Sahan aún mira de reojo a Sosu, nunca les gustó que en lugar de montura un caballo siempre quiera a este centauro, De todos modos Sosu jamás se ha opuesto.
— Sosu, ¿Hay mucho frío o solo lo siento yo?.
—Yo no siento frío, pero, sí creo que debería abrigarse mejor, señorita.
Ya se acerca la nevada nueva.
—Esta empezando a haber más viento, tal vez mañana caiga la primera nevada.
dice Sosu mirando el cielo oscurecido por las nubes.
—Si, eso parece.
Aún tengo las riendas del arnés en mis manos e incluso el cuero se siente frío en mis dedos.
— Este año el invierno será más inclemente que otros años, el suelo está tan Duro que parece hielo.
susurra Sosu para si mismo.
Yo continuo sintiendo mucho frío, si la temperatura sigue aumentando asi quizás ya deberíamos estar resguardados, pero padre no ha vuelto y no creo que lo haga pronto.
—Sahan, ¿Lo puedes ver?, yo no veo nada más allá de los árboles.
Estiró el cuello en un intento de ver si hay algún indicio de Tüske, mi padre es bastante alto como para se fácil de reconocer pero los árboles lo son más.
Sosu empieza a correr cada vez más rápido.
me quedo sin palabras sosteniendo con fuerza las riendas.
—¡Sosu!.
tire de las riendas y estés se detuvo un poco solo trotando poco hasta detenerse.
—¿¡que fue eso!?
exigí saber consternada.
—Senti algo en mi patas traseras y me tomo por sorpresa.
este resolla cansado y en su voz siento la sorpresa.
— ¿por eso la carrera contra el viento hasta acá?.
me quedo en silencio.
—lo lamento señorita, aún soy sensible a lo que se acerque por detrás, odio eso.
Sahan no tarda en llegar cuando Sosu ya está más calmado de ese susto.
—¡Angyal!.
nos quedamos en silencio solo para ver a Tüske, no parece estar feliz.
su llamado resuena en los mis oidos con fuerza.
—Padre.
— ¿Que haces aquí?—Sus ojos de clavan en mi mientras aún sostengo las riendas atadas a Sosu.
— buscándote.
En su expresión puede ver que no quería que lo hiciera.
—¿Por qué?, debes tener una buena excusa para venir , hasta acá, sabiendo que el invierno con la ferocidad con la que se avecina podría causar estragos y sigues aquí afuera.
noto que en sus manos estan retos de tierra húmeda.
—Es un buen motivo el querer permiso para ir tanto al templo Primigenio como ir a Datria luego del invierno.
solo me observa mientras parece sorprendido.
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Narrador Omnisciente.
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Datria, a la espera de las primeras nubes de invierno.
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el rey y su primer hijo se miraron fijamente por unos segundos, el rey palidece pero no dice nada mientras medita la petición de su hijo.
—Padre, le pido que me conceda el permiso de desposar a la princesa Angyal luego de que está cumpla los dieciocho años como dictan las leyes de Köd.
el rey Nicolai respira profundamente.
No podía acrecer que sus oídos estuviesen bien.
—No, no puedo permitirlo, el emperador fue claro al decir que la princesa está disponible para compromisos, no es que ella esté esperando para comprometerse es que dejarán que lo haga cuando cumpla los dieciocho, Por los dioses hijos, por muy tendarora y perfecta que suene una alianza con el imperio de Köd, no hay forma de concretar eso.
el rey estaba evidentemente preocupado con la salud de su hijos que podría caer a manos del mismo emperador Tüske si se atrevía a intentar pretender a su hija.
Ya el mismo había propuesto una boda para unir a Köd y Datria en uno solo.
Ambos emperadores se negaron rotundamente sacando relucir el porque de que ninguno de sus hijos estaba casado o comprometido.
—¿por qué sería tan malo ser pretendiente de la princesa?, es hermosa y muy interesante.
Parece que realmente Nicolai segundo hijo del rey Nicolai, quiere casarse con Angyal.
por otro lado uno de los sirvientes qué pasaba cerca estaba escuchando, y con ello, se inició un fuerte rumor de que Nicolai segundo se casaría con Angyal Sarkany neobosit, el cual se extendió como el fuego en la pólvora.
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En el anfiteatro Urusta que se encuentra el sollestri, Dante trataban con todos los métodos que conocía de componer una obra para Angyal, deseaba crear una sinfonía que emular la sensación que le producía verla a los ojos, fijar su mirada en la belleza de su rostro, la frialdad de su voz y la encantadora risa que brotaba de sus tentadores labios.
Ninguna de las partituras que elaboraba servían o se sentía suficientemente perfectas para hace sentir ese escalofrío que hacía palpitar como loco su corazón en el momento que veía a Angyal.
no conseguía forma de hacer realidad esa bella sinfonía que cantaba melodiosa en su mente pero se escapaba apenas intentaba dejarla fluir, algo le hacía falta para encontrar la belleza en ese momento.
sus dedos pasaban por las teclas del piano presionando las pero mientras más se acercaba a esa sensación que le hacía suspirar, que causaba escalofríos en su ser, pero se alejaba de golpe cuando estaba tan cerca de conseguir el clímax perfecto en su obra.
Furioso deja caer sus puños sobre las teclas del piano gritando desesperado por sobre el ruido desafinado de su golpe al piano.
—¡Estaba muy cerca!.
aprieta su mandíbula haciendo rechinar sus lentes mientras parece sumido en su rabia.
respira hondo, acomoda su cabello peinandolo con sus dedos, exhala de golpe.
—¿Dante?.
le llama una voz masculina que reconoce al instante.
Era su hermano Bastian.
—Ah, hermano, ¿Que te trae por aquí?.
Pregunta tratando de calmarse.
—Escuche el ruido desafinado del piano y supuse que había algo raro sucediendo aquí.
Mira el aspecto de Dante, todo desaliñado, luciendo frustrado y con le seño ligeramente fruncido.
— ¿No logras captar la esencia de la música en tu mente?.
Asiente frustrado Dante.
—¿Y si descansas un tiempo hermano?, te haría bien respirar unos segundos un poco de paz, quería extenderte la invitación de la señorita Acrecian, para ir al lago, hay una exposición de arte.
Dante mira las partituras rotas por todo el suelo y luego a su hermano, para finalmente dirigir su mirada al piano.
—Esta bien hermano, te acompañaré A ti y a la señorita al lago. Quizás eso me calme y logré despejar mi mente para concebir las fácilmente está obra. Ya me he atormentado lo suficiente con el simple hecho de no saber cómo recrear lo hermoso que se escucha en mi mente.