Suzana Ferrari: Me siento al lado de mi amiga, porque siento el dolor en sus palabras. —Antonela, ¿olvidaste al padre de Murilo? —pregunto. Veo que traga mis palabras. —Sabes que él y yo nunca funcionaríamos de nuevo —responde ella—. Además, él está feliz junto a su esposa y yo aquí cuidando de Murilo todos estos años —concluye. Antonela niega con la cabeza. —No fue esa la pregunta que hice —digo. Ella suspira profundamente. —Si él quiere acercarse a Murilo, no podría impedirlo Suzan, él me lastimó a mí y a su hijo, pero aún es su padre, ahora en cuanto a él y yo, no hay problema, porque está claro que Calebe nunca se arrepentirá de lo que hizo, no es sorprendente que muestre una vida feliz en las r************* , después de todos estos años sin sentir ni un ápice de remordimient

