Angyal seguía planeando su siguiente movimiento mientras mirada en silencio las posibilidades de seguir su actual plan o si por el contrario tenía que tomar en consideración otras alternativas.
Sus dedos rozan la fría puerta de madera blanca respira hondo y toca la puerta.
Un rotundo grito la hizo retroceder un par de pasos la puerta se abrió de golpe déjanos ver a su padre, con una expresión de absoluto enojo que se desvanece al instante en que ve a su hija anonadada frente al él.
ninguno dice nada en lo absoluto, Angyal mira fugazmente lo que sabía tras su padre, sabía bien que eso que chorreaba en el mesón de piedra blanca era una espesa sangre de olor conocido, era la del príncipe rehén de hacía unos meses.
—No quería molestar, volveré luego.
Se va sin mediar nada.
Ahora entiende porque los guardias solo trataban de hacerla desistir de entrar.
—Hívő era muy agradable, me habría gustado quedarmelo.
dice con cierta mala crianza en voz baja, sabía el destino de ese cadáver, si es que estaba muerto para entonces, supone que por el enojo de su padre, Ese pobre ser debió de haber dado problemas o por otro lado su apariencia era lo contrario a lo que había en su ser y alma y debido a eso tenía un asqueroso sabor en su carne o sangre, Tüske detestaba la carnes duras o las sangres que no fueran dulces, ella tampoco se podría en una posición de criticar gustos, tenía sus gustos en ese aspecto pero con métodos menos bizarros.
penas salió de la zona norte del palacio principal se topó con Edil, su dama de compañía más habitual.
— ¿Pudo hablar con su magestad el emperador?.
—Esta ocupado con el príncipe rehén de ese pequeño reino cuyo nombre ignoro.
Lo sabía bien, le interesó ese príncipe humano desde el primer momento en que vio esos ojos marrones retadores apesar de tener miedo.
Le gustaba que no fuera alguien sin miedo, si no un ser inferir capaz de sobreponerse a ellos, para Angyal eso lo hacía superior.
— Edil, ¿Sabes dónde está Alguno de los gemelos?.
La joven de cabello castaño duda un poco.
— en las caballerizas, digo, por la hora supongo que están allí.
Angyal se ríe entre dientes.
—Claro, supongo que te lo comento Avakan, eso me recuerda, búscalo por mi, lo necesito para que envíe unas cuantas cosas.
mira de reojo la sombra que cruza por las esquinas edil obedece felizmente y va a buscar al caballero que va con alguno de los príncipes gemelos habitualmente.
— No me gusta que me sigas Viharok.
dice recogiendo la falda de su vestido y cambiando por el pasillo en donde vio ir la sombra.
Topandose de frente con Ibnes quien solo ríe entre dientes.
Sigue sin poder soportar esa macabra mirada de ojos negros.
— ¿Me llamaba?, solo sabía que alguien habla de mi, no había podido dejar de estornudar.
Angyal suspira.
— Precisamente lo buscaba pero es que esta casualidad no es demasiado tranquilizadora, ¿Acostumbra vagar por todos lados?.
Este le mira extrañado.
— No, realmente no, voy llegando por este pasillo y es la primera a la que me he encontrado de inmediato.
Ambos quedan en silencio.
—¿Vio a alguien más o solo a mi?.
—Una lechuza.
Angyal pasa de estar preocupada a frustrada
—Ya veo. obviando eso, ¿ No hay nueva información de la utilidad de esa sustancia blanca que vino de la criatura de piedra?
Ibnes desvía la mirada unos segundos.
— Es más acertado decir, con que se puede combinar para obtener un uso determinado. Eso es sangre de Los caídos.
Sin previo aviso escuchan un fuerte ruido, metálico, contundente, Angyal toma a Ibnes de donde primero le consigne sujetar y salen del pasillo hasta otro salón.
— ¿Que han probado hasta ahora?.
le pregunta Angyal dejando de sostener su brazo.
— Horas disueltas en agua y mojando cosa en esa sustancia, casi todo queda exactamente igual, no hay grandes cambios, es una base perfecta que potencia casi triplicando el efecto de cualquier posion.
Ella lo miraron silencio.
— ¿Cual seria el propósito de que eso haya sido enviado aquí? ¿Algún indicio?.
Ibnes desvía la mirada unos segundos.
— ¿Ha considerado ir al templo?, me parece que eso contestaría las dudas del porque y el para que o quizás el gran guía podría indicar en qué templo debería buscar respuestas.
Angyal respira hondo.
— Por eso mismo le he buscado a usted, el rey Golet Thanatos me ha aconsejado buscarle. Es largo de explicar pero, para ellos busque los reyes de Helvéte, la sangre de dragón fue útil para completar la lectura del oráculo, Para no confundir más las cosas ya dichas, todo lo que he de hacer según las indicaciones es ir al origen de la vida misma, el agua, y solo con usted podría llegar al templo Primigenio.
Ahora cobraba sentido el porque trajo primero a Nagy de forma tan imprevista, ese viaje tan apresurado por ver a Golet, incluso usando ayuda de Viharok para llegar hasta la pronto por un portal directo.
— Entiendo, ¿Le han dado alguna otra información?.
— no, no muchas hasta ahora, ya que mi duda fue directa, en el templo Primigenio encontraré las respuestas y más allá de eso tendré que seguir el orden de las estrellas, ya que el firmamento es mi mapa por guiar mi rumbo.
ibnes pone su mano en la cabeza de Angyal.
Tomándola por sorpresa, la mira a los ojos, su cuerpo se paraliza por completo mientras el aire sale de sus labios hasta quedar sin oxígeno en su ser.
— Si le dejarán entrar con o sin mi ayuda.
aleja su mano de ella.
— ¿Que fue eso?.
se aleja un poco.
— Estos ojos no son solo para inquietarle, veo mucho más de lo que podría explicar, pero, en usted veo determinación en un propósito noble y sincero, no hay nada más que eso, no veo rencor o mala intención, tampoco sentimientos impuros o manchas impías en su alma, si debe ir al templo Primigenio entonces puedo quitarle, pero no entrar con usted, mi propósito allí es ajeno y no debo entrometerme en donde no me han llamado.
Hubo un corto intervalo de silencio.
— ¿Hay alguna forma de que usted nos guíe por el camino hasta Eredet?
pregunta de golpe Angyal con esa seriedad de siempre, parecía más una exigencia que una petición.
Para Ibnes esa actitud tan firme era interesante, las mujeres no solían enfrentarse o exigirle nada, quizás por su apariencia tan imponente.
—Solo con una condición. Puedo abrirles paso sin ningún problema conociendo a reyes de otros océanos no es difícil hacer un camino seguro.
Una ligera sonrisa en sus labios, la primera en todo ese tiempo que no causaba incomodidad en Angyal.
— ¿Que es lo que desea?
—Llameme Ibnes, nadie me dice lord Ibnes, es extraño.
Angyal permanece en una ligera confusión.
— ¿Solo de esa manera tan informal?.
era evidente la poca confianza que sentía Angyal al tener que referirse a él de esa forma.
— Es formal para ustedes, es extraña para nosotros, si bien tenemos una palabra que es el equivalente en nuestro idioma, pero, tampoco me gusta. Así que, mi única condición para cumplir con su petición es esa.
Ella respira hondo, un largo suspiro de vaho blancuzco sale de sus labios.
—Supongo que no es algo completamente mal visto ya que usted lo pide de esa forma. En cualquier caso, ¿Tiene alguna información sobre el Azlar de Eredet?, si los rumores llegaron hasta esta parte del mundo entonces algunas otras cosas debe haber arrastrado el el océano, Ibnes.
Este solo ríe entre dientes.
—Oh vaya,¿Tan obvio soy?.
Asiente.
—Pues si, se muchas cosas de otras naciones porque en general me gusta averiguar el entorno que hay sobre y bajo el agua. Así que, lo más resaltante que he podido escuchar, es que el antiguo gobernante falleció en batalla contra su propio hijo, heredando así el título, hay un nuevo Azlar en el trono rojo, las tradiciones en otros reinos son cada vez más interesantes.
Por su lado la princesa planteaba la posibilidad de esperar más tiempo para saber que otra información podría darle Ibnes.
Era lo más justo, además, no podría moverse por los mares o el cielo mientras fuera invierno.
— Ibnes, ¿Hay forma de obtener más información?.
Amaba escuchar su nombre de esa voz, la forma tranquila y esa mirada atenta en su perfecto rostro era encantador en su opinión.
Deseaba marcarla como suya inmediatamente y llevársela a las profundidades.
— Si, si quiere y puede tener paciencia, volveré con muchas más cosas que decir.
—¿Se va a algún lado?.
—Debo cumplir mi papel como gobernante y es mi deber, una vez que lleva el invierno yo debo asistir al llamado de las aguas profundas, y eso llevaría hasta mediados de la primavera.
dice con voz tranquila.
— ya veo.
— No es mala oportunidad para preguntar un poco más sobre Eredet al Dalot del océano de Catra.—Se da cuenta de que Angyal solo mira esperando a que diga algo más.— la palabra Dalot es el equivalente a rey o Gobernante.
Ella asiente.
— en verdad aprecio que este dispuesto a ayudarme con esto.