Killian tragó saliva dispuesto a hablar. Solo esperaba en el fondo que la chica lo escuchara y no saliera corriendo despavorida. Esa noche le estaría mostrando una parte muy íntima de su ser, esa noche le diría la verdad de quien era en realidad y el por qué estaba en ese lado del muro. El miedo lo embargaba conforme los segundos se acercaban a la parte más alta y resplandeciente de la luna llena sobre él. Podía sentir que el poder crecía dentro de él a punto de transformar su cuerpo ¿sería capaz Alora de aceptarlo tal cual es? ¿aún con esa maldición que embargaba a los de su especie? Tenía miedo de ser rechazado pero no pretendía mantener con mentiras a la chica a su lado. — Es normal que comiences a ver cambios en mi cuerpo Alora, pero te prometo que estás a salvo. Te voy a platicar

