cuello y eso hace que mi respiración se agite. -Tranquilo perrito, mantén distancia. - ¿Te gusta? -. Pregunta haciendo caso omiso a lo que le dije, asentí muy contenta, la verdad es que nunca me habían hecho nada parecido. -Ve a cambiarte arriba esta un vestido que te compro Azucena junto a Paola. Rápidamente subo a la habitación y en la cama hay un bello vestido blanco con encaje a un lado y una cinta negra, me lo coloco y cuando estaba a punto de sentarme en el tocador para maquillarme y peinarme alguien toca la puerta y me limito a decir en un tono fuerte y claro pase. Y de la nada la puerta es casi derribada por las personas que tanto ansiaba ver, mis mejores amigas Bretany y Sousha. - ¡PERRA! -. Gritaron las dos al unisonó. - ¡Zorras! -. Les grito yo muy contentas, ellas corren y me abrazan, Bre tiene un vestido verde con tonalidades de turquesa y azul y Sousha un vestido fucsia con un cinturón de diamantes en la cintura. -Ahora vamos a arreglarte, te dejaremos como una diosa-. Dice Bretany entusiasmada, pasamos así como unos veinte minutos hablando de cosas triviales. -¿Por qué no me dijiste que tu mate era el alfa Connor? está buenísimo-. Dice Bretany mordiéndose el labio inferior. -Calmada loca, es mío-. Le digo en tono posesivo pero burlón a la vez. -y no te lo dije porque sabía que te ibas a poner como ahora. -No me vuelas a decir loca-. Dice en tono amenazante. -Es que quien no se pone caliente al verlo. -Si y por esa misma razón me había peleado con la que antes era su ''prometida''-. Digo haciendo comillas con los dedos, pero un leve dolor hace que cierre los ojos, es muy leve pero igual duele, pero no le tomo importancia-Bueno ya, vamos a bajar. Ya abajo me dispuse a buscar a Connor para agradecerle por este regalo tan bonito, la incomodidad en mi pecho continúa molestándome pero en cuanto entro al patio entiendo el porqué, me encuentro con una escenas que desearía no a ver visto jamás, Connor está besando a Carol y tomándola de la cintura, ver eso me duelo como los mil demonios, maldito Connor yo sabía que esto era muy bueno para ser verdad, y antes de que él se dé cuenta salgo corriendo de ahí, no quiero ver eso y no quiero seguir sufriendo. Al llegar cerca de la puerta cruzo una mirada con Nasarhyna la madre de Connor la cual me da una sonrisa de suficiencia. Estoy harta
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR