23 el imperio mayor.

2035 Palabras
Al acabar el gran festejo de despedida para los debutantes, Angyal desapareció sin dejar rastro de su presencia, cosa que desconcertó a muchos ya que había estado más amable de lo usual, muchos querían seguir tratando con ella, y no hay que olvidar a todas las damas que caían encantadas con los príncipes, estos habían simplemente cumplido con su papel esa noche, Buscar a Angyal, había cosas importantes que hacer y correspondía a que ella lo hiciera, pero realmente Viharok tuvo un mal presentimiento y decidió que los cuatro debían ir mientras en la capital estaban los emperadores para mantener un orden en Köd. —¿Irás de todos modos?. Pregunta Istenek a Nagy al ver que este se encontraba con sus alas extendidas, estirándose un poco. —Hay cosas que requieren más un pensamiento lógico a la intuición, por más que creas que es mentira, las pruebas de los Murus dicen lo contrario. Prometiste pensarlo, ya ni eso vale en ti. Istenek aprieta los labios algo molesto por esa acusación. —¿Cuándo me he equivocado para que tengas que tomar decisiones así?. —Muchas veces tengo yo que arreglar tus errores, como a veces tu arreglas los míos, la diferencia está en que tú te vez como el hermano perfecto y yo como él irreverente, vulgar y lujurioso hermano. No lo niego, yo me equivoco en algunas cosas, suelo ser terco y testarudo, de vuelta no tengo idea de dónde salió, puede que si lo sea y no me doy cuenta, Si, lo admito tengo muchas mujeres en el anexo de oriente, pero, igual no me vez haciéndome el santo solo por llevar una corona que pesa como la maldita culpa, sin embargo por hoy, haré algo que creo conveniente, ya verás tú qué tanto dolor te causa no tenerme cerca, tú lo haces a proposito conmigo, es mi turno de jugar contigo. Istenek estaba conciente de todos los defectos de Nagy, pero odiaba reconocer los suyos propios, no era perfecto, pero quería serlo, prefería estar dentro de una zona segura y donde pudiera tener cierto control, Nagy… por su parte era un explorador innato, solo le gustaba el mar, el cielo, las tierras lejanas, pero jamás se alejaba de su hermano, y ahora por una mujer se iba sin más, serían gemelos, pero Nagy tenía mucha mas fuerza que él, era mas rápido, más ágil y un gran observador de su entorno. No podía seguirle por mucho tiempo antes de perderlo de vista… Se limitó a sentarse en el borde de la ventana con las notas hechas a mano que Nagy le trajo como pruebas de su propia investigación, no entendía que quería Nagy de todo esto, ¿Quería en punto estratégico, una alianza con un enorme imperio o solo casarse con Angyal?. No comprendía a su hermano a menudo, pero ya esto le resultaba desagradable. Por mas razón que pudiera tener, y sabía que era real, si los Murus así lo dictaron, entonces Köd tenia sus razones para desconfiar de los demás reinos. Suspiró pesadamente. —Eres una desgracia muy astuta. Siente la molestia de su cuerpo, ya debe estar a una distancia considerable. —¿Piensas morir así de informal como un vulgar plebeyo cualquiera? La voz masculina le hizo levantarse de dónde estaba y mirar con algo de desconfianza al caballero de cabello n***o profundo frente a él. —¿Qué haces aquí?. —Solo seguir órdenes, El otro ya está con la señorita Angyal, solo falta que decidas si irás o permanecerán inútilmente aquí. Deseaba saber que se suponía que había llamando la atención de Nagy. —Vaya… no estoy seguro de que la princesa este de ánimos de verme. Dice seriamente. —Oh vamos, no sea tan modesto, ella le espera con ansias. Extendió su pálida mano hacia el. Cosa que llamo poderosamente su atención. Algo dudoso la tomo y seguido de esto Viselik lo jalo hasta la puerta, el oscuro pasillo que me esperaba se volvió de la nada en un pasaje tranquilo y frío, miro alrededor encontrando las estrellas mas hermosas en el cielo, la luna llena de su máximo esplendor, el suave sonido de las hojas de los árboles al viento frío de la noche, hay una fina capa de nieve blanca a sus pies pero el enorme palacio que se Mantenía orgulloso frente a él parecía no tener final. El palacio De Sehen, solo había escuchado de dicho lugar en leyendas y antiguos dibujos ya amarillentos, desgastados por los años. Sentía su corazón latir rápidamente mientras no creía lo que veía. Siempre pensó que Köd era un imperio lleno de hambruna y desolación, abundantes bestias y seres relativamente primitivos. Nunca le dio crédito a las palabras de Angyal. Ya que a sus ojos ella también era bastante inferior. ¿Qué tal que se hubiera salido dicha verdad en cara de la princesa? Trago duro pensando eso unos instantes, quizás ya no tendría cuello en esos momentos o su reino ya habría desaparecido bajo un clima invernal que los mataría a todos de la forma mas horrible y lenta posible. Prefirió mantenerse en silencio mientras no pudiera “comprender” que tan poderoso era enrealidad el imperio. —Su alteza. Le llamó Viselik. —¿Si?. —Recuerda que mi hermana menor, la princesa Angyal, busco a su hermano para plantear una posible alianza entre naciones. Lo empieza a seguir apenas ve que este camina entre los senderos de piedra dejando de pisar las hierbas del suelo. —Si, lo sé. “Casi podría haber arruinado mi propio reino. Pero mi imbécil hermano no explica nada bien tampoco”. —Pues, esperamos que usted entienda tan bien como él, el porque de nuestro interés en ciertos reinos muy específicos y destacados. *así que ellos los escogen por cosas en específico* Piensa Istenek intentando mantenerse al margen y solo escuchar como se desarrollan los acontecimientos. —Me resulta interesante que la princesa haya iniciado con mi hermano. —Realmente es mas simple de lo que piensa, usted es completamente inaccesible. Lord Nagy le resultó un poco más tranquilo y calmado, ella solo pensaba en reunirse con ambos, pero claro, una cosa llevo a la otra y aquí está en el palacio que le pertenece a la princesa. Istenek quedó en blanco, el creyó que era el palacio principal debido a su inmenso tamaño. —El palacio de Sehen… Viselik le mira con cierta burla en su expresión y una sonrisa ligera. —El palacio Sehen es este, le explico para que no haya confusiones, hay cinco palacios en total.—Istenek jamás habia escuchando de que en una capital hubiese 5 palacios de tales proporciones.—El palacio de Sehen o La casa de los jardines. Es siempre perteneciente a la princesa o princesas. No podía dejar de ver el hermoso castillos de pulcro color blanco con enredaderas de encantadoras flores de color amarillo que trepaban por las paredes en redes que estaban allí. —La gente que vivió aquí hace tantos siglos siempre creyó que este era el palacio principal de la capital, no se les culpa, antes era normal tener de quince a veinte princesas aquí. Istenek se ahogo con su propia lengua antes de poder decir algo, jamás en su vida pensó que esa cifra fuera posible, no concibe que eso sea posible para un solo matrimonio. Era inaguantable. —El segundo es el palacio Versunken, está al norte, es más un castillo cuya superficie apenas está a los cuarenta metros sobre el nivel del mar y se extiende a más de cien bajo las aguas de la fosa Versunken. Pertenece al los afines a las ramas de la magia, hechicería, posibles y a veces biólogos y criaturas afines al agua, en este momentos es del principe Viharok cuarto hijo. Istenek solo podía mirar a su alrededor, dentro del palacio de Angyal, el aroma de las flores se robaba el espectáculo, mientras que la construcción de los arcos hasta el techo del lugar con amplios pasillos y tranquila ambientación con adornos en grandes jarrones de cerámica blanca con flores de diversos colores junto con unas luces flotantes que seguían estáticas en lugares específicos, eran pequeñas llamas de tonos amarillentos. Nunca había visto tales estructuras, eran tan antiguas que ya no deberían existir, pero,allí estsba el, caminando en un palacio mucho más magnífico y extasiante de lo que puede creer. —Luego está el palacio Tier, más al sur, dónde se encuentra el segundo príncipe, Vágott, se encuentras poco más cerca del castillo principal, dónde hay grandes terrenos de plantación y cerca está el bosque des Tieres, un lugar propicio para entrenamientos, la observación y cuidado de criaturas provenientes de nuestra fauna nativa. Llegaron al jardín interior, muro al techo bueno la enorme cúpula de cristal que dejaba pasar de la luna llena, dando un ambiente más sublime y un tanto romántico al lugar con la rapsodia de algunos grillos dispersos por allí, el lugar era cálido, cómodo y tranquilizador, el pequeño riachuelo que recorre parte del gran jardín llama su atención. —Más al oeste está el Palacio kostenlos, dónde se encuentran en sus terrenos Miles de soldados entrenan para ser trasladados luego al palacio principal, pero no solo eso, hay muchos más que entrenan allí y no solo para ser soldados de nuestro ejército o solo proteger los navíos. Es el lugar donde se encuentra el príncipe Kígyó. Definitivamente estaba con mas pregunté que con las que llegó. Cada uno tenía su palacio y hacían algo en específico allí, aunque realmente la unica que no parece hacer nada era Angyal. Con solo un castillo que lucía hermoso. Llegaron al final del inmenso jardín. Abrieron las puertas y ante sus ojos se vio un cambio total, las paredes y techo del castillo eran oscuros, con el diseño de muchas cistelaciones y no congirme con eso, está parecían reales, sentía el frío de la noche, el silencio del lugar, y ante sus ojos una estrella fugas que se deslizó por el techo. Sus ojos estaban extasiados ente todo lo que veía, se encontró con mas movimiento de lo que esperaba, muchas jovencitas vestidas en uniformes de celeste claro iban de un lugar a otro con distintas cosas, algunas tenían cosas de cristal y llamo si atención una que sostenía una bandeja con restos de algún piedra blanca. —Se llama la casa de las flores porque aquí florecen las más grandes emperatrices a sus anchas, creando y desenvolviendo sus pasiones, aprendiendo y entrenando para llegar al trono. Y Cómo podrá ver, el gusto de la princesa Angyal es el cielo, las estrellas, el tiempo, la belleza del mundo que la rodea es su mayor interés, pero también, su propio imperio. El brillo de la estrella que se encontraba en la enorme sala principal donde se encuentra Angyal observando su desarrollo, como está es pequeña, blanca y brillante. Miro detenidamente como esta desprendía pequeñas ondas de luz que no más que destacar que eso no es una llama cualquiera. —Aun está desarrollándose la estrella. Pero, quizás pronto aumente su masa. Se encuentra Angyal en lo alto de una torre de fino hielo blancuzco. Había escuchando rumores y leyendas de que la magia en Köd era superior, pero, hablar de estrellas era algo diferente. Pero no era tan alejado de la mitos, que ahora parecían ser reales para el. —Ah, y el quinto, es el palacio de Hellblau, El sol naciente, me pertenece, somos la ciudad sobre las nubes, encontrando allí una mejor vista para cuidar nuestras fronteras. Soy el primer hijo de los emperadores, Viselik. Ahora, me retiro. Dice haciendo una reverencia y saliendo de la sala de Sehen. —Asi que, ¿Pudo pensar lo que su hermano le dio para considerar está oportunidad?. Pregunta Angyal bajando del pilar que se deshace a medida que ella baja. —Si, lo he considerado, pero, antes quisiera saber ¿dónde está mi hermano?. Ella le regala una sonrisa suave y con cierta picardía. —Debe estar arriba, desde que lo traje a Köd, se siento extasiado con Las torre de los angeles, creo que jamás habia volado tan alto, debe sentirse libre…
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