Me siento mareado y las náuseas me recuerdan que ni siquiera he almorzado, tengo miedo porque este hombre no se encuentra solo y sus hombres no tienen buena cara. Me niego a ir con él a ninguna parte, lamentablemente tendrá que matarme porque de aquí no me muevo. — ¿Qué quiere de mí? ¡yo no lo conozco y no tengo nada! - explico, afectado porque el sujeto no se mueve. — No seas estúpido y ven conmigo, entregame lo que deseo y sé que tu lo tienes y solo entonces te dejaré en paz - mi cuerpo tiembla y las náuseas persisten. —¡Pero yo no tengo nada! - enseño mis palmas para corroborarlo — ¡No se a que se refiere! ¿ qué puedo tener yo que le pertenezca? - mi voz sale rota denotando el miedo que me produce, el sujeto solo sonríe. — ¡Tienes a Clara Simmons muchacho! la quiero a el

