Santino Me despierto sintiendo el cálido abrazo del sol acariciando mi rostro. Los rayos del amanecer se filtran a través de las cortinas de la habitación, revelando la maravillosa vista del Lago de Como que se extiende ante mí. Al restregarme un poco los ojos para ver mejor, veo a una hermosa figura femenina de pie junto al balcón, con el cabello ondeando suavemente en la brisa matutina. Es Sofía. El recuerdo de la noche que compartimos juntos inunda mi mente, y no puedo evitar sonreír. Ayer fue una de las noches más increíbles de mi vida, una en la que descubrimos el significado real de hacer el amor. Nuestra conexión, nuestra pasión..., todo eso me hizo sentir más cerca de Sofía que nunca. Sin hacer ruido, me incorporo de la cama y la miro con admiración. La luz del amanecer la ba

