COMPAÑIA

4298 Palabras
no soy un ser de muchos amigos, pare ser claros no tengo amigos pero en este momento me acompaña Legol el es el único hombre que se quedó de los 4 que me puso el gran Luca Lombardini para que estuvieran a mi servicio. Llegué hace solo dos años a las puertas de el gran mafioso, con una carta de mi madre que decía que yo soy la mejor opción que el poseería para el trabajo que ella había abandonado hace algunos años (es obvio que mi madre y yo somos la misma persona) pero él no era mi jefe hace 20 años y no me reconoce, me da la bienvenida y me dice que todo lo que está en la carta me será otorgado por el respeto a mi madre pero que el puesto me lo debo ganar a pulso, no es muy difícil hacer que confíe en mí pues me encarga varios interrogatorios faciles y paso su prueba con gran facilidad. Los requisitos de la carta son 1 debo tener un lugar propio para vivir 2 personas a mi servicio ( no mucamas, guarda espaldas con aspecto feroz) 3 seguir el mismo método que seguían con ella, sin excepción ( la carta dice que estoy entrenada por ella con sus hábitos) El señor LUCA me otorga 4 hombres que dice son de su entera confianza y que están a mis órdenes, ellos se presentan ante mi una hora más tarde de mi presentación con el gran capo, los hombres son todo lo que pedí, fuertes y grandes , el primero en llegar a la casa de campo que también me entrega Lombardini, es Luca un pobre joven de solo 27 años que tiene la desgracias de llamarse igual a el gran jefe y por eso presiento que lo mantiene muy delegado a trabajos insignificantes -señora- se inclina levemente y besa el dorso de mi mano. - estoy aqui a sus servicios por orden de el gran señor LOMBARDINI- -bienvenido- es toda mi respuesta y lo hago pasar Analiza con su mirada toda la sala donde lo dejo para seguir recibiendo a las personas que llegan, tras de Luca llegan Giorgio y Max y finalmente llega LEGOL, todos hacen la misma presentación respetuosa que Luca y se ponen a mi disposición, al verlos a todas en la sala acomodados en los pequeños asientos de color café, yo entro en la cocina aún sin hablar, estás presentaciones y formalidades no me parecen placenteras pero son necesarias si voy a quedarme unos años aquí. Llevando conmigo la tetera y un pastel enorme, varios platos y tazas me acerco a la mesa que hay en el centro de los hombres y me dispongo a partir y repartir el pastel, luego lleno las tazas de té y me dedico en silencio a repartir los platos y tazas, cuando concluyó con eso me siento en el único lugar disponible y me dirijo a ellos -mi nombre es Lis, según entiendo el señor LUCA ya les informo sus labores a desempeñar a mi lado pero quiero aclarar varios puntos antes de que está relación laboral se efectúe.-doy un sorbo a mi taza de té, la dejo a un lado y tomo el pastel — por favor acompañen mi hora del te, el pastel es de madre selva— sonrió mientras me llevo un pedazo a los labios. Uno de ellos se aclara la garganta y dice - mi nombre es Luca - y con estas palabras levanta el plato con su trozo de pastel e inicia va picotearlo con cierta desconfianza - yo soy Giorgio, y soy de esta cuidad, si necesita un recorrido, un consejo sobre lindos restaurante o lugares exclusivos para compras soy su hombre- dice este chico-hombre ya que solo se ve como un niño creyéndose adulto - Max a sus servicios- eso es todo lo que sale de los labios gruesos y carnosos de este enorme hombre color chocolate , Legol espera a ser el último en las presentaciones pasando sus ojos por sus compañeros, luego toma su taza, da un sorbo y dice - yo soy Legol , espero poder cumplir todos mis deberes al servicio de una dama como usted- los miro a todos por un momento memorizado levemente sus facciones, he descubierto que los rostros hablan mejor que las bocas — nuevamente bienvenidos, no se que garantías les dio el señor LUCA pero yo les daré las mías, no tendrán que golpear o torturar a nadie, ese es mi trabajo, ustedes solo tendría que ayudarme con pequeños actos, no soy su criada así que ustedes deben preocuparse de que todo esté en orden tanto en sus lugares personales como en las áreas comunes de esta casa ya que me reúso a qué otra mujer viva o ingresé a mi hogar, bebo sangre y si esto los escandaliza pueden salir de aquí en este instante, además no me gusta que por ningún motivo entren en mi cuarto, por ninguna motivo, si están en la disposición para aceptar esto se pueden acomodar en las habitaciones que deseen , solo la del fondo del pasillo es mía— el silencio recorre la estancia mientras yo termino mi pastel y mi taza de té y mientras ellos se esfuerzan por terminar o siquiera comer algo, me levanto y los miro a todos nuevamente. —no es necesario hacer guardia nocturna, pero si así lo desean no tengo problema, eso sí los quiero a todos frescos como una lechuga mañana que todo se pondrá a prueba, buenas noches— me despido de ellos aún sabiendo que no son más de las 3 de la tarde pero quiero enfatizar el hecho de que no los quiero ver hasta mañana, Nadie dice nada pero todos asienten con la cabeza, me dirijo a mi cuarto, me recuesto y cierro los ojos, aún no confío lo suficiente para desconectar mi mente de mi cuerpo y descansar pero pronto lo haré. Al día siguiente cuando bajo a la cocina ya lista para salir ,encuentro a Legol limpiando los platos del desayuno — buenos días señora—es lo único que dice sin alejar su atención de la tarea que está realizando. —señora! Desea desayunar nuestro compañero preparo algo exquisito— anuncia Giorgio entrando a la cocina con una sonrisa que parece que se va a romper en dos su rostro. —no desayunó, pero si te recibo una taza de chocolate si has preparado— digo mientras dirijo mi plática a Legol, este se seca las manos en el pequeño repasador de la cocina y se dirige a los gabinetes oscuros de la cocina, saca de ahí una taza verde y de un momento a otro ya está un espumoso y humeante chocolate caliente a mi lado, Max y Luca se encuentra afuera, puedo ver al primero deambular por el jardín y escuchar al segundo en la parte trasera hablando por teléfono supongo. Bebo mi chocolate sin prisa, hace años no pruebo un chocolate bien batido y preparado con tanto dulce como este. Al terminar me levanto —Legol en la puerta de mi habitación hay una maleta de mano, tráemela, Giorgio prepara el auto vamos a salir, Max trae esa taza dónde bebí chocolate ( tengo una excelente idea Con esa taza y el trabajo que me encomendaron hace apenas dos horas) Luca!— levanto la voz un poco ya que él está más retirado que el resto.— toma la moto que está en el parqueadero y sigue el auto—sin hacer preguntas todos se ponen en movimiento. Llegamos poco después de una hora a el lugar donde está esperando la mano derecha de Luca, el señor Mario, al ver mi presencia ríe un poco pero no hace comentario alguno, se que no inspiró mucho temor pero puedo hacer que sientas lo suficiente para que no me subestimes. Cómo es normal me entregan un trozo de papel con lo que debo averiguar, sin mediar palabra veo como Mario escanea a mi séquito con recelo y ahí comprendo que todos son los hombres que nadie desea a su lado. Entro al lugar como es mi costumbre contoneando las cadera y con mi música a todos lo que dan los auriculares,( solo rock), llegó dónde está el hombre esposado que cuelga de sus muñecas de una cuerda atada a la viga del techo, este se encuentra en un estado lamentable, ¿Que esperan que haga yo? , No soy una médium este hombre se ve más muerto que vivo, me acerco y paso los dedos por su frente, el sabor de su dolor me llena de placer los sentimientos ,lo muevo un poco, él solo hace un sonido agónico desde el fondo de su garganta —Max!— el se adelanta solo un paso —busca una silla, lo quiero sentado— en silencio escucho los pasos del gran hombre y la puerta cerrarse , solo unos minutos después aparece con una silla y entre él y Giorgio lo bajan de la viga y lo sientan y atan a la silla, — Legol pon mis juguetes en orden en esa mesa, del más pequeño al más grande por favor—mientras escucho el sonido de mis juguetes siendo movidos paso nuevamente los dedos por la frente del chico, ( necesito que el dolor que siente rebaje un poco para que vuelva a la consciencia o si no esto va a ser aburrido) —Luca, enciende el reproductor y vincularlo a mi celular - no me detengo a ver quién lo hace solo se que mi música se está desprendiendo de los grandes parlantes que hay en la habitación, —¡Fuera todos!— después de esto solo escucho la puerta cerrarse a mi espalda. El chico no despierta, está demasiado golpeado, creo que ya está al límite de sus fuerzas y su mente se niega aseguir resistiendo ese tipo de castigos, me toca pasar al final sin diversión, abro la puerta y saco la cabeza. —Max ,me entregas la taza ?— su rostro muestra la confusión que hay en sus pensamientos pero hace lo que le indico, cierro nuevamente la puesta y me dirijo al moribundo, tomo su muñeca y la corto, lleno mi taza y bebo una y otra vez hasta quedar satisfecha ( se necesitan 3 tazas de sangre para estar bien ya que su cuerpo ya quemo los cartuchos de sus hormonas), luego introduzco mi dedo en la base de su cráneo y extraigo la información, salgo del cuarto salpicada de sangre y paso por el lado de todos, me dirijo a Giorgio. — ¿traes bolígrafo?—no sé si es la pregunta o mi aspecto pero se ve desconcertado, asiente con la cabeza —bien— le doy la información que debía extraer del chico y luego me dirijo a los tres que aún me miran con ojos de pánico — Luca ve por el pago, Max busca mi taza y el auto, estamos por salir y Legol recoge mis juguetes, nos retiramos—camino a la salida contoneándome como siempre, veo que Giorgio está entregando la información a Mario y que Luca recibe el pago de uno de los hombres que están a sus lados, Max ya tiene el auto en la entrada pero puedo ver cuándo me mira su repulsión ( con este hombre no habrá acuerdo de negocios, estoy segura) me subo en el auto y le doy una enorme sonrisa, estoy satisfecha solo tengo que descansar y mi cuerpo y mi mente estarán geniales, todos llegamos a casa nuevamente, empiezo a quitarme la ropa mientras subo por la escalera quedando solo en ropa interior mientras dejo el rastro de desorden a mi paso, no se quien pone orden, la verdad no me interesa. Giorgio es el más hablador de los hombres siempre está intentando entablar conversación conmigo o con los otros chicos, sus saludos son efusivos y siempre llenos de energía, por eso es al primero que encomiendo cuidar mi cuerpo mientras duermo, (me aterra encontrarme muy lastimada después de desconectar mi mente, me ha pasado un par de veces y no es divertido), lo dejo a la guardia en mi puerta mientras duermo, me desconecto dos horas y este chico muestra que puedo confiar en él (solo un poco). Tenemos 4 trabajos más sobre la misma temática, unos más movidos que otros solo varía lo que empiezo a notar en los rostros de mis acompañantes, Legol no me repudia ni me juzga solo está hay y no estorba ( eso es exactamente lo que necesito), Giorgio se ve muy interesado en lo que hago y como la hago, pero se ve afectado cuando sacan el cadáver ( puedo apostar que él no ha matado a nadie) Luca lleva días con expresión de sufrimiento y sus pesadillas lo demuestran( me doy unos bocadillos nocturnos con él) y Max es el que tiene una expresión más dura y más acusadora ( lo descubrí vomitando después de levantar mi taza en sangrada en el último trabajo). Solo se que tan lejos es el repudio de Max hasta una mañana que me aborda cerca de la escalera. —señora,¿ me otorga un intercambio de ideas?—asiento con la cabeza y me dirijo a la biblioteca junto a mi habitación, él me sigue. Al ingresar los dos nos sentamos frente a frente y finalmente digo —¿que ideas quieres intercambiar?— —señora, jure lealtad a el señor LUCA LOMBARDINI y si el me envía a cualquier lugar lo hago no por respeto, sino por miedo , no deseo morir— hace una pausa —pero aunque se bien que si regreso a las filas de Lombadini moriré, es mejor que ver todo lo que usted realiza, por lo cual le pido permiso para retirar mis labores referentes a su servicio— se silencia nuevamente pero no me mira a la cara, se que no desea ver mi expresión — ¿a dónde irías?— pregunto -—¿Señora?, No la sigo— — si pudieras salir de aquí a donde irías?— se mirada se vuelve soñadora y dice entre un suspiro y otro. —a torreal—asiento —bien, creo que no voy a presidir de tus servicios—la cara de Max se torna en un rojo poco perceptible por su tono de piel, hace ademán de levantarse y entonces prosigo. —tengo asuntos en torreal que tendrás que ir a solucionar por mi, es tan peligroso que puede que no regreses—el desconcierto en su rostro no se desvanece hasta después de unos minutos. — ¿me puede explicar por favor?— solo eso logra modular sin esfuerzo lo otro es un balbuceó en un idioma extraño —Max es muy fácil, se que si regresas con Lombadini vas a morir así que te estoy dejando libre solo debes saber que estás en deuda conmigo y que si te necesito alguna vez te buscaré— me levanto sonriendo —nadie sabrá que estás dónde estás y yo no te delatarse y te haré pasar por muerto, guardaré silencio aunque me torture, espero que hagas lo mismo, recoge tus cosas te programare un vuelo para esta noche y de dónde te enviaré podrás ir a cualquier lugar que desees, recuerda no regresar aquí, en dos días estarás muerto , así que evita que te maten— su cara de asombro no se va hasta que estoy en la puerta. —señora—me detengo y giró. — espero que lo que voy a decir no altere su decisión de liberarme pero… usted es el ser más sanguinario y despiadado que he conocido en todo mi tiempo en este negocio y realmente agradezco que me libere de seguir viendo sus atrocidades— —nada cambiará— solo digo eso y esa fue la última vez que lo vi. Entrando la primavera Giorgio me propuso tomar un café en la terraza, sabía que estaba planeado, se que el también quería cambiar de lugar y que el trabajo a mi lado estaba cobrando la factura, ya no sonreía tanto y su efusividad se estaba extinguiendo, por lo cual acepte. Al llegar a la terraza estaba sentado en la mesa ya preparada con el café. —señora—inclina levemente la cabeza —Giorgio, déjate de rodeos, ya sabes que no bebo café, ¿que deseas?— —señora—pausa y respira - estoy enamorado, la joven es una de las que trabajan en la oficina a 3 calles de aquí y deseo darme una oportunidad con ella pero …- se reacomoda en la silla , cambia de posición los pies y reanuda — ella no puede estar conmigo mientras yo sea ... esto— señala su cuerpo con la mano en toda su extensión . —comprendo, ¿Yo que tengo que ver?— — quiero que decline mis servicios, y si no es mucha molestia me permita hacer la petición de lo mismo expuesto aquí a el señor LUCA LOMBARDINI— ( se que si él se va y hace esta revelación a el gran capo no solo morirá él, sino que tendría que ver morir a el objeto de su amor) —¿Dónde está tu familia Giorgio?— —mi madre no sé si exista, me crio mi padre y el murió hace 4 años defendiendo a el señor LUCA, por lo cual tuve que incluirme en la filas de este último, ¿ Porque la pregunta?— —Giorgio, quiero que te vayas con esa chica a un lugar muy lejano—él me sonríe y dice —pero tengo que pedir permiso para eso— —los muertos no necesitan permiso— registro el pánico en su rostro por lo que me apresuro a decir. — ¿sabes que vas a morir mañana en la cocina por una fuga de gas?—el aún está perplejo pero veo que su cerebro empieza a encajar las piezas —¿ Haría usted eso por mi?—solo siento con la cabeza, él se remueve en el asiento y una lágrima se escapa de uno de sus ojos miel. — tiene menos de 24 horas para que vayas por ella tigre— bromeo mientras me pongo de pie, a diferencia de Max , Giorgio se retira de mi lado con dinero suficiente para comprar una propiedad en el país que desee y la explosión de la cocina al día siguiente con un cadáver robado de un cementerio cercano no se hace espera,. ( se que los otro dos chicos no están muy felices por la muerte de Giorgio pero al informar al señor Lombadini descubro por su tono de vos la satisfacción en dicho hecho). Con Luca la situación no mejora , él sigue sufriendo de alguna manera pero no me detengo a preguntar por qué hasta la mitad de la temporada de invierno, se ve peor que nunca, así que me acerco a Legol para preguntarle a él si sabe que le sucede, no se porqué pero Legol se siente cómodo en la cocina, él siempre se encuentra haciendo algo ahí. —hola—digo mientras me siento en una de las sillas frente la barra —buenas tardes señora,¿ desea algo de comer o de beber?— —Legol quiero hablar de algo contigo— —solo dígame señora— —Legol ¿sabes porque está tan distraído Luca en las últimas semanas ?—el silencio incómodo se Apodera rápidamente de la cocina hasta que el suspira y se siente frente a mi. —señora, yo no soy la persona más idónea para decir esto pero estoy seguro que Luca no le dirá nada porque teme demasiado, hace más de tres meses su hija enfermó y no se ha recuperado por completo, está sumamente preocupado y desea ver a su hija ya que el invierno está empeorando su estado de salud y teme perderla sin volver a tenerla cerca, ella al igual que su madre vive en una granja a las afueras de la cuidad de escolato y el desearía viajar a verla—el silencio regreso con más incomodidad mientras mi mente buscaba la forma de entregarle unas días con su hija, o tal vez una vida (soy un monstruo pero todavía tengo sentimientos y recuerdo cómo se sentía el dolor de la perdida) volví a mirar a Legol observando que él no había alejado la vista de mi —¿ Sabes si el señor Lombadini sabe de la esposa y la hija de Luca?— —por eso no habla mucho de ellas, el trabaja para Lombadini por temor a que le haga daño a alguna de ellas— —¿Dónde está Luca en este momento?— —encerrado en su cuarto— sin más conversación me levanté de la silla. —Legol, ¿Luca sabe algo de cultivo o cría de animales?— —él tenía la granja con su esposa antes de ser reclutado por Lombadini, lo tomaron por la fuerza bajo amenaza y dejo todo atrás— Pensé toda la noche y decidí que lo enviaría al otro lado del mar a una de esas ciudades perdidas del mundo. En la mañana me acerque a Luca en medio del desayuno, comía más mecánicamente que cualquier zombi medicado que hubiera conocido. —necesito que hables conmigo después de que termines— dicho esto salí hacia la sala, dos minutos después él se reunió conmigo —señora— — siéntate Luca—obedeció de inmediato —sabes que llevas mucho tiempo a mi lado, quiero saber porque no me has pedido vacaciones o unos días de descanso— — no puedo hacer eso señora, si la abandono…—no pudo terminar la idea, sus ojos se llenaron rápidamente de lágrimas que retuvo como todo un hombre. —va a ser un secreto,¿ tienes dónde ir?_ sonrió levemente —si señora, tengo— —bien, arreglado, quiero que descanses mucho estos 10 días que te voy a dar ya que después de eso te daré una misión que te alejara un poco de aquí, así que disfruta al máximo tus vacaciones— No dije más esa conversación estaba terminada y yo sabía que el estaría feliz , pensativo pero feliz. Al día siguiente al amanecer Luca salió de la casa con una pequeña maleta, después de asegurarme que si yo deseaba podría quedarse y yo volverle a decir que se fuera, él se marchó con una sonrisa a medio ocultar en el rostro. Después que desapareció en la carretera conduciendo un auto azul no muy nuevo, me dirijo a la cocina donde encuentro a Legol sacando un pastel del horno. —se ve estupendo, ¿De que es?-— —de fresas, ¿Desea?— asentí con la cabeza y él sonríe y busca un plato, me pone una porción muy generosa y luego saca otra para él . —¿puedo acompañarla?— — claro, quiero hablar contigo— su rostro cambio un poco de color —dígame señora— — Legol, necesito enviar a Luca y a su familia lejos de aquí— dije mientras comía el delicioso pastel — no soy muy buena para los viajes, no me gusta mucho tener contacto con la gente por decirlo así, y las mujeres no me quieren mucho, por lo cual me limito a salir lo menos posible, pero por lo que he observado tu tienes más cultura mundial que yo, te veo leer con frecuencia, ¿Quieres ayudarme con eso ?_el rostro de Legol mudo del asombro a la dicha —señora me parece estupenda su idea , pero debe saber usted que no es solo encontrar un pueblito hermoso alejado del mundo, con canciones escondidas en las colinas, hay que hacerlo desaparecer incluyendo a su esposa y su pequeña hija_ — lo sé por ese motivo te pido ayuda— _ ¿Que le parece Colombia?, Es un lugar hermoso lleno de pueblitos mágicos y dónde nada es muy extraño— —¿conoces Colombia?— Legol sonríe y pone cara de soñador — mi madre era de Colombia, ella me dejó un pequeño terreno en una vereda lejos de todo , ahí viví mis primeros 15 años de vida hasta que mi padre regreso a reclamarme— su rostro se puso sombrío —él me trajo de vuelta aqui y me educó en exceso, me lleno el cerebro en cuatro años con todo lo que pudo, idiomas, finanzas, humanidad, lenguas, derecho, yo no vivía , solo actuaba para complacerlo, al igual que a Luca me amenazaron con lo único que ame en algún momento—hizo una pausa, suspiro y continuo. —no sabía que mi madre ya estaba muerta cuando yo puse un pie por primera vez en este país, me enteré unos días después de que mi padre muriera en un choque de autos, quise huir pero solo encontré que huir de aquí no es muy fácil, debes planearlo muy bien—suspiro dos veces —me quedé y me enviaron con usted, así que conozco lo suficiente de Colombia para hacer desaparecer en ese país a tres personas sin ningún problema— — bien entonces que necesitas para que nos encaminemos lo antes posible para encontrarles un lindo lugar— —usted me asombra señora— —cállate o me arrepiento de pedirte ayuda— — salimos mañana temprano, me encargo de lo demás, por cierto señora, le aconsejo lleve ropa fresca y ligera ya que el clima dónde la voy a llevar es bastante templado—con estas palabras se fue dejándome frente a un pedazo de pastel que aún quedaba en mi plato
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