Sofía Empiezo a tocarme como vi que lo hacía la chica del vídeo, masajeando mis labios exteriores y después haciendo círculos en mi clítoris, y me excita ver la cara de Santino mientras empieza a jalársela como si fuera un animal y suelta unos gemidos con su voz varonil, y me dice, casi como en una orden: —Mírame a los ojos. Me empiezo a poner más caliente y siento cómo me mojo aún más de lo que ya estaba; no sé por qué lo siento adentro mío si apenas lo estoy observando masturbarse. Yo me quedo quieta por un momento, simplemente observándolo mientras él y sigue gimiendo, y cuando empieza a mover su mano más suave, me dice: —Vamos, principessa, síguete tocando para mí. Mientras él se sigue jalando, yo empiezo a frotar por el rededor de mi vulva. Siento cómo mis dedos se mojan y c

