CAPÍTULO 8

1617 Palabras
CAPÍTULO 8.. XAMIRA . . Mi editora me ha llamado para notificarme sobre las pautas de un concurso nuevo en la plataforma que me podría hacer ganar un buen dinero y la opción de ser publicada en físico. Ella me explica que tengo mucho a favor porque justamente la historia que estoy publicando tiene todo acerca de la temática de dicho concurso. Pongo manos a la obra, necesito terminar de escribirla para luego corregirla y no tener retrasos a la hora de la publicación. En esta historia quiero poner todo mi esfuerzo para ganar algo más en la vida que solo decepciones. . . Un nuevo día comienza, al igual que una charla en el w******p. Me he despertado con un mensaje de Nación dándome los buenos días, algo que se está haciendo habitual. Le devuelvo el saludo y mientras que me levanto para ir al baño a asearme, logro escuchar el sonido de las notificaciones en mi teléfono. Termino, tomo el aparato y enfilo hacia la cocina para prepararme el mate. Ese es mi arranque en las mañanas. Ya sentada frente a mi laptop, comienzo a redactar sobre una mujer totalmente empoderada, una que oculta todos sus sentimientos y miedos detrás de una máscara de hielo y sonrío al darme cuenta que siempre hago lo mismo. Según me han dicho, mis personajes femeninos tienen uno de los aspectos que conforman mi carácter. Una de mis protagonistas es muy segura de sí misma, pero al primer problema se vuelve vulnerable e insegura; otra es loca, un tanto engreída y de mente abierta en el ámbito s****l. Y la última tiene ese lado que tanto me gusta de la medicina. Mientras que tecleo en mi laptop, los mensajes de Nación son mi compañía. Es extraño que esté despierto a estas horas y le termino reprochando porque me doy cuenta que aún no ha dormido. Pienso en enviarle un mensaje a Maika, pero desisto, de seguro sigue roncando como si no hubiera un mañana. Ya más tarde le escribiré. Nación me cuenta un poco más sobre las desilusiones, tanto en el plano de las relaciones amorosas como de las amistades, y se describe a sí mismo como alguien leal y con buenos principios. Yo aprovecho, y basándome en mis experiencias, le doy algunos consejos. Nación: Pos, es mejor andar feliz porque eso le duele más a quien te ha hecho daño. Gracias por escucharme, neta, eres lo máximo y vales oro. Nunca pensé conocer a una mujer tan linda y pura de sentimientos como tú, Xam. Xamira: Eres muy dulce. Nación: Digamos que soy un chico sencillo, humilde y de buen corazón. Así como tú lo eres también. Xamira: Me gusta rodearme de gente así. Nación: Mira quién se ha despertado con ganas de arañar. Envía una foto de Julien junto con el mensaje y muero de ternura. Xamira: Es raro. Nación: ¿Raro por qué? Xamira: No sabía que las ardillas se podían domesticar. Nación: Todos los animales se pueden domesticar, excepto yo, Jajajaja. Xamira: Nada es imposible. Todos dicen lo mismo y luego terminan acatando las órdenes de su mujer, mostrándose mansitos. Le envió algunos audios riendo y bromeando sobre que algún día va a llegar esa chica que lo domine y él contraataca alegando que jamás va a suceder eso, que nadie es dueño de nadie y en eso tiene la total razón. Yo solo estoy bromeando porque nada me molesta más que ese tipo de persona que se cree que, porque está en pareja, esa otra persona le pertenece. Nación: Me hiciste acordar de una ex que era súper tóxica. Ella se creía dueña de mí y hasta llegó a exigirme que borrara a todas las amigas mujeres de mi f*******:. De paso era mal hablada y por cualquier pendejada me insultaba. Xamira: ¿Y qué hiciste? Nación: La dejé. Tú sabes, a las mujeres hay que respetarlas sean como sean, pero esa niña se pasó de la raya. Un día se metió con mi amiga, que es casi una hermana para mí, le habló en el face y le dijo puta y otros insultos más. Xamira: ¡Wow! Sí que cruzó la línea. Nación: Eso no es lo peor. Al tiempo comencé a salir con una chica y obviamente nos seguíamos en las r************* y nos dejábamos algún que otro comentario. Recuerdo que un día subí un par de fotos y te podrás imaginar lo que pasó. Xamira: ¿Se metió con ella? Nación: Me enteré de que le escribió esa loca y la que era mi novia me dejó sin dar ninguna explicación. Xamira: Hay gente para todo. Mi ex me celaba demasiado, estuvimos por 7 años juntos y jamás le falté el respeto, aun así, él me celaba con sus hermanos, con sus amigos, con mis amigas. No podía ponerme a hablar con nadie porque eso era motivo de peleas muy feas. Luego de un tiempo me enteré que él me era infiel con todo lo que se le cruzaba por el camino. Nación: No me jodas, qué clase de imbécil le hace una cosa de esas a una mujer tan maravillosa como tú. —Siendo sincera, tanto halago me incomoda—. Los celos no traen nada bueno. Xamira: No, nada bueno. Nación: Ahora prefiero tener a una mujer madura a mi lado. Sé que no soy el más bello del mundo, ni soy alto o tengo un cuerpo trabajado, pero tengo un corazón y sé querer bonito. No ando fijándome en si es alta, bajita, gordita, me importa más lo que es por dentro. Xamira: Ojalá todas las personas pensaran así. Nación: Pos… En sí, yo creo que eres perfecta y te digo por qué. Eres real y no te importa decir lo que piensas o hacer lo que quieres. A pesar de todo lo malo que has pasado, sigues luchando por ti misma y eso no lo hace cualquiera. Te vale una mierda lo que piensen o digan de ti. Xamira: Eso no te lo voy a negar. Nación: He visto tus fotos y así al natural eres una princesa, una niña de bien, una mujer sumamente interesante que cualquier hombre quisiera tener. Y, por último, una persona soñadora y con su rincón cálido, aunque lo niegues. Xamira: Discrepo en eso de princesa o niña. Y creo que un defecto, pero que no me molesta para nada, es que soy gorda. En lo demás has acertado en todo, soy muy honesta y me importan diez carajos lo que digan de mí. No me arreglo, no me preocupo por el qué dirán y la persona que me vaya a querer o aceptar en su vida, lo va a tener que hacer con todo y defectos que nos hacen perfectos. Nación: Mejor, más para agarrar. Si fueras mía, no te dejo escapar. Xamira: Soy muy grande para ti. Nación: ¿? Me pone nerviosa porque sus mensajes se han puesto raros y creo que es hora de no esconder mi edad. Xamira: Soy una mujer grande y no una niña como veo que piensas. Tengo 34 años. La falta de respuesta se hace notoria al pasar unos 15 minutos y es evidente que está pasando lo que me temía, sabía que él iba a desaparecer. No le doy vueltas al asunto y me pierdo por un rato entre las ideas que voy planteando en el libro. Sé que muchos me dirán loca por comenzar a publicar en la plataforma sin tenerlo finalizado, pero es mi sustento y no me puedo dar el lujo de no publicar por un mes solo porque no tengo finalizada la historia. Así pasaron un par de horas en las que la escritura me atrapa y me hace perder en ella, hasta que 5 notificaciones me sacan de mi burbuja. De inmediato tomo el teléfono con la esperanza de que sea él, Nación. En cambio, me llevo la sorpresa que es mi amigo Bang quien me ha escrito en el chat del juego. Mientras presiono la pantalla de mi teléfono, haciendo que ingrese al inicio de mi asentamiento y le doy guardar al archivo en mi computadora, no vaya a ser que me vuelva a suceder los mismo de la vez anterior que, por no guardar el archivo, se me borró todo el avance que había hecho. Bang es un chico de 29 años que, la verdad, se me hace muy tierno. Él es siempre atento conmigo y hemos compartido charlas en más de una ocasión. Tenemos una diferencia muy importante en términos horarios y es bastante difícil que coincidamos, en su mayoría es cuando tenemos algún evento en el juego que lo obliga a quedarse despierto hasta la madrugada. En otra ocasión, es cuando yo me quedo hasta la madrugada de mi país y resulta que, en ese horario, él está trabajando. Hemos compartido algo de información privada, él me ha comentado que trabaja como encargado de depósito, por lo que entendí, en una tienda grande. Es de Filipinas, vive en una casa con su familia y son personas humildes. Una de las charlas que hemos tenido fue más bien un pedido de ayuda para su sobrina, a la cual le habían enviado una tarea, en la misma tenía que detallar costumbres y religión predominante de España. Yo le recordé que soy uruguaya, sin embargo, me ofrecí a ayudarlo de todos modos y así lo hice. De a poco nos vamos haciendo buenos amigos de verdad y me encanta su forma de tratarme. Cabe mencionar que el dolo habla y escribe en tagalo, idioma que se maneja en su país, pero gracias al traductor en el juego nuestras charlas son muy posibles; me hace feliz.
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