Pasaron dos semanas después de aquella emboscada tan discreta, la mujer fue al hospital a ver a su cuñada, solo porque Ellis y Marcela eran un caso especial. La morena ingresó con un volado vestido que dificultaba darse cuenta cuál era su estado, su esposo le recibió con un beso y un abrazo antes de acompañarle a su oficina. —Últimas semanas—Comentó Mía y los otros dos asintieron Ella revisó los exámenes, volvió a confirmar las fechas y le dieron un último vistazo a Amanda antes del parto. Comentaron como querían que fuese y pese a ser la opción más segura Amanda parecía no querer. Salir se le miraba muy cómoda jugando en el interior de su madre. Mía intentó convencer Marcela de que la cesárea era una excelente y precavida opción, era su primer bebé, estaba sana, pero podían evitar jug

