bc

Giros

book_age18+
88
SEGUIR
1K
LEER
HE
segunda oportunidad
self-improved
inspirador
drama
bxg
alegre
ciudad
victim
like
intro-logo
Descripción

La vida de Lis ha Sido muy dura , no solo porque está sola en este mundo, ni porque trabaja torturando personas para diferentes mafias, sino porque fue una víctima de un mal matrimonio y de un hombre que la hizo sentir menos que nada, lo que no sabe es que en este último lugar donde se instala encontrará no solo un hombre interesado en ella sino también el verdadero amor lo que hace que la vida de ella le muestre lo bonito y feliz que la puede hacer una buena compañía, lo que ella no sabe es que cuando ella baje sus muros su exesposo la encontrará y la hará sufrir nuevamente las penas de tenerlo cerca, solo el amor puede liberarla

chap-preview
Vista previa gratis
TRABAJO
TRABAJO Mi trabajo no es algo muy común, pero lo disfruto, me da alimento, distracción y la emoción necesaria para asumir esta vida casi eterna que poseo, esto es más como una larga penitencia a sentir la miseria humana, aunque hago lo posible para evitar involucrar mis sentimientos.  Me dirijo a uno de mis trabajos habituales Legol, mi fiel acompañante me ayuda a ordenar todo lo que pueda necesitar, debo alimentarme. Llegamos a un edificio no muy concurrido de la propiedad de los clanes sicilianos que trafican drogas y armas. Camino meneando mi cuerpo atreves del largo pasillo, llevo mi diadema de auriculares, con mi rock a todo volumen, me sigue mi compañero, él lleva todos mis juguetes en una gran caja de mano, me conducen hasta el último escalón que lleva al sótano. Ahí se encuentra el chico que me espera, (no está muy emocionado con mi llegada)lo rodean una serie de hombres, todos bien vestidos, sonrío al pasar y ver las diversas expresiones que ponen sus rostros al verme, soy la mejor en lo que hago y por eso estoy aquí. Necesitan que el chico que está atado a la silla cante (quieren que le saque la información necesaria sin importar los métodos). Bajo mis auriculares y me dirijo a la mesa, ahí se encuentra el reproductor que pido para empezar la tortura. Sonrío a legol y él sabe que debe hacer, lentamente pone mi caja en el suelo e inicia a sacar uno a uno mis juguetes, ordenándolos sobre la mesa que hay al lado derecho del sótano, incluso trajo mi taza de café predilecta, hoy tengo mucha hambre. Cuando termina me mira a la espera de la señal para desaparecer y hacer salir a todos. —¿Qué tengo que averiguar?—. Pregunto al acercarme a la persona que me parece que esta al mando, tiene una estatura promedio, pero su pose de superioridad delata el poder que maneja, este me mira hacia abajo con gesto de intriga y me entrega un trozo de papel. Mis reglas son fáciles de seguir 1. no me interrumpas (no me gusta ser observada mientras trabajo) 2. escríbeme lo que deseas saber, claro y concreto 3. solo legol puede ingresar cuando yo haga el llamado 4. no juegues conmigo (si me vas a traicionar cerciórate de matarme. No es fácil créeme) 5. no toques ni modifiques la música que ya ha iniciado(me es imposible trabajar en silencio) Soy lis en este momento es un diminutivo de mi verdadero nombre obvio(Lisbeth Lastrom no es un nombre muy común en este siglo) y según todos tengo 23 años y son la hija de la mujer que se dedicaba a este mismo oficio hace unos años(en realidad mi madre y yo somos la misma persona, es la forma en la que me puedo ausentar del negocio sin levantar sospechas y enmarcar el pequeño hecho de que no envejezco) soy una morena no muy robusta de 1.51 cm de estatura y que no me veo muy intimidante, pero soy más fuerte que una mujer de mi estatura(no tengo super fuerza ni nada, solo un excelente ojo y una velocidad un poco más elevada que la de un humano promedio, duermo, como y respiro al igual que los humanos, podemos decir que mi condición no es totalmente inhumana). Me acerco al chico que no me pierde de vista  —¿Serías tan amable de mencionarme donde se encuentra el señor pablo naranjo?— le pregunto, mientras me acerco a su rostro aun sonriéndole  —¡Muérete!— me contesta con vos firme, sonrío, eso quería escuchar. Ya les mencioné que tengo hambre ¿verdad?. Pongo recta mi espalda y me dirijo a la mesa con mis juguetes, tengo de todo pequeños cuchillos, dagas de todas clases y formas, alicates para todo(dedos, dientes, uñas, piel), garfios, ganzúas, varios líquidos corrosivos, garrotes, papel de lija, aunque suene raro, sal y limón, me gusta el dolor de los simples detalles. Tomo el control de mando del reproductor del cual se desprenden los sonidos de" la posada de los muertos del mago de oz" mientras con uno de los pequeños garrotes en mano me acerco a mi víctima. —Si me das la información que quiero te eliminaré de golpe, no sentirás nada, pero si estas en silencio y no me das lo que deseo que voy a enfadar, y eso no me va a gustar— hago un puchero con el labio inferior y le digo— y a ti tampoco— descargando con toda mi fuerza un golpe en su rodilla derecha, él grita y se retuerce, pero al levantar la vista veo que aún está poco dispuesto a colaborar, eso esperaba debo alimentarme bien y el dolor es uno de mis platillos preferidos. Mientras me mira con odio y desprecio paso mis dedos por su frente para poder extraer los químicos que su cuerpo libera ante el dolor que acaba de experimentar, después de saborear el primer bocado mi adrenalina se dispara lo golpeo cada vez más fuerte hasta que escucho su rodilla romperse en una sinfonía más hermosa que la que deja salir el reproductor a mis espaldas paro y repito la acción con los dedos en su frente, pregunto nuevamente lo que me tiene aquí y como un gran soldado sigue respondiendo que no lo hará, sé que me lo dirá de cualquier manera así tenga que perforar su cerebro con mis dedos, sin embargo, primero tengo que comer, la sección de tortura se extiende por más de dos horas yo ya estoy satisfecha consumí la cantidad de dolor y terror que necesitaba por más de una semana de sustento, pero quiero estar tranquila por lo menos un mes así que necesito beber un poco de la sangre. Bajo la música y grito -Legol.- él introduce su cabeza por la puerta y me mira, con mis manos le hago una señal para que traiga mi taza, él lleva más de dos años conmigo ya conoce mis gestos y señas se puede declarar que es mi hombre de confianza, asiente con la cabeza y en pocos momentos aparece con mi taza, le sonrío y se la recibo, él me devuelve la sonrisa, mira al chico de la silla, su rostro se torna en una máscara de culpa y se aleja de mí después de volver a recorrer mi rostro con su mirada, sé que está bañado de sangre y es algo que no le gusta. Me acerco al chico de la silla, corto su muñeca para poder sacar suficiente sangre para que se llene mi taza y posteriormente de beber por completo su contenido me giro hacia él y le pregunto  —¿Me dirás lo que quiero saber o lo tendré que sacar de tu cerebro?— gorgotea algo que no entiendo, pero sé que no me lo va a decir así que agacho su cabeza para dejar que la base de su cráneo quede expuesta, introduzco mi dedo medio en su espina y dejo que la información corra de su cerebro al mío, elimino todo lo innecesario y solo dejo la información que necesito. Sé que pueden pensar que sería más fácil sacar esa información sin la tortura no obstante sin el dolor y el miedo no podría comer, ese es mi alimento y mi sustento, mi condenado ser únicamente puede alimentarse de eso que experimente en los últimos momentos de mi vida humana y precisamente dolor y miedo fue lo que sentí el día en que mi humanidad termino. Se supone que todos los Nislam deben alimentarse de sus últimos sentimientos experimentados en vida. Soy un monstruo de los que acechan en las sombras y que esperas que salga de tu armario o debajo de tu cama puedo encontrarte fácilmente, puedo asustarte al punto de que te mueras del miedo, puedo acorralarte y matarte, pero es más fácil trabajar para la mafia y así alimentarme, tener dinero para comprar vestidos bonitos, alejarme de los de mi especie y dejar de ser un parásito del mundo, además es muy divertido tener a alguien a tu disposición y a tus órdenes. Legol este chico, quien me ayuda, es un hombre de 30 años recién cumplidos, lleva dos años conmigo fue el único que soporto mi forma de vida, los otros tres se fueron después de unos meses, no soportaban mi sadismo extremo según las palabras de uno de ellos, no soportaban verme beber sangre, ni disfrutar del rock mientras el crujir de los huesos se hacía espacio en las notas de las canciones. Al terminar con el chico de la silla y sacar la información que necesito le doy un golpe rápido en el cuello terminando con su vida al instante, salgo limpiándome la sangre de las manos y salgo al pasillo y Legol al observarme salir se dirige al sótano y me mira para saber si necesito algo más, al contemplarme sonreír sabe que ya estoy bien en todos los aspectos y se dirige a tomar mis juguetes de sobre la mesa, el hombre a cargo que se encuentra sentado en una abollonada silla me observa hasta que la música se detiene —¿Tienes lo que necesito?— — Yo no fallo, se encuentra en la calle 8 en la casa 17 de la unidad cerrada de uni sur, incluso está en la segunda habitación a la derecha por el pasillo de la parte superior, no esta solo se encuentra custodiado por 16 de sus mejores hombres. — — Agradezco tus servicios— —Es un gusto, sabes que estoy a tu servicio— Él se inclina y le susurra algo a uno de los hombres que tiene al lado, no puedo oír lo que dicen, pero al leer los labios sé que dice — Págale y que se vayan— el otro hombre asiente y desaparece por la puerta a nuestras espaldas, mientras todo transcurre regresa Legol me mira y asiente así sé que ya tiene todos mis juguetes recogidos y está listo para partir, al ver que le sonrío sabe que todo va sin tropiezos, nada más unos momentos después de que sale Legol con mi caja de juguetes, regresa el otro chico con un pequeño sobre de color crema, mi compañero se acerca y toma el sobre con una inclinación de cabeza, los hombres que se encuentran al lado del jefe nos guían nuevamente a la salida del edificio y nos subimos al auto jeep que dejamos estacionado, Legol me abre la puerta del acompañante y espera paciente a que yo suba con un poco de dificultad los escalones, al ponernos en marcha mi compañero suelta todo el aire que contenían sus pulmones y su seño arrugado se relaja, me mira fugas mente y vuelve su vista a la carretera por la cual transitamos sin ningún afán, yo sigo bañada en sangre y mi ropa da la impresión de que esté gravemente herida, aun así no me cambio ni hago intento de ocultarme de los transeúntes, simplemente me recuesto en mi asiento y dejo que la tranquilidad y la satisfacción de mi apetito me permitan estar tranquila. Llegamos a nuestra casa unos minutos más tarde, me bajo en nuestro estacionamiento y miro a Legol, él me devuelve la mirada — Creí que esto se iba a complicar—comenta con un gran alivio en su vos —No se puede complicar— —Ese hombre que estaba atado en la silla era uno de los hombres más fieles de pablo naranjo, no consideré que fuese a cooperar, pero tú le sacas la información que sea, y a quien sea—sonríe al pronunciar eso último —No dudes de mis capacidades, soy la mejor— —Si, sé que lo eres, por eso estoy contigo, juntos somos indestructibles— —No lo supongas, algo nos puede frenar, no te confíes demasiado— —Pondría mi vida en tus manos sin dudarlo.— Sonrío ante su comentario, me dirijo al baño de mi habitación dejando a mi paso una estela de ropa sucia y todo tipo de desorden, sé que Legol lo va a recoger todo, él me cuida y me mantiene todo en orden, después de una larga ducha voy a descansar unas cuantas horas.  Sigamos hablando de mi trabajo, soy la interrogadora Experta de una Mafia diferente cada 5 o 10 años, cambio fácilmente de los yacuza de Japón a la bravata de Rusia a las guerrillas de América, y también he trabajado para unos cuantos radicales religiosos que no valen la pena mencionar, mi trabajo me da la tranquilidad de estar en movimiento, ya dije que hay varios de mi especie y prefiero estar lejos de ellos, no quiero estar atada a nadie y no quiero encontrarme nunca jamás, jamás, jamás en mi vida a Kavan, mi ser no lo podría soportar. Es usual que cada vez que llegó a un lugar diferente tengo que pasar por pruebas de fidelidad y de capacidad, ninguna me ha quedado grande, incluso las pruebas de capacidad me gustan mucho, me permiten experimentar nuevas formas de tortura, entre más innovador es el reto más puedo lucirme. Lo que más me molesta es el cambio de personal, no me gusta mucho confiar mi espalda a otras personas y menos mis secretos, hay mucho machismo en los hombres que ponen a mi cargo, no soportan estar bajo el mando de una mujer, y si no es machismo es total seducción, ellos se creen todos unos casanovas y que yo caeré rendida a sus pies, lo que no saben es que ya pasó por mi vida el mejor maestro de la seducción y el machismo en lo que no pienso volver a caer él todo ese asunto del amor, además no creo que lo que yo experimente se pueda llamar amor, fue más una cosa rota y retorcida de lágrimas dolor y sangre, no creo que vuelva a caer en esa trampa, por lo cual vuelvo a mi anterior pensamiento, los hombres que ponen a mi servicio es lo peor del trabajo, no siempre son sinceros o leales, por eso prefiero descartarlos de alguna manera (no siempre con la violencia, a veces soy partidaria de la zanahoria y el palo) y saber con quién cuento realmente. La mafia siciliana es una de mi residencia casi permanente favorita, además de ser muy cruel e ingeniosa es capaz de crear e imaginar los más diversos males y torturas y lo mejor de todo me permiten ser creativa y no Critican ninguna de mis prácticas, no me critican el beber sangre y la forma en que me desenvuelvo y consigo lo que desean, pienso en los hombres que he tenido a mi cargo, todos los hombres que me han vigilado, traicionado y abusado, todos pasan por mi mente y llegan a los últimos chicos con los que he trabajado, no sé si es por los años que he estado sola o porque realmente estos hombres tienen algo diferente. Estoy en la cama aún desnuda con los ojos cerrados, después de salir del baño no me visto, no me seco, me tumbo en la cama y dejo que mis pensamientos viajen a la deriva, puedo sentir a Legol pasar a su habitación después de recoger mi desorden del suelo, mis pensamientos se enredan de inmediato en él, su cuerpo, sus labios, el ser tan extraño que conquistó mi corazón y que de verdad me enseñó que el dolor no es amor y que puedes estar bien con otra persona, pero… No puedo permitirme ese tipo de interés.  Aún en la cama escucho como se cierra la puerta de la habitación al lado, y la quietud se rompe cuando las notas de una canción invade el silencio, los acordes son suaves y fluidos y hacen que mi piel se eriza, sé que es la canción que Legol pone cuando me piensa, ya lo he descubierto. Cierro mis ojos sin saber en qué punto los he abierto. La letra inicia. "Todas mis mañanas amanecen abrazadas con tu atardecer, tú te duermes en mi hoy, yo despierto en tu ayer, cuando tengo que bajar, te dan ganas de subir, yo quiero llegar, cuando tú te quieres ir..." Mis ojos se llenan de lágrimas y las mismas ruedan por mis mejillas, sé que lo que siento me vuelve débil, y que eso es lo último que quiero ser. Pero con Legol no es debilidad, es algo más. La canción termina y otras la preceden con los mismos sentimientos y el mismo dolor implícito, con la misma añoranza que siempre escucho en las canciones en español que Legol pone, no sé si son para alejar sus demonios o para que yo las escuche y sienta lo que él está sintiendo.  La música persiste por varias horas y cuando al final se detiene solo escucho un suspiro fuerte que se aleja de los labios del fascinante hombre que está tan cerca y que lo mantengo tan lejos. Me alejo de los pensamientos y dejo que mi cuerpo descanse y así desconectó la mente para dormir por fin. No importa que tan lejos lleve mi mente siempre regresa a Legol, a su forma de mirarme, a sus labios a su forma de tratarme, no parece un hombre de esta era y sé que no es un hombre de otra época, pero me hace sentir muchas cosas, tanto es así que desde que nos distanciamos empecé a soñar, (yo jamás desde mi transformación he soñado, pero desde hace un tiempo solo sueño con Legol, ¿O son recuerdos? Ya no sé) hay colores brillantes, hay sol, hay mucha agua y siempre entre eso está el rostro de Legol siempre está ahí.  Mi despertador incorporado hace su aparición y mis ojos se abren la luz del sol ya está haciendo su aparición en mi habitación y mi nariz se llenó del olor a chocolate, mi corazón se retuerce y mis ojos lloran recordando todas las veces que me llevaron chocolate a la cama, todas las atenciones hacia mí de su parte, (nunca nadie se preocupó tanto por mí, en ninguna de mis vidas nadie se ha preocupado por mí)

editor-pick
Dreame - Selecciones del Editor

bc

Mafioso despiadado Esposo tierno

read
25.9K
bc

La embarazada sacrificada

read
3.2K
bc

Prisionera Entre tus brazos

read
102.0K
bc

Una niñera para los hijos del mafioso

read
55.3K
bc

Venganza por amor: Infiltrado

read
64.8K
bc

Eres mío, idiota.

read
3.6K
bc

Profesor Roberts

read
1.7M

Escanee para descargar la aplicación

download_iosApp Store
google icon
Google Play
Facebook