—¿Entonces? ¿Ayudarán?—pregunta Misael serio. Luke examina la situación, sus compañeros están algo inquietos y sabe que las palabras del ruso han resonado en todos y cada uno de ellos; incluyéndolo. La noche ha llegado a Svalbard, todos los soldados se encuentran atentos y haciendo sus guardias, otros descansan de sus turnos y los que restan esperan espectantes a que algo suceda. Carlos duerme abrazado a Micaela, ambos son ajenos a todo lo que pudiese ocurrir hasta que una explosión a lo lejos los interrumpe. —¿Escuchaste eso?— la chica se incorpora. —No— responde algo dormido el mexicano. —¿En serio no lo escuchaste?— vuelve preguntar incrédula. —Ya, si lo escuché pastelito— abre los ojos con pesadez. —¿Y por qué me dijiste que no?— se cruza de brazos. —Porque no me quiero levan

