Santino Entre ayer y hoy...han sido de los mejores días de mi vida. ¿Pero por qué carajos le he dicho eso a Sofía? Mientras caminamos juntos de regreso a la casa para el almuerzo, mi mente sigue repasando lo que le dije. No entiendo por qué salió de mis labios esa frase. No es que no sea cierto; realmente he disfrutado de estos últimos dos días con ella más de lo que puedo expresar, pero simplemente no tenía la intención de decirlo de esa manera. Mi subconsciente me ha jugado una mala pasada. Mientras avanzamos por el jardín, observo a Sofía a mi lado. Luce hermosa con ese vestido floreado que le llega por las rodillas y las bailarinas que calzan sus pies. Su cabello castaño, largo y sedoso, está recogido en una coleta baja, con un moño rosa. Es una imagen encantadora, y no puedo e

