Su rostro me miraba esperando, aquellos ojos pardos se intensificaban, esperando que una respuesta saliera de mis labios, no sabía que decir, el siempre había sido de esas personas bastante espontaneas, con carácter fuerte y una inteligencia a tope, no necesitaba buscar una señal, le gustaba aquello que podría divertirle, sin llegarle a arruinar la vida. Claramente. Le di una leve sonrisa y alce levemente las cejas, intentaba demostrar que estaba relajada, pero no, eso me había dejado en un punto critico, sería aquello que busque al mudarme a aquel pequeño pueblo en Nueva Jersey. —Lo pensaré. No paso tanto tiempo en que lo dije, en el cual termine de levantarme de el suelo, de la arena, sacudiendo con las palmas de mis manos lo que se había llegado a pegar en mis shorts, y piernas. El me

