Narra Laila. Mi cuerpo dolía; eso fue lo primero que sentí. Luego fue un problema abrir mis ojos, estaban hinchados por alguna razón, y necesitaba abrirlos porque algo estaba pinchando mi brazo y necesitaba ver que era. Escuchaba voces a lo lejos ¿con quien podría estar hablando Rubén? No recordaba si me había dicho de que alguien iba a venir. Intente abrir mis ojos de nuevo, pero no podía, nunca me había costado tanto hacerlo. Trate de mover mi mano para alejar lo que estuviera pinchando a mi brazo, sin embargo tampoco podía; mi fuerza solo me permitió mover un dedo. -¿Cariño? ¿Estas despierta?-la voz de mi madre me sorprendió. Quise decir que si o simplemente asentir, pero tampoco pude hacerlo. Me estaba frustrando demasiado; necesitaba saber que hacía mi madre en el departame

