—Lo justo ahora es que regresen, se ha marchado todos de imprevisto de Datria dejando a sus sirvientes y guardias sin nada que cuidar y atender, lo más correcto es eso; Quisiera volver a verlos más cómodamente en otra ocasión para dejar muy en claro que no hay malas intenciones y nada similar, solo deseo lo mejor en un proco futuro.
Istenek es el primero en caer en cuenta que es así, se han marchado sin decir nada a quienes debían escoltar los de regreso a su reino, pero claro, tan absorto estaba en todo esto que no puso atención a esos detalles.
Ciertamente debian volver a sus respectivos lugares.
—Si no es muy pronto, quisiera que nos reuniéramos en otra oportunidad cercana, si es posible, para aclarar muchas cosas, entiendo su punto y comparto su idea, pero, para hacer algo tan grande hace falta más que solo desearlo... En cualquiera que sea el caso, siéntase libre de visitar Helvéte o pautar una fecha para reunirnos en cualquier lugar que desee.
Istenek estaba bastante centrado en entender más de aquello que llevo hasta este punto a la princesa de Köd, no entendía con claridad en que momento los gobernantes del imperio dieron tanta libertad a una joven como ella, pero parecían estar de acuerdo con sus ideales, pues nunca intervinieron en esa reunión y estaba seguro de que ambos lo sabían.
—Es un alivio que este de acuerdo y con gusto aclarar sus dudas, realmente le agradezco que pueda tomar en consideración la idea además de que tiene razón, hace falta mucho más que solo desear algo para lograrlo, pero el querer hacerlo es una forma de empezar.
Las miradas recayeron en Ibnes, Nadie sabía quién era, este no había hablado ni opinado en lo absoluto.
Jamás lo había visto.
Por su parte él, tampoco quería interrumpirá a Angyal, ya sabía bien que ella no era muy paciente y tampoco era de su completo agrado.
— Disculpen que no le haya presentado antes, lord ibnes no habla mucho, es el Gobernante de tilføre, todo aquello que comprende las fosas marinas de nuestro mar que conecta en el gran lago y el océano de Astra.
Ibnes se presentó por su lado luego de que Angyal lo hiciera, Si bien, no necesitaba nada de ellos, quería mantener una buena relación con la familia real de Köd, planeaba pedir la mano de Angyal luego de cazar a la bestia perfecta para ofrecer como ofrenda por ella.
Alessandri miro de reojo a Ibnes, conocía su especie, pero no entendía bien que hacia fuera del agua y sobretodo como la princesa logro que un monstruo marino cuya forma primigenia podía Engullir buques enteros y en los textos antiguos se le catalogada como un pseudotitanes, no muchos pueden desmentir o afirmar esa idea, ya que es muy extraño que quienes vean los vean estén cuerdos para contar lo que vieron en esos ojos negros como un abismo sin fin. No eran criaturas muy amistosas que se digan, no causaban ningún mal ya que habitan muy en lo profundo, pero los Nyel, tiene sus razones para estar en aguas poco profundas, solo que nadie ha dicho porque.
Alessandri cruzó miradas con Ibnes, quedó atrapado en esos ojos completamente negros que le veían sin decir nada, indistintos y brillantes como un cristal oscuro, Ibnes ladeó la cabeza ligeramente, Alessandri hizo lo mismo con lentitud.
— ¿Hay algo que te intriga joven príncipe?.
Angel miro Ibnes para luego pasar sus ojos hasta Alessandri que seguía muy desconcertado mirando al primero.
— ¿Eso es habitual, su alteza?.
le pregunta Bastian con toques de preocupación en su voz.
—Si, pasa mucho, es como ver tus ojos en un espejo, una vez que encuentras el punto exacto, ya no puedes salir de ti mismo.
Angyal interpone su abanico entre Ibnes y Alessandri viviendo los ojos del Rey de las profundidades solo para que Alessandri se estremezca al salir tan bruscamente de ese abismo profundo.
— es un joven interesante.
dice Ibnes riendo ligeramente pero nadie ve esa extraña sonrisa en sus labios por el abanico en su rostro.
— Todo en el exterior de los muros es interesante.
— ciertamente, pero, espero que haya contestado sus dudas.
Alessandri solo guarda silencio mientras procesa lo mejor que puedo todo lo Ibnes le hizo ver.
¿Como? es la una pregunta en su mente.
—Estoy segura de que no es tan nada acostumbrado a estas cosas, lo mejor sería que no se repitiera seguido.
Alessandri clava sus ojos en Angyal.
—Su alteza, no pretendo ofenderla, pero, por favor, permítame estar unos días más, hay muchas cosas que quisiera saber... Jamás había visto algo así... mi vida gira en torno al conocimiento y el querer saber más sobre el mundo que me rodea, y tanto poder aprender de Köd como imperio y su cultura como haber visto por primera vez a un Nyel, con mis propios ojos es algo que jamás podía dejar pasar con facilidad...— Angyal sonríe ligeramente, una suave curva en sus labios apenas perceptible.— Si desea permanecer en Köd, le aconsejo que sea antes del invierno o después, sería ahora o luego de cuatro meses, Ustedes son seres de sangre caliente, reptiles, criaturas de climas cálidos y casi áridos, ciertamente, no soportarían el invierno aquí, si tanto quiere aprender de nosotros le aconsejo que hable con los empredores, mis padres, así podrá obtener un permiso especial y una idea mucho más clara de cuando será la próxima vez que volverá, si alguno también comparte el deseo de Alessandri konyzo entonces puede hacer lo mismo, les será más fácil que estar aquí en el inclemente invierno de Sarkvidéki. Es algo de lo que nosotros mismo nos resguardamos.
Mientras la horas pasaban cada uno de los invitados se fue a su respectivo reino para pensar mejor las cosas, pero, todos ellos planeaban volver, tras hablar con los gobernantes del imperio, Quines aceptaron recibirlos sin mayor problema, mientras fuera de manera oficial.
Es decir, quedé anuncia su llegada y ellos dieran razones de el viaje, ya que conociendo el pasado de estos, sus allegados posiblemente creyesen que en el imperio del eterno invierno se planetaria algo que fuese en contra de la vida de estos.
— Nagy, ¿Cómo llegaste antes que yo aqui?.
le pregunta Istenek a su hermano pocos segundos antes de que tuviesen que atravesar el portal que Viharok mantiene abierto para que ambos vayan a Helvéte.
— Me encontré en el camino al príncipe Kígyó, quien me trajo con magia, dijo que Angyal esperaba verme vivo.
miro al frente igual que su hermano, ambos de inmediato sintieron el calor abrazador de el sol de medio día de sus tierras.
El choque entre un frío Inclemente y ahora este calor que hacía arder la piel los deja algo desconcertados.
— Si, yo tambien esperaba estar vivo, es cruel de tu parte irte así sabiendo que el mayor aguante y fuerza lo posees tu.
dice Istenek mientras caminan completamente expuestos al sol, no son seres que aguanten eternamente el frío.
—Tu me hiciste correr tras de ti una vez cuando me rompí la pierna porque querías ir al lago y yo no, hablemos de crueldad cuando sea peor que tú.
Istenek suspira frustrado,estaban cerca del castillo, pero, aún quedaba un trayecto aparentemente corto, cosa que no era así.
— Si enteros en calor pronto quizás podamos cortar camino volando.
— Aún no siento mis piernas del todo.
Nagy seguía intentando ignorar el hormigueo en sus piernas sin mucho éxito, pues cada paso se le hacía más incomodo que el anterior.
—Creo que caminar es la mejor opción mientras el frío se disipa de nuestros cuerpos... Creí que moriría, si no fuera por las gruesas pieles que nos dejaron encima, quizás no estuviéramos vivos.
Admite Istenek.
Enrico se encontró con sus tres hermanos menores casi ocultos dentro de abrigos de pálido pelo de algún animal, estaban helados, pero parecían más preocupados por hablar con él.
—Hermano...
Alessandri estaba extrañamente animado.
Entusiasmado por algo.
Dante por su lado tenía algo en sus labios que lo mantenía en silencio.
Bastian por su parte dejo su abrigo en manos de uno de los sirvientes de su hermano mayor.
mientras Alessandri explicaba algo apresurado todo lo que había visto en Köd y en el templo de los murus, Bastian solo observa en silencio, con un abanico en sus manos.
— ¡Cálmate ya!.
Dice finalmente Enrico bastante aturdido por lo rápido que hablaba Alessandri, este se queda callado y solo aclara la garganta.
— Si vas a hablar o explicarme algo, hazlo bien, suenas como un demente. Siganme los tres.
los guio en completo silencio hasta el estudio en donde una vez trabajo su padre, ahora lo hacía el, un lugar donde un hechizo hacia imposible escuchar fuera de esas paredes.
Al cerrar pa puerta Enrico le dijo que explicara de mejor forma.
—Si... lo lamento, pero, lo más importante es que tanto la emperatriz Királynő y el Emperador Tüske, nos permitieron volver luego del invierno, y no somos los únicos con interés en lo que plantea la princesa Angyal, ella busca paz, busca realmente una unión entre reinos como nuestro continente tenía antes, no somos quienes para hablar en nombre de sollestri, pero, si nos das tu permiso volveríamos a ir y con ella si estás muy ocupado en tu labor como rey, podemos los tres trasmitir el pensamiento que tanto te caracteriza además de por supuesto, conocer más de ese nuevo mundo que es tan impresionante.
Enrico solo sonríe ligeramente.
— Conozco los planes de Angyal, sus ideales y pensamientos acerca de esto, tanto el rey golet Thanatos y yo hemos tomado la decisión de prontamente cuando el propósito de la princesa este más solido y conciso, poder hablar más claramente al pueblo sobre esto, hay historias que rondan por las bocas de todos que hay que callar, No puedo ni podemos permitir que está oportunidad de paz se destruya por mitos mal intencionado y habladurías sin sentido, Es noble la intención de Angyal, pero, hay que tratar buen el tema, hay muchos que aún creen que ellos son los monstruos del cuento... Todos somos el villano en la historia de alguien más... Pero esto fue injusto. En el pasado no ganamos nada por esa guerra, no hay mas territorio ni ma riquezas por ello, al contrario, dependemos de ellos para que el invierno no azote ferozmente todo a nuestro alrededor, para que los asesinos del norte más alla de las aguas no destruyan las costas, Se que sintieron el peso de esa magia cuando llegaron, hay una concentración muy grande, inmensa de magia en sus tierras, Y no solo hay buenas energías también hay extrañas auras oscuras que te hacen temblar, dependemos de sus hechiceros y magos para purificar eso, Son corazones de demonios, cuando fallecen dejan atrás su petrificado y maldito corazón, hay miles por todos lados, en Köd no es difícil purificarlos, pero, nosotros no tenemos esa facilidad, podemos, pero con esfuerzo u otros métodos, con la guerra se perdieron conocimientos que solo ellos tenían, por la avaricia de tenelo todo quedamos sin nada, eso es lo que quiero solucionar, no por lo que hay allí, si no por ser lo correcto, se que a mi padre le habría gustado saber que ya no estoy a favor de la guerra por qué me guste demostrar que soy más que los demás... Por otro lado...
guardo silencio...
— aún queda mucho que hacer para poder convencer a la gente de que es una paz genuina y que se abstengan de hacer las peores cosas que deseen realizar en contra de Köd.
— ¿Tan preocupado estás de lo que podamos hacer mal?.
pregunta Dante aún con la lira blanca en sus manos.
— Dante, cuando estás arraigado a señalar a alguien más como culpable y esas ideas están en tu historia, dificilmente vas acambia o confiar ciegamente en algo que no te convenga porque no te da lo que quieres. He visto gente que tras la llegada del emperador Tüske, han estado merodeando cerca hablando del peligro que esos "monstruos de hielo" que no creen en lo mismo que nosotros ni son como nosotros representan, Angyal no ha vuelto a pasar un invierno aquí porque hubo muchas cosas que se dijeron con mala intención, la gente no es fácil de convencer para que vean que no hay ni buenos ni malos completamente siempre, a veces, solo hay que aceptar que hiciste mal... Que erraste... y aprender a dejar ir. Aquí incluso yo llegué a pensar que son monstruos indeseables seres primitivos y de poca moral, pero el animal termine siendo yo, acabé viéndome como alguien amoral, criticar sin saber ambas partes de la historia, te hace errar.
hace muchos años que no escuchaban a Enrico hablar tanto.
Pero, eso solo les daba la razón para seguir por el camino que Angyal les había abierto.
— Cuando el invierno de Köd acabé, iré con ustedes, quizás este también Golet, los reyes de Helvéte, si no mal recuerdo, también los príncipes y el rey de Datria serían un aliado que Angyal quiere para este plan, pero, hay algunos que no verán con buenos ojos a una hembra al mando, una que no es sumisa ni sede, por eso es complicado tratar el tema con todos sin antes apelar a su lado más lógico, nuestra naturaleza es dar para recibir, eso lo sé.