—Buenos días— saluda Jarek entrando al cuarto de hospital. —Buenos días — Micaela responde desganada. —¿Sigue igual?— pregunta viendo al mexicano. —Si, no hay cambios ni mejoras— responde en un suspiro. El muchacho toma asiento junto a ella, la observa fijamente mientras la chica ni siquiera lo nota ya que su mente le juega una mala pasada y la mantiene alerta y preocupada por el muchacho tendido frente a ella. —Micaela... Eres muy hermosa— suelta de pronto el chico. La castaña voltea a verlo sorprendida, se pone de pie y lo observa con el ceño fruncido. —No creo que sea el momento para tus intentos de coqueteos— luce molesta— ¿Puedes ser más insensible? —Lo lamento, pero es la verdad, ¿Has pensado en qué sucederá si él no sobrevive?— el muchacho también se pone de pie. A continua

