Sofía Me encuentro en medio de un sueño encantador. En él, estoy acostada en una hamaca, en medio de dos palmeras de una isla paradisíaca, sintiendo la brisa marina acariciar mi piel. A mi lado, mi novio J.P. duerme plácidamente mientras yo acaricio su pecho. Su brazo me rodea, abrazando mi cintura con ternura. Me siento feliz y en paz, disfrutando de la tranquilidad de la playa junto a él. Pero, de repente, algo cambia en el sueño. La imagen de J.P. se desvanece, y en su lugar, el rostro de Santino aparece frente a mí. La felicidad se convierte en confusión y sorpresa, y abro los ojos, regresando al mundo real. Es de madrugada, y el sol apenas comienza a asomarse en el horizonte, iluminando tenuemente la habitación. Al principio, la situación me confunde, pero pronto reconozco la ha

