EL PRÉSTAMO

1206 Palabras
Fiel a mi palabra en dos días estaba lista, mi plan para eliminar a Wyatt estaba casi completo solo tenía que saber cómo era el lugar donde me movería por esa semana, salí a tomar el auto que muy diligentemente había preparado Wyatt, estaba feliz de trabajar nuevamente conmigo, me había expresado lo honrado que se sentía al recibir mi perdón por haberme metido en ese aprieto, solo sonreí y desestime el asunto con la mano, él aún no sabía lo que le esperaba y solo se lo estaría informando en el momento en que tuviese todo listo para su gran final, después de subir mi maleta con mis juguetes (incluida la taza, muy importante la taza), había hecho una maleta con solo lo esencial y tenía uno o dos trucos bajo la manga empacados también en ella, un libro que no había podido revisar llegó esa mañana y lo empaque rápidamente en mi bolso de mano. Legol iría a recogerme al finalizar el préstamo, una semana lejos de él no era nada divertido pero tenía en que pensar y muchas cosas que ultimar, el viaje duro más de lo que prefería un trayecto en auto pero era inevitable, solo me dedique a mirar la portada del libro que me había llegado a las manos está mañana solo puedo ver la portada y tengo pavor de abrirlo y que de alguna manera se enteren de mis mensajes secretos. La cuidad se empieza a hacer más aglomerado y los edificios cada vez más grandes, el auto gira por infinidad de calles y por fin estaciona frente a un gran edificio, la entrada está finamente decorada con adornos cromados y mucha vidriería, el valet parking toma la llaves de Wyatt y apenas puedo registrar los hechos de nuestra llegada, el diligente chico baja mis maletas y las suyas mientras yo ingreso por las pesadas puestas de vidrio hacía el mostrador donde un joven muy bien vestido me saluda con una sonrisa y un asentimiento, pare a l lado opuesto del mostrador mientras el silencio incómodo se asentaba entre nosotros, eso me molestó un poco pero no iba a saludar primero, la tensión desapareció cuando Wyatt llegó y nos presento ante el chico y explico que trabajaríamos con el señor Tchaikovsky y nos esperaba. Por el apellido supuse era un ruso pero me parecía más un alias ya que el apellido de mi jefe temporal es el mismo de un compositor clásico y es raro, pero por una semana me da igual si se llama Pepe Pérez, la actitud del chico cambia radicalmente y el terror se escribe en sus ojos, este chico me será de utilidad para sacar de aquí a el muy muerto Wyatt, ya estoy empezando a maquinar todo. Tomamos el ascensor y este nos lleva a la planta alta ( eso es genial para mis negros planes) las puertas del ascensor se abren ya dentro del apartamento ya que decir habitación a esto sería como decir que el más es un simple lago. La habitación está llena de pintura en las paredes de las cuales puedo distinguir un par de obras famosas perdidas o robadas entre ellas la rosa de Vincent Van Gogh y la tormenta del mar de Galilea de Renbrandt, entre unas otras los muebles y demás son de colores blancos y marfiles es tan sobrio y pulcro que lo detesto, el desorden es algo que prefiero y los colores más oscuro me hacen sentir mejor, igual pienso en que solo será una semana y me resignó, Wyatt pasa a mi lado y me deja en la sala sola mientras miro todo, la ventana es lo suficientemente grande como para que un hombre salga volando por ella y muera al estrellarse en el pavimento. Sigo con mis cavilaciones hasta que una voz que reconozco que saluda a mis espaldas. —Bienvenida señorita— la voz es la del hombre que estaba en mi último trabajo, el hombre que quería que su jefe no me conociera, el es un Nislam como yo y se que no está feliz de tenerme —Agradezco la bienvenida y quiero que sepa que estoy aquí con la mejor disposición posible —contesto cortésmente —Nuestro jefe no estará aquí hasta el día de mañana más o menos y me pidió recibirla y acomodarla al igual que a su compañero — sonríe con algo de picardía.—Mi jefe está feliz de poder tenerla estos días aquí— baja la voz peligrosamente. —Nos divertiremos mucho— —Claro que lo haremos — es todo lo que contesto cuando veo a Wyatt salir por el pasillo a buscarme, lo sigo y dejo a nuestro anfitrión provisional solo en la sala blanca. La habitación donde me lleva Wyatt es una belleza y los colores pasteles siguen prevaleciendo mi habitación es una tonalidad púrpura claro mientras la fe Wyatt es un tomo amarillo pálido. Al entrar veo que mis dos maletas están en la cama y el pobre chico me mira esperando órdenes ( ¿acaso cree que lo pondré a ordenar mis maletas?) No espero a que se mueva, camino a mi cama y me siento en ella dejando caer mi bolso de mano en la mesita de noche. —Señora, le puedo atender dar en algo?— me pregunta Wyatt con un tono de impaciencia en la voz —No creo Wyatt, yo desempacare y ordenare todo y esperaremos órdenes para salir pero quiero que preguntes sobre la seguridad de este edificio, quiero saber si hay vidrios a prueba de balas, si hay sensores de movimiento en el techo y todas las salidas de emergencias y que tenemos, quiero saber si tenemos aspersores y detectores de humo, quiero saberlo todo, sabes que me gusta estar preparada para todo— digo todo esto mientras un diligente Wyatt escribe en su pequeña libreta —Si señora, todo lo tendré para la hora de la cena— son más sale a cumplir mis órdenes. Me quedo sola mirando las maletas y decido que no voy a desempacar, no quiero re empacar para irme en una semana, así que totalmente intactas meto mis maletas a el closet aún sin mover, me dirijo a mi bolso de mano y saco no solo el libro sino toda la utilería que mantengo allí, maquillaje en una pequeña bolsa decorada con besos, las gafas para leer, libreta y bolígrafo, goma de mascar sabor hierba buena y mente, condones, cargador del celular, mi billetera con mis documentos ( todo falso), llaves de un lugar que no yo se dónde se encuentra, un cambio de ropa interior, cepillo de dientes y de cabello, dentífrico y demás utensilios de ases personal, es una locura todo lo que cargo y no uso pero es parte de la pantalla. Deambuló por la habitación mirando la gran ventana, la cama al lado opuesto y las mesitas de noche a cada lado de ella que hacen juego con todo lo que hay en madera en esta habitación, además del color la habitación es aburrida, no hay nada más que despierte mi interés así que me recuesto y simuló dormir, esperaré a ser llamada o a qué Wyatt venga con la información que le pedí.
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