CAPÍTULO 21.
XAMIRA
.
.
—Te digo que no, Maika.
—Pero por quéééééééé… Solo es un rato, ¿qué te cuesta?
—Tengo trabajo. Estoy súper atrasada con el final y el epílogo, están por dar los resultados del concurso y estoy experimentando demasiada ansiedad.
—Olvidaste el punto más importante y ese es el idiota de Nación siendo un pendejo contigo.
—¿Tú también? Me tienen harta, él contigo y tú con él. Crezcan de una vez porque no los voy a soportar mucho más.
—A ver, amiga. No me vengas a comparar con ese estúpido que lo único que está consiguiendo es cachondeo y ponerte más loca de lo que ya eres.
—Vas por el buen camino para conseguir un poco más de locura en mí.
—¿Yo? ¿Por qué?
—Porque actúas de igual manera que él haciendo este tipo de comentarios. Y sí, en parte me tiene mal que no me hable desde que me cortó el teléfono. Me jode no recibir ese mensaje de buenos días o antes de dormir despedirnos como siempre. Pero, ¿sabes qué? Un poco de razón tiene, yo soy demasiado fría y él es súper tierno conmigo.
—Entonces no te conoce y… No sé, lo único que quiero es que te pongas algo bonito y vengas conmigo esta noche para que salgamos a divertirnos.
—Gracias, pero no puedo. De verdad, tengo mucho trabajo y tampoco tengo ganas.
—Ok.
—Amigo, no te enojes —le grito mientras lo veo salir de mi habitación dando grandes zancadas.
Está enojado, pero realmente debo hacer esto, debo escribir y corregir los dos últimos capítulos de la novela.
Estoy muy ansiosa con el tema del concurso. Desde hace un par de días que la plataforma está teniendo algunos problemas y da la casualidad que uno de ellos creo que es que los puestos del primero, segundo y tercer lugar están cambiando constantemente. Mi libro pasa del 1 al 2 a cada rato.
.
.
Veo a Maika pasearse de aquí para allá, preparándose para salir. Sigue cabreado porque le dije que no iría con él, me da pena que esté enojado conmigo y más que vaya solito, pero realmente no puedo.
Espero a que se vaya y me levanto de la silla únicamente para ir al baño y luego a la cocina a prepararme un rico café. Son las 11 pm y recién estoy terminando con las correcciones del capítulo final, aún me faltan las del epílogo y luego publicar.
Regreso a mi silla y veo que mi celular está sonando. Se encuentra con la pantalla apuntando hacia el escritorio y lo primero que pienso es que debe ser Maik, para hacer su último intento por arrastrarme con él a la fiesta clandestina a la que va a asistir. Me sorprendo cuando doy vuelta el teléfono y el que llama es Nación.
—Hola…
—Hola, mi amor, ¿cómo estás?
Y aquí vamos de nuevo, va a hacer de cuenta que no ha pasado nada.
—Bien, estoy atrasada con el trabajo, pero estoy bien. ¿Tú cómo estás? Hace un par de días que no sé nada de ti.
—Sí, lo siento, no he estado pendiente de ti, perdóname. Es que he estado algo ocupado, tampoco puedo estar 24/7 pendiente del teléfono o de ti, a fin de cuentas, te vas a terminar aburriendo de mí y también sé que tú tienes un buen número de cosas por hacer.
—Me da la impresión de que te estás confundiendo. Yo no te he pedido que estés todo el tiempo con el teléfono en la mano hablando conmigo. Olvídalo, has de cuenta que no te he dicho nada.
—No, no voy a hacer de cuenta como que no has dicho nada, porque sí lo hiciste.
—Pero no me refiero a lo que tú piensas. Solo te pregunté cómo estabas y dije que no sé nada de ti desde hace un par de días, cuando te enojaste y me cortaste el teléfono.
—No amor, nada que ver, yo no me enoje.
—Ok, yo me inventé una llamada cortada.
—Ya, princesa, no quiero pelear. Te llamé porque te extraño. ¿Cómo vas con lo del concurso?
—Bien, no sé si estoy en el segundo o tercer lugar, pero eso significa que ya gané. En realidad, gané cuando me postularon, ya estaba súper agradecida y feliz.
—Sí, amor, entiendo tu punto, pero uno gana cuando le entregan un premio y en tu caso es muy bueno. Ojalá ganes el primer puesto. ¿Ya viste mi estado?
—No, ahora lo miro.
Salgo de la pantalla de la llamada e ingreso a w******p para ver los estados. Primero veo el estado de una de mis ex amigas que aún conservo su número solo porque quiero creer que algún día volvería a buscarme. O bueno, eso era antes porque ahora ya no lo quiero, directamente. En sus estados hay fotos de todo tipo de su hijito que ahora tiene 12 años y de un bebé que no estaba enterada que tenía.
Me alegro mucho por ella y me da pena no haber sido ni un poco importante para quien fue mi amiga del alma. Espero que sea muy feliz junto a sus hermosos hijos.
Salgo de sus estados, sin terminar de ver las numerosas fotos de mi amiga, e ingreso al de Nación para encontrarme con un meme en el que aparece la foto de un chico delgado y otro musculoso. La frase dice que para tener el novio de mis sueños, debo invertir.
Supongo que es alguna especie de chiste y cuando estoy por salir aparece otro estado, esta vez es la imagen de unos tenis NIKE y él mismo ha puesto que es su sueño tenerlos…
—Lindos estados, me gustan ese tipo de calzado, de hecho, tengo unos NIKE SÚPER STAR que amo.
—Yo amo algo más.
—Sí, supongo que amarías tener ese par de tenis.
—Sí, pero más te amo a ti...