El frío mar de hielo no daba tregua a los navíos de naciones aliadas que avanzaban torpemente entre el hielo y la marea oscura que guardaba mil misterios.
El comandante de aquella flota mira alrededor buscando señales de vida en esa helada costa, no ve más que una espesa niebla blanca que se desliza peligrosamente sobre el borde del agua cerca de ellos.
— estén atentos, tal vez usen lanzas y flechas para atacar.
dice este pareciendo serio peor ganándose las risas de los presentes.
—no entiendo cómo pueden creer que algo vivo puede estar aquí además de tribus nativas y algunos animales, será fácil conquistar este territorio.
el rostro de los presentes se desfigura en muchas de horror al ver como el cuerpo del hombre cae al suelo luego de que un lanza atravesará su rostro incrustandose en la manera del barco.
—¡Estén atentos todos sus lugares!.
dieron señal entre los distintos navíos para acatar la orden, se prepararon con armas y cañones listos para destruir a quien les atacase, magos preparados con sus hechizos para repeler los ataques por venir
el silencio estaba presente atormentando a quien estuviese presente.
La niebla se disipa de la nada, dejando ver en la costa una figura alargada y delgada.
El capitán del navío principal observa cauteloso.
La figura extiende sus brazos rápidamente hacia el cielo y el ruido que invade el ambiente es como el cristal rompiéndose, los barcos se meten en la Mare Acon brusquedad mientras afilados picos de hielo los atraviesan destrozando todo a su paso, descuartizando los barcos hasta donde llega la visto, todo aquel que estuviese bajo o sobre la cubierta de estos era atravesado sin cuidado de imprevisto causando una muerte aveces instantánea, otras dolorosa.
El agua se congelo manteniendo estáticos a los navíos, todo estaba en completo desconcierto y pánico luego de pasar el shock inicial por verse atacados de esa forma tan abrupta.
Gritos y alaridos de dolor y miedo inundan el ambiente.
El capitán pone sus ojos de nuevo en la costa.
la figura alargada es llevada por otro más, parecía tener problemas de cansancio por la forma en que ayudaba caminar la otra figura.
mira A sus espaldas y alrededor, heridos por doquier, barcos destrozados y sin remedio los magos que quedaban eran pocos en su barco, y aún menos sanadores para ayudar a quienes aún tenían una chance de sobrevivir a sus heridas.
un escalofrío recorre el cuerpo del capitán.
mira al cielo y lo último que ve es una enceguecedora luz y más tarde oscuridad absoluta.
acababa de caerle un rato fulminante.
dejando su cuerpo carbonizado en el suelo del barco.
la orquesta de rayos y centellas empezaba a tocar su sinfonía algunos saltaban del barco por orden de otros capitanes para ir ala costa mientras el Réquiem continuaba siendo interpretado por gritos de dolor al ser electrocutados por rayos de forma aleatoria destrozando el hielo bajo sus pies como si fuera cristal.
el cuerpo oscuro les veía con enojo mientras cobraba vida por vida cada falta de respeto al invadir sus tierras.
de pronto la tormenta cesó.
rápidamente se dio la orden de reagruparse, había pocos y nulos entrenamientos para el frío o estar en el hielo, muchos heridos, muertos y desaparecidos, les todo tiempo estar un grupo completo de los miles que eran antesm
—¿A que han venido de nuevo?.
retumba por todo el ambiente una voz masculina que hace que quienes la escuchen miren de nuevo ala costa.
el grupo que recién se había armado miran en la dirección de donde vino la voz.
— ¡Muéstrate demonio!.
grita uno de los individuos, sus piernas empiezan a congelarse y rápidamente escala a su torso hasta ser una estatura de hielo que luego una lanza destroza en miles de pedazos sanguinolentos.
—¡Si osan ofendernos nuevamente los sepultaremos en las profundidades marinas en donde ni Dios ni rey los encontrarán jamás!.
la voz era diferente, más profunda y desdeñosa.
—¡Muéstrate!, ¡Te lo ordena el rey de Edoner!.
con espada en mano el joven que acababa de hablar mira a todas direcciones cuando de repente una figura de planta gente a él, era Viselik vestido con su traje de color n***o y una capa de piel de animal oscura.
—Rey que no tiene voz ni voto en mis tierras.
dice asqueado de verle insignificante ante el.
—Quien lo dice.
—Viselik Sarkany, hijo primero del emperador Tüske neobosit y la emperatriz Királynő Sarkany, Emperadores del Köd.
Rompe la espada apretándola con su mano la cual la congela al tacto.
—¿Emperadores?, esta tundra nevada este muerta como para albergar vida.
El golpe de la mano de Viselik en el rostro del joven rey resuena.
— vidas es lo que te faltará para salir de aquí, rata mugrienta.
un humano jamás tendría el poder de vencer o enfrente a un höher.
Son superiores en fuerza, mestizos de dioses, Santos y demonios, criaturas cuyos genes son fuertes por decisión natural, engendran dragones, bestias y elementales, angeles, guerreros y asesinos, magos hechiceros nigromantes y alquimistas, están hechos por y para la magia.
—Nunca debieron venir a nuestras tierras en primer lugar, ahora es momentos de devolver el favor.
Viharok aparece caminado sobre el hielo con facilidad.
— ¿Creen que sos serán suficientes para detenernos?.
aún se reusa a caer el rey.
Viharok acaba de disipar la niebla dejando ver al ejército de Köd, una ínfima parte pero suficiente para aterra a cualquiera que no sea un reino desarrollado.
— Ya nos deshicimos de la primera peste que llegó, ahora, elijan si vivir para nosotros o ver morir a su pueblo.
pregunta Viharok cambiando hasta quedar al lado de Viselik.
los magos intentan atacar, pero sin paralizados por el mismo hielo que congela sus extremidades.
puso su mano en el rostro del rey, extrayendo de su mente el recuerdo de cómo llegar hasta Edoner entre miles de recuerdos.
—¿Quieres vivir o morir?
Muerde la mano de Viharok este con rapidez pone ambas manos en su cuello.
—llevaremos tu cabeza a la tierra de donde tú estupidez es nativa pero tú cuerpo será devorado por las bestias bajo nosotros.
Sus pulgares atraviesan la carne de su cuello y destroza sus ligamentos y arranca la carne dejándola caer al suelo helado ante la mirada atónita de la gente presente.
Viselik Silva con fuerza y algunos de los caballeros que vinieron con ellos bajan de la ladera hasta la costa y encadenan con facilidad a todos los presentes. llevándolos como esclavos.
al pisar la Acosta el mar se descongela dejando que los barcos de hundan, tiñendo las aguas de un rojo oscuro.
El movimiento en el grande debe a los carnívoros que buscan carne y ante los ojos de los sobrevivientes las fauces de un enorme ser se abren para tragar los restos de algunos barcos, cadáveres orando y otros peces levantando una ola intenta cuando se sumerge de nuevo.
— en pocas horas iremos a Edoner, eligen si quedarse para vivir allí bajo el mando de nuestro imperio o ver morir a todos allí no solo al reino de Edoner, si no a sus aliados en esta absurda batalla sin sentido, para luego vivir con la pena y malditos por el resto de sus vidas.
Nadie dijo nada.
Miraron sus espaldas, veían desde allí por Encinal del gran muro que rodeaba Köd, notaron al el enorme palacio que impactaba por su impresionante tamaño.
— Köd es un imperio que tiene milenios de existir, pero por seres como ustedes nos ocultamos del resto.
dice Viharok respirando profundamente y tomando un aro de hierro através de este hace un portal hasta Edoner, expandiendo la entrada para que Viselik entre primero, las tropas con los rehenes y luego él.
A partir de allí Viselik se encargará mientras Viharok descansa.
eran tierras templadas, podían ve la cantidad importante de vegetación, pero eso no impedía que las tropas se establecieran temporalmente Lali mismo mientras el primer príncipes iba con los rehenes a ver al gobernante en cuestión con la cabeza del joven rey.
Y Viharok de dedicaba a descansar para prepararse para la siguiente vez que deba usar su poder para respaldar a su hermano.