CAPÍTULO 53. EBBA A veces voy creyendo que esto que me está tocando vivir es un sueño o que enloquecí y en este preciso momento me encuentro en algún centro psiquiátrico hamacándose en uno de los típicos sillones que se encuentran ahí. Creo que podría ser perfectamente una de esas locas que se crean toda una historia en su mente. No me culpen, se que estoy diciendo tonterías, pero nunca creí conocer a alguien tan perfecto como este hombre. David es alguien con el que quieres contar, es un amigo incondicional, un compañero de los buenos y no tengo dudas de que como padre, cuando tenga sus hijos, sera excepcional. Se comporta como uno con mi hija. —Ebba, se que te parecerá demasiado pronto y un tanto extraño lo que te voy a decir, pero me encantaría que esto no se quede aquí. Me gustar

