Suzana Ferrari: Estoy arreglando a Luna para ir a una presentación musical de la Cenicienta. Será una presentación única en el Credicard Hall. Rodrigo me está esperando en la sala, aún estoy muy irritada, no puedo creer que tuviera el coraje de hablarme en ese tono y pasarse por encima de mi autoridad, todo esto solo porque dejé que Caio se acercara a Luna. Me cae muy bien como amigo, pero no acepto que hable así conmigo ni con mi hija. Lo peor es que llegó justo en el momento en que iba a hablar con Luna sobre Caio, ahora tendré que esperar otro momento para contarle. ―Mamá, ¿estás triste? ―pregunta Luna cuando termino de ponerle el vestido. Le sonrío de medio lado. ―No, mamá solo tiene un leve dolor de cabeza ―miento mientras agarro los zapatos de princesas de Luna para ponérselos.

